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Estella-Lizarra | Al pie del cañón

Unos servicios imprescindibles

La Brigada de Servicios, el personal de Empleo Social Protegido y los ‘naranjitos’ se encargan de que la ciudad esté a punto estos días de fiestas patronales para poder disfrutar

Ana Lumbreras - Domingo, 6 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Tres trabajadores de la Brigada de Servicios, tras el vallado del encierro que montan cada día de fiestas en la calle Baja Navarra.

Tres trabajadores de la Brigada de Servicios, tras el vallado del encierro que montan cada día de fiestas en la calle Baja Navarra. (ANA LUMBRERAS)

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Tres trabajadores de la Brigada de Servicios, tras el vallado del encierro que montan cada día de fiestas en la calle Baja Navarra.

ESTELLA-LIZARRA- Calles limpias, vallado del encierro listo y escenarios preparados para acoger los mejores espectáculos y conciertos. Las fiestas patronales de Estella-Lizarra cuentan con muchos días de celebraciones y alegría, y para asegurar eso es necesario un trabajo extra por parte de algunos trabajadores y trabajadoras. Para disfrutar con seguridad y tranquilidad, su labor se vuelve imprescindible.

encierros segurosLa Brigada de Servicios, que suma nueve trabajadores, se encarga de la colocación del vallado para los encierros. Es uno de sus retos principales para el cual cuenta con la ayuda del personal de Empleo Social Protegido. Su jornada comienza a las 7.00 horas, cuando se reúnen para comprobar que están todos los miembros del grupo. Las 15 personas que se encargan de ello se dividen en cinco puestos y cada uno cubre a diario el que se le haya asignado. Hay dos personas en cada zona (plaza de toros, plaza Santiago, calle Baja Navarra, calle Sancho Ramirez y el corral) y cinco en la avenida de Yerri, cerca de Recoletas. Este último, según informó el responsable de Servicios, Alfredo Martínez, “es el tramo más conflictivo, porque además de ser el más largo, hay que cortar el tráfico”. Para ello, trabajan en colaboración con la Policía Municipal y la Policía Foral.

Cada trabajador revisa que no falte ningún tablón y monta buena parte del vallado, que se desmonta casi a diario. El recorrido queda cerrado a las 7.40 horas, 20 minutos antes de que el ganado salga a recorrer las calles. Cuando los puestos están listos, se tira el cohete desde la plaza de toros. Ahora, según exige la normativa, estos cohetes tienen que ser manuales, a diferencia de hace unos años, que se lanzaban cohetes eléctricos desde el ayuntamiento.

más ocupacionesEstos trabajadores, además, realizan otras labores como es el montaje de los escenarios, mover el mobiliario para las comidas populares, ayudar a la banda con el transporte de material pesado o cualquier otra urgencia que pueda surgir.

Los escenarios llevan colocados desde dos semanas antes del comienzo de las fiestas en las plazas San Martín, Santiago y los Fueros, y otros dos en el parque de Los Llanos. El último en colocarse fue el de la Plaza Santiago, en el que los trabajadores del área de Servicios trabajaron el mismo Viernes de Gigantes puesto que el mercado de los jueves hizo imposible su colocación con anterioridad.

Otro de los servicios más importantes es el de los baños, que se situarán en los siguientes puntos: plazas San Martín, San Juan, Santiago y Coronación, en las calles de la parte vieja (cerca del bar Izaskun y cerca del bar Gavia) y en las txosnas.

Los naranjitos, por otro lado, se encargan del control de accesos y vigilancia de forma que toda la ciudad esté informada y organizada. El grupo está formado por once personas a diario y tres extras para el fin de semana en el parking de Lizarra Ikastola. Son “un apoyo para la Policía”, que despliega estos días el 100% de su plantilla. “Durante el año solemos hacer turnos de tres personas, pero en fiestas lo ampliamos a siete u ocho porque hay mucho trabajo”, explica Miguel Ángel Remírez, jefe de la Policía Municipal de Estella-Lizarra. Aun así, dice que “después de 34 años cuidando las fiestas, uno se acostumbra”.