Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Hiroshima, mon amour

Domingo, 6 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

La explosión del ‘muchachito’.

La explosión del ‘muchachito’.

Galería Noticia

  • La explosión del ‘muchachito’.

“Fue como si Dios hubiera hecho una fotografía”, dice Christian Bale, el niño Jim Graham que vive y sobrevive a las más catastróficas peripecias en la película El imperio del sol (1987) que dirigió Steven Spielberg. Pero no lo era muy a nuestro pesar, ojalá que lo hubiera sido, en lugar del experimento (¿?) bélico más tenebroso y mortífero que en la historia haya conocido la Humanidad. Fue en tal día como hoy, el 6 de agosto de 1945, un lunes, a punto de finalizar con el ejército japonés dando sus últimas bocanadas en la Segunda Guerra Mundial, cuando una bomba de uranio llamadaLittle Boy (Muchachito) fue lanzada por el mítico avión Enola Gay sobre Hiroshima (Japón) y causó apenas en un segundo más de 100.000 muertes, además de destruir la ciudad.

El espantoso ingenio (¿?) explotó a 590 metros de altura, liberando una energía equivalente a 13 kilotones (13.000 toneladas) de trinitrotolueno (TNT). Ni cabe, ni se desea imaginar la devastación humana y terrenal que el artefacto habría podido causar de haber estallado más cerca, en superficie. Los efectos fueron de horroroso cataclismo, miles y miles de personas de todas las clases y edades (la mayoría civiles por supuesto;siempre las grandes e inocentes víctimas) materialmente se desintegraron allí donde se encontraban en el momento de la explosión, la sombra de muchos quedó proyectada como en el negativo de una fotografía, en las muy pocas paredes que quedaron en pie, y los efectos de la radiación que provocó elmuchachito todavía hoy, pasados 72 años, afectan en forma de cáncer de tiroides a centenares de hijos y de nietos de los supervivientes.

“Ha sido un éxito. Me siento muy feliz”, cuentan que manifestó Harry Truman, el presidente circunstancial al que le tocó dar la orden, aunque cualquier otro podría haberlo hecho. Le tocó a él, y las referencias históricas (como la bomba) no han dejado huella de justificación personal ni de arrepentimiento ninguno. Es más, apenas tres días después se dejó caer sobre Nagasaki otra bomba de plutonio bautizada Fat Man (Gordinflón) con resultados igualmente comparables.

Con antelación, en lo que se conoció como Proyecto Manhattan, la primera bomba atómica había sido ensayada en el desierto, en Nuevo México, el 16 de julio. El calor generado por la explosión convirtió en vapor la torre de acero de 30 metros de altura sobre la cual se había colocado la bomba y fundió la arena de varias hectáreas alrededor que quedó convertida en silicio por el efecto del calor.

Todo esto son unos datos sueltos tomados de aquí y de allá, y no otra cosa que el peor acontecimiento que han conocido los tiempos, gracias (¿?) a la ciencia y al conocimiento del hombre. Un día para no olvidar, un día para recordar a los miles de víctimas inocentes y para preguntarse por qué con el Japón ya vencido. Y para decir: Nunca más. - L.M.S.

Herramientas de Contenido