Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Ruido de sables en Venezuela

El Gobierno asegura haber desbaratado una sublevación militar en la base de blindados más importante del país

Lunes, 7 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Decenas de personas salieron a la calle en Valencia en apoyo a los militares sublevados, que el Gobierno tachó de “civiles disfrazados”. Fotos: Efe

Decenas de personas salieron a la calle en Valencia en apoyo a los militares sublevados, que el Gobierno tachó de “civiles disfrazados”. Fotos: Efe

Galería Noticia

  • Decenas de personas salieron a la calle en Valencia en apoyo a los militares sublevados, que el Gobierno tachó de “civiles disfrazados”. Fotos: Efe
  • Imagen capturada del vídeo difundido por los sublevados.

pamplona- Un grupo de militares del llamado Fuerte Paramacay en el estado de Carabobo (centro-norte de Venezuela) se sublevó ayer, aunque fue reducido por otra facción del Ejército, según informó el dirigente chavista Diosdado Cabello. La base militar que había sido tomada por los insurrectos, en la ciudad de Valencia, a unos 160 kilómetros de Caracas, es el arma de blindados más importante de Ejército venezolano. El ataque se produjo poco después de instalarse la Asamblea Constituyente oficialista, cuya elección ha sido rechazada por la oposición, la Iglesia católica y buena parte de la comunidad internacional. Algunas informaciones apuntan a que podría haber entre uno y tres muertos, uno de ellos el líder opositivo en Carabobo, Ramón Rivas, y varios heridos, pero anoche no había confirmación oficial.

En un vídeo, unos veinte hombres vestidos de militares y con armas largas acompañaban a un portavoz que se identifica como “capitán Juan Caguaripano” y “comandante de la operación David Carabobo”, quien dijo declararse “en rebeldía” contra “la tiranía asesina de Nicolás Maduro” y afirmó que no se trata de un “golpe de Estado”. Aseguró que está acompañado de oficiales de esta unidad, tropas activas y de reserva de todos los ejércitos, así como policías.

Según señaló, se trataba de una “acción cívico militar para restablecer el orden constitucional” y para “salvar al país de la destrucción total, para detener los asesinatos” de jóvenes y familiares. “Como militares institucionales reconocemos y respetamos a la Asamblea Nacional (de mayoría opositora)” y “exigimos que esta reconozca y respete la voluntad de un pueblo por librarse de la tiranía”, agregaba Caguaripano.

Según Diosdado Cabello, ahora integrante de la recién instalada Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que impulsó el presidente del país, Nicolás Maduro, para cambiar el orden constitucional, la sublevación fue reducida horas después.

No obstante, la situación podría no estar completamente controlada ya que decenas de venezolanos se manifestaron en apoyo al grupo de militares. Los ciudadanos, vecinos del Fuerte Paramacay, fueron dispersados por las fuerzas de seguridad mientras cantaban el himno nacional y gritaban consignas de respaldo al grupo de rebeldes que se expresaron en contra del Gobierno de Maduro.

Cabello agregó en otro mensaje que, tras el ataque “terrorista al Fuerte Paramacay, se activaron planes de defensa, despliegue de tropas, para garantizar la seguridad interna”. “Absoluta normalidad en el resto de las unidades militares del país, quienes sueñan con lo contrario se estrellarán con la moral de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana !”, indicó minutos más tarde y aseguró que se logró el control total del lugar sublevado, “luego del ataque de grupos terroristas mercenarios”. En esta línea, las fuerzas armadas vincularon a la oposición con el ataque a la unidad militar cometido, según dijo, por “delincuentes civiles portando prendas militares”. “Los sujetos capturados han confesado haber sido contratados en los estados Zulia, Lara y Yaracuy por activistas de la extrema derecha venezolana en conexión con gobiernos extranjeros”, aseguraba la nota oficial.

El presidente del Parlamento, el opositor Julio Borges, pidió al Gobierno la verdad sobre lo sucedido con el grupo de militares que se sublevó. “Queremos saber la verdad, que no nos vengan con cuento chino, que no nos vengan con una cacería de brujas, que no nos vengan a culpar a quienes queremos simplemente en Venezuela la vigencia de la democracia”, indicó. Para Borges, lo sucedido debe llevar al Gobierno a una “profunda reflexión”, pues, a su juicio, “es muy claro” que “la Fuerza Armada es un ejemplo de un país que quiere un cambio”.

En el foro en el que participó tomaron la palabra otros dirigentes como el dos veces candidato a la presidencia de Venezuela Henrique Capriles indicó que “ninguno” de los que participaron en el foro -entre ellos, la exfiscal Luisa Ortega Díaz, el diputado chavista Eustoquio Contreras y la exdefensora del Pueblo Gabriela Ramírez- tomarán “las armas” para lograr el cambio de Gobierno. - D.N.

el perfil

¿Quién es el capitán caguaripano?

Líder de la sublevación. El capitán venezolano que tomó por asalto una unidad militar y con ello captó toda la atención de un país convulsionado desde hace meses por una oleada de protestas, sumó un capítulo más a su historial de rebeldía y de su intento de agitar a los militares frente a Nicolás Maduro. Se trata de Juan Carlos Caguaripano Scott, miembro de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada), que en 2014 hizo pública su oposición a la revolución bolivariana por la represión a las protestas antigubernamentales de entonces, que se saldaron con 43 fallecidos, según datos oficiales. Desde aquel momento, ha permanecido en la clandestinidad -algunos aseguran que estuvo fuera del país- y ha sido señalado como uno de los artífices de un plan golpista frustrado en 2015 que incluía matar al jefe de Estado, según el chavismo gobernante, y que recibió el nombre de Operación Jericó.

Herramientas de Contenido