Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

la carta del día

‘No es no’, los Sanfermines y la libertad

Por Alberto Ibarrola Oyón - Lunes, 7 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:09h

los Sanfermines, las mejores fiestas del mundo, se han convertido en el referente internacional en la lucha contra las agresiones sexistas. Frente a la manipulación informativa de algunos medios de comunicación, que solo buscan denigrar al Gobierno del cambio, Pamplona-Iruñea ha ofrecido al mundo un ejemplo y un precedente vanguardista en la búsqueda de una solución a este problema que asuela las relaciones entre los sexos, principalmente en los contextos en los que median el alcohol y otras sustancias estupefacientes. Pamplona se ha echado a la calle, ha denunciado y las mujeres se han rebelado frente a la postura sumisa de antaño, la que venía impuesta por el ultraconservadurismo machista que considera que la fémina debe someterse al varón, incluso en la satisfacción de sus instintos o pasiones más primarias.

A la salida de la dictadura, la sociedad necesitaba que la represión sexual extrema que el nacionalcatolicismo había forzado se diese un baño de auténtica libertad e, incluso, un buen revolcón. Este fenómeno revolucionario dio lugar a lo que se conoció, por un lado, como el destape, burdo fruto antagónico de esa represión, y, por otro, a un erotismo persistente y más o menos sutil en las diversas manifestaciones culturales y artísticas. Desde las propias instituciones se fomentaba la libertad sexual. Por ejemplo, se aprobaba la publicación de un tebeo o cómic que enseñaba en los centros educativos a colocarse un preservativo bajo el lema Pónselo, póntelo. A la vez, autoridades educativas eminentes del Gobierno socialista afirmaban públicamente que la masturbación en los adolescentes era muy recomendable porque incidía en el aumento positivo de su autoestima. A finales de los 80 del siglo XX, varias generaciones habían rebasado todas las barreras y todos los límites, y habían roto todos los tabúes en cuestiones amatorias, aunque posteriormente se hayan dado contraofensivas conservadoras y moralizantes.

Todo esto parece natural y hasta saludable. Sin embargo, la plaga de agresiones sexistas indica que debemos realizar un ejercicio de autocrítica. Los hombres no hemos asumido de forma adecuada el concepto de amor libre, hemos acusado y tildado a las mujeres de “estrechas” cuando no deseaban hacer el amor, o “calientapollas” cuando tras un juego de seducción, decidían interrumpirlo sin haber llegado hasta el final;hemos creído que valores como la castidad o la contención sexual no eran ni siquiera respetables, sino merecedores de burlas y descalificaciones inclusive. Y todo esto en nombre de la libertad. Tal vez, los que nos educamos en la época de la revolución sexual debamos conceder al menos que en este tema, como en todo, debe haber o darse un orden, un equilibrio e, incluso, una moderación o templanza. Porque la práctica del sexo, como decía una sexóloga famosamente televisiva, debe ser como las lentejas, que si quieres las tomas o si no las dejas.

Según Erich Fromm, autor del libro El miedo a la libertad, entre otros ensayos filosóficos importantes, las libertades que la democracia conlleva y por las que tanto se ha luchado, aun siendo muy deseables, no siempre ni necesariamente acarrean consecuencias positivas para las sociedades al cien por cien. De este modo, en muchos casos, las libertades individuales y sociales podrían convertirse en un mal necesario ante el que hay que permanecer vigilantes cuando crean más perjuicios que beneficios. La represión sexual franquista resultó disparatada porque se trataba de una imposición, pero ya nos encontramos en otra época. La revolución sexual en el Estado español tuvo su momento, que coincide con los gobiernos felipistas, y ahora se trata de evaluar sus efectos y, no la época anterior, salvo en que según la teoría del péndulo cuando algo se lleva al extremo la reacción consiguiente es llevarla al extremo contrario.

El autor es escritor

Herramientas de Contenido

Últimas Noticias Multimedia