Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Salesianos, una herida en la ciudad

Por Joxe Martin Abaurrea - Lunes, 7 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:09h

el PSIS de Salesianos es un proyecto diseñado e impulsado por UPN que se aprobó definitivamente por Acuerdo del Gobierno de Navarra de 13 de junio de 2012. El Plan especial que lo desarrolla se aprobó inicialmente el 10 de abril de 2015 y definitivamente el 26 de junio del mismo año. Es decir, fue otra de las maniobras urbanísticas que nos dejó UPN en herencia a puertas de que entrasen en Navarra y en Pamplona-Iruña los actuales gobiernos de cambio. Se trata de una operación urbanística indeseable porque se fundamenta en especular con el suelo mediante re clasificación de un solar pasando de equipamiento privado educativo a residencial para vivienda libre con el objetivo de financiar un nuevo centro educativo para los Salesianos. Una muestra del uso torticero e interesado que del urbanismo ha venido haciendo UPN todos estos años atrás. Además, esa operación supone la salida de un centro educativo de FP de nuestra ciudad, con la consiguiente pérdida de un gran equipamiento y de su actividad docente. Como propuesta urbana es un desastre porque rompe de forma grosera la trama urbana del Ensanche para situar en su lugar un conjunto de torres que llegan hasta las 18 alturas y que rompen la perspectiva histórica de la ciudad en su vertiente este, a la entrada desde los valles pirenaicos. Y redunda en las malas prácticas de movilidad al situarse el nuevo emplazamiento en Sarriguren, un ámbito discontinuo con la ciudad central y con malas comunicaciones con el resto de la Comarca. Y, sin una justificación mayor que la del capricho con la que UPN ha manipulado el concepto de los planes sectoriales por todo Navarra, esta operación se ha hecho a partir de la usurpación de las competencias urbanísticas a nuestra ciudad. En ese sentido, nuestro acuerdo programático cuatripartito para el cambio en Pamplona-Iruña lo rechaza expresamente por todas esas mismas razones. Es, en resumen, muy perjudicial para esta ciudad. No es nuestro proyecto y este Ayuntamiento no lo hubiera hecho nunca. Cierto es que revertir de forma completa este pelotazo supondría un menoscabo grave para las arcas públicas porque ya se han generado unos derechos sobre ese suelo que exigirían unas indemnizaciones socialmente inadmisibles. De eso somos plenamente conscientes y engañarnos o tratar de engañar a terceros no es sano. Pero sí podíamos haber hecho unas variaciones básicas que transformasen un pelotazo urbanístico en una operación menos mala y sin daños graves a futuro en términos de ciudad. Para ello hemos venido planteando de forma insistente y con trabajo serio elaborado por la Gerencia municipal de Urbanismo y la aportación de los grupos del equipo de gobierno municipal al Gobierno de Navarra que debían realizarse, al menos, tres cambios importantes en el proyecto: el primero, no dar a la congregación de los Salesianos más plusvalías que el coste derivado de la construcción del nuevo centro educativo, que ya es muy cuantiosa (37 millones de euros), por lo que las plusvalías irían a manos del Gobierno de Navarra en su integridad;el segundo, que el coste de ese colegio no fuese superior al que supone la implantación de un edificio público de esas mismas características;y tercero, modificar la ordenación (Plan Especial) para evitar el impacto negativo e irreversible de la implantación de las torres buscando un modelo amable de manzana de Ensanche tanto en lo que se refiere a las alturas como en la composición de la trama. En ese esfuerzo y como última oportunidad antes de esta subasta del solar enviamos una carta al consejero Miguel Laparra, por ser de esta Consejería de la que depende en última instancia este expediente. La respuesta no puede ser más decepcionante. Por la formas, porque nos hemos enterado por la prensa del inicio de la subasta, y por el fondo, porque no se atiende ni una sola de nuestras propuestas. Cierto es que en alguna de las reuniones mantenidas el consejero Laparra llegó a emplazar al Ayuntamiento de Pamplona-Iruña a asumir los riesgos de las modificaciones que planteábamos a lo que respondimos que sin ningún problema pero que para eso debería devolvernos las competencias urbanísticas de las que nos había despojado el anterior Gobierno de Navarra para esta operación. Y aún con todo y en las actuales condiciones, en esa carta le mostrábamos nuestra disposición a asumir el riesgo proporcional que se pudiera derivar de la aplicación de esas mejoras que, en nuestra opinión, era mínimo. Del mismo modo, en todas esas reuniones mantenidas a lo largo de más de un año, hemos trasladado con total lealtad al Gobierno de Navarra y al propio consejero Laparra que si llevaban a efecto sin ninguna variación el proyecto de Salesianos, desde el Área de Ciudad Habitable y Vivienda del Ayuntamiento de Pamplona-Iruñea realizaríamos una crítica pública contundente. Y eso es lo que queremos hacer con esta carta.

El autor es concejal de Ciudad Habitable y Vivienda del Ayuntamiento de Pamplona-Iruña

Herramientas de Contenido

Últimas Noticias Multimedia