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Música

Luchar como un gigante

Por Javier Escorzo - Martes, 8 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:09h

CONCIERTO DE GUSSY

Fecha: 04/08/2017. Lugar: terraza del hotel Don Carlos. Incidencias:terraza llena, con todas las mesas ocupadas y gente de pie. Se mezclaba la gente que había ido a cenar y tomar una copa con los que habían ido expresamente a arropar al artista, aunque al final todos terminaron atentos a la actuación. Gussy estuvo acompañado por su hermano Jon a la guitarra.

Todo el mundo en Pamplona conoce a Gussy. Es difícil, prácticamente imposible, no haberlo visto encima de un escenario, bien sea con sus proyectos anteriores (El color de la duda o Barracus), bien sea en su actual etapa en solitario. Se sabía que era un músico de raza, y el viernes demostró que también es un músico de oficio;tras pasar una semana de fiebre y afonía, llegó al día del concierto débil y justo de voz. Pero el escenario es sagrado en la salud y en la enfermedad, y Gussy se presentó puntual a su cita. No lo tuvo fácil en la terraza del hotel Don Carlos, llena de gente que inicialmente estaba más atenta a sus cenas y conversaciones. Ajeno a los obstáculos, comenzó a desgranar sus canciones. Lo hizo con el ya habitual acompañamiento de su hermano Jon, con quien compartió labores guitarreras. Tenían que ganarse la atención del público, y para ello empezaron fuerte: tras La vida llegó Nos mojaremos cuando llueva, la canción que dio título a su segundo disco y que fue elegida como single de presentación del mismo. Un álbum que, según confesó el propio Gussy, pronto tendrá sucesor, pues ya está dando forma a sus nuevas composiciones. Después llegó el turno de Alerta y una de las sorpresas de la noche, una muy lograda versión de These boots are made for walking, el clásico de Nancy Sinatra que hace ya años reinterpretó Javier Álvarez (en su disco Grandes éxitos), artista con el que Gussy compartió escenario hace pocos meses. Con la armónica dibujó la melodía deDesde los tejados, esa sentida oda a su amada y odiada Pamplona. Para entonces el público, que al principio hablaba, guardaba un respetuoso silencio mientras disfrutaba y se emocionaba con las canciones. Y en ese momento salió Gabri, de El Desván, que puso su voz, su guitarra y su talento al servicio de Pasar. Juntos cantaron también una canción inédita dedicada a todos los que pierden la vida intentando cruzar el Mediterráneo (Muerteterráneo, que diría El Drogas) en la búsqueda de un futuro mejor. Nothing compares to you, la balada de Prince que popularizó Sinead O’Connor, fue la segunda versión de la noche, y contó con un gran punteo de Jon. La letra de Gigante, que habla de luchar y de crecerse ante las adversidades, puede resumir la historia de la velada. Cada vez más justo de voz, pero más sobrado de pasión, siguió interpretando canciones: su surrealista visita a Las Vegas, versión pamplonica del relato de Hunter S. Thompson, la radiografía del proceso compositivo enTarareando, el anti himnoBanderaso Camino de espejos. Parecía el fin, pero su hija salió al escenario, agarró el micro y pidió otra. Evidentemente, no pudo negarse y cantó un tema nuevo y la última versión, King of the road. Viendo el estado en el que terminó el concierto, es de suponer que Gussy estará sin voz unos cuantos días;en cualquier caso, será menos tiempo del que durará la sonrisa en la boca a todos y cada uno de los asistentes.

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