Réquiem por Salesianos

Roberto Urtasun Uriz - Arquitecto - Miércoles, 9 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Asistimos al final de un proceso que a casi nadie parece gustar pero que aún no hemos sido capaces de evitar. La utilización de las plusvalías que se obtienen en el desarrollo urbanístico de la ciudad para unos fines que, pudiendo ser deseables como es mantener y mejorar una institución educativa socialmente valorada, han sido contaminados por la perversión de los medios utilizados.

Proceso con origen en tiempos de auge constructivo de mano de la iniciativa privada que vio en la necesaria renovación de las instalaciones una oportunidad de apropiarse de las plusvalías generadas. Mucho se ha escrito, la hemeroteca lo atestigua, pero nada se ha hecho desde que en 2015, y en el límite de la anterior legislatura, se aprobó el plan especial que ordena los volúmenes de la nueva edificación.

Hay que entonar el réquiem no sólo por la ciudad de Pamplona, cuyo II Ensanche va a verse alterado y degradado en su trama, así como su perfil paisajístico desde el acceso noreste, sino también por los Salesianos, que no han sabido responder al rechazo de los ciudadanos y de las instituciones (Ayuntamiento y Gobierno Foral renovados) a una solución urbanística abusiva en edificabilidad y alturas.

Ahora sólo queda esperar que las circunstancias de la débil demanda y las razones de rechazo social, que no han servido con la congregación salesiana, retraigan la concurrencia a la licitación de los solares.