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Le Siège de Corinthe

La Fura dels Baus y Lita Cabellut estrenan en Pesaro un Rossini inédito

El agua ocupará el escenario con 2017 botellas de 20 litros cada una

Jueves, 10 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Escena de la representación de ‘Le Siège de Corinthe’ realizada por La Fura dels Baus y Lita Cabellut.

Escena de la representación de ‘Le Siège de Corinthe’ realizada por La Fura dels Baus y Lita Cabellut. (cedida)

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  • Escena de la representación de ‘Le Siège de Corinthe’ realizada por La Fura dels Baus y Lita Cabellut.

Madrid- Una geografía de la voz y de la música para subrayar que sin agua no hay alma. Ese es el montaje que La Fura dels Baus y Lita Cabellut han diseñado para el estreno absoluto hoy en el festival de Pesaro de Le Siège de Corinthe, un Rossini que se escenificará por primera vez íntegramente.

El festival de Pesaro es, junto al de Bayreuth (Wagner) y el de Salzburgo (Mozart), uno de los tres europeos dedicados a un compositor, en este caso a Rossini, y tiene una especial trascendencia, según explicó el director de La Fura, Carlus Padrissa, estrenar esta versión de Le Siège de Corinthe.

Será Roberto Abbado quien dirija a la Orquesta Sinfónica Nazionalle della RAI y Luca Pisaroni, John Irvin, Nino Machaidze y Sergey Romanovsky interpretarán los papeles principales.

“A este festival vienen los especialistas más importantes del mundo en Rossini y vienen porque buscan las obras que no se representan mucho. La versión que estrenaremos mañana será tan brillante en muchos sentidos como la lluvia que habrá por la noche de Perseidas”, prometió Padrissa.

Su versión, basada en la de París, donde se estrenó en 1826, incluye veinte minutos nuevos “en el sentido de que nunca se han tocado en ninguna de las versiones que se han hecho. En parte es el estreno mundial de una obra de Rossini”, subrayó el director de la Fura.

La ópera relata el asedio de los otomanos a los corintios poco después de la caída de Constantinopla, pero la Fura le ha dado “un sentido atemporal” entendiendo que “la guerra primigenia es la guerra del agua porque el que es dueño del agua tiene el poder”.

Para su “retrato del dolor del hombre contemporáneo” ha trabajado mano a mano con la artista Lita Cabellut, que “se ha salido del lienzo”, de sus pinturas, creando “un espectáculo fluido;un gran cuadro, en el que la música, la geografía, la escenografía, el color y la imagen proporcionan una sensación completa”, explicó la artista.

“Es algo muy intenso. Es un espectáculo de color pero también emocional. Los colores, los ritmos harán que se dilaten los sentidos. Le vamos a dar voz a las notas, color a la música”, resumió.

Su propuesta gira en torno al agua porque, dijo, “es el elemento principal para todo;es la esencia. Sin ella, los ojos no ven, la boca no habla. Esta obra es poética hasta morir, tiene mucha luz y un mensaje muy fuerte”.

El escenario, que representa un desierto, está ocupado por 2017 botellones de agua, de 20 litros cada uno, que se han montado como paneles: “Unos tienen el agua -los turcos asediadores -y otros tienen la sed -los griegos asediados-. El agua es una frontera, por un lado roja, por el otro azul”, describió Padrissa.

“La sed es blanca. Si tenemos sed estamos de camino a la muerte, no transporta los colores. Carlus ha usado 2017 botellones porque ese es justo el momento histórico que vivimos. El agua está haciendo que naciones enteras se trasladen”, apostilló Cabellut.

Además de los botellones hay en escena “dos cuadros muy grandes”, uno de la vida y otro de la muerte”, y otros ocho que representan diferentes partes del mundo y que son “el tribunal”: “son los valores de la ética y se enfrentan con su mirada directa al público, no para juzgarle sino para hacerle sentir”, subrayó la artista.

Y para que el mensaje quede claro, los ocho van a sobrevolar al público para acercarse hasta la última la fila.

Es un montaje “hipnótico”, envolvente, de 360 grados, con el público “dentro” del escenario, rodeado por los cantantes y la música, un arte total “que entra por la piel” y que se “mojará, en todos los sentidos, con la propuesta”, se rió Padrissa.

Es una propuesta “típica de La Fura”, en el sentido de que introducen al público en el acto de creación del artista: “Es un diálogo directo. La Fura da golpes desde el escenario de emoción para que la compartan, la sientan. Es el teatro vivo”.

Padrissa destacó que lleva muchos años haciendo óperas y trabajar con Cabellut “le ha dado alas”. “Es un torbellino. Ha sido una sorpresa muy agradable en mi vida. Tiene el concepto en su cabeza. Es de una ecología profunda, las ideas son semilla que crecen en su cabeza”. - Efe

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