Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

la carta del día

“¿Sólo sátiras? ¡No!

Por Alejandro Ciarra Irurita - Viernes, 11 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Hace ya semanas, meses, años que, por la prensa, por la radio y por la televisión, los ciudadanos -no súbditos ni vasallos-, contribuyentes de a pie, vamos conociendo, día a día, toda la gigantesca inmundicia de corrupción que van vertiendo las cloacas PePonas-PePorras-PePeras, con su joya o joyar al frente y, a pesar de tantas toneladas de tan sucio, oneroso y nocivo chapapote -como el de Fraga en su día- los sucesores ideológicos y herederos materiales por línea directa: Franco, Fraga, Aznar, Rajoy, del mortífero Fascismo 36, ahí siguen, sin sonrojarse siquiera, esbozando risitas y pretendiendo cínicamente sacar pecho.

Unos cuantos de esos delincuentes facinerosos contra el sano funcionamiento de la Administración Pública y sus arcas -el erario- ya han sido puestos a buen recaudo, pero esa prensa, radio y televisión citada al comienzo de estas líneas parece que se conforma con la sátira humorística y la ironía con la que ponen en evidencia -con datos de hemeroteca- toda la hipocresía y falsedad de sus hechos y palabras al amparo del hermetismo y la impunidad de lo que sucede en el secretismo de sus despachos dealtos cargos.

Parece, por lo que vamos viendo, que debemos contentarnos con que Fulanito, Menganito, Zutanito y Perenganito ya lleven tantos y cuantos días tras los barrotes -que para ellos es además en régimen especial (¡todavía privilegios! como de hotel)- pero lo que los pequeños contribuyentes, los de las habas contadas, quisiéramos saber, ver, escuchar o leer, sería: a Fulanito de copas, a Menganito de bastos, a Zutanito de espadas y a Perenganito de oros ya se les han confiscado todas sus cuentas y propiedades y, en consecuencia, ya se han ingresado en el erario tantos millones.

Hay, además, un cargo que, a todos los individuos públicos (individuo: ser individual), defraudadores directos o indirectos del erario -que los contribuyentes de a pie acumulan, acumulamos a base de esfuerzo, trabajo, sudor y privaciones- no se les hace, y es el abuso de confianza.

Cuando un candidato a políticos blablablea todas sus promesas, después no las cumple y además esquilma el erario, defraudando a quienes le han dado sus votos, ese político-más bien abusón miserable- incurre en flagrante delito de abuso de confianza, y no he visto que los jueces y fiscales lo tengan en cuenta, pues debiera ser un agravante altamente castigado. Aunque no al pie de la letra, cito a Cervantes: “Un alto cargo (o mediano o pequeño) no debe ser estribo para el vicio sino espuela para la rectitud”.

Finalmente, después de lo contemplado en estas líneas, me atrevo a proponer que el castigo para quienes, directa o indirectamente, se lleven cualquier cantidad del erario sea de: diez mil por uno pues, a pesar de que a simple vista parece una cifra muy grande, nunca alcanzaría a compensar el ni el abuso de confianza, ni el trabajo, ni el esfuerzo, ni el sudor, ni las privaciones que se hace sufrir a los minicontribuyentespara acumular el erario.

Por muy pronto que se aplicara esta ley, a mí, que propongo esto, y a los millones de ciudadanos que lo piensan, nos parecerá tarde. ¡Y que no quede todo en sátiras, ironías y chistes humorísticos porque, si va a ser así, los defraudadores, los del abuso de confianza, seguirán riendo a mandíbula batiente!

Herramientas de Contenido