Despluripatologizar

Por Manuel Rekalde Glaria - Viernes, 11 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

el cielo de Osasunbidea está pluripatologizado, ¿quién lo despluripatologizará? El despluripatologizador que lo despluripatologice, buen despluripatologizador será.

Hace unos días leí por encima un reportaje sobre el envejecimiento de la población navarra, sobre el aumento de la edad media de la población y de los problemas que puede ocasionar, que parecen serios. Me llamó la atención el enfoque de los autores, tan diferente del de los expertos sanitarios. Mientras que en el artículo abundaban ideas relacionadas con un optimista enfoque humanista, la solución sanitaria, una vez más, consiste en patologizar, ahora pluripatologizar. Eso sí, siempre por su bien.

Por ejemplo, el otro día en una sesión con eruditos se me ocurrió decir que los diabéticos no son necesariamente pluripatológicos, que puede que los tengamos plurimedicados, pero que patologías, patologías... Casi me fusilan.

Pero a lo que vamos, resulta que desde hace unos años en Navarra no hay ancianos, de hecho el término chirría en las conversaciones en los centros sanitarios. Ahora hay pluripatológicos, ¿quiénes son? ¿Seres humanos con muchos años y varias enfermedades crónicas? Sucede que si añadimos al normal proceso de deterioro del corazón, del páncreas, del riñón etcétera, la moda actual de transformar factores de riesgo en enfermedades, y la tendencia asociada de inventar otras, todo el mundo termina siendo pluripatológico.

El problema es que no hay personal para semejante aventura, y si no que se lo digan a l@s trabajadores sociales. Creo yo que si para realizar cualquier actividad no se cuenta con el personal y los medios necesarios, sería lógico posponerla hasta dotarse de los mismos.

Bajo esta estrategia subyace la fantasía moderna de que codificar la vida con lenguaje médico es útil. Debe de serlo para algunos (profesionales , me refiero), pero no para los ancianos. ¿Por qué? Porque la mayoría de los que conozco lo que quieren es que les dejen en paz y no les mareen. Lo que más agradecen es un médico de cabecera cercano que les vea de vez en cuando en casa sin pluripatologizarlos. Han vivido mucho, y para lo poco que les queda piden tranquilidad, a no ser, claro, que haya una causa mayor para mandarles al hospital. De lo contrario prefieren no ir.

En mi opinión, si los médicos de atención primaria no se sintieran tan obligados a rellenar protocolos que conforme pasa el tiempo van quedando olvidados, serían más eficaces a la hora de comprender las necesidades y expectativas del anciano (empatizar creo que se dice ahora ), y evitaríamos muchas derivaciones y molestias.

Los ancianos no necesitan especialistas ni tecnología, agradecen la proximidad.El autor es médico de cabecera, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria