Editorial de diario de noticias

Primer paso para una alternativa al PP

El pacto en Castilla-La Mancha entre PSOE y Podemos y los datos del último CIS que avalan la estrategia de Sánchez han reavivado la posibilidad de una moción de censura a Rajoy, debilitado por la corrupción y su ineficacia en Catalunya

Viernes, 11 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

la entrada de Podemos en el Gobierno de Castilla-La Mancha con el PSOE y los contundentes datos del último sondeo publicado el pasado viernes por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) no solo han dado oxígeno al liderazgo de Pedro Sánchez en el PSOE, sino que también han reavivado la posibilidad de que pueda gestarse una alternativa real al PP de Mariano Rajoy, con la duda de si podría materializarse a corto, medio -a través de una nueva moción de censura- o más largo plazo con un nuevo adelanto electoral. La encuesta del CIS dejaba claras varias cosas. En primer lugar, que el regreso de Pedro Sánchez a la secretaría general de Ferraz con un mensaje claramente de izquierdas ha catapultado a los socialistas, con una estimable subida de cinco puntos en la estimación de voto (24,9%) que les coloca a tan solo cuatro puntos del PP, alejando al menos de momento el fantasma del sorpassopor parte de la formación de Pablo Iglesias. Además, los populares, y ésta es otra de las claves, comienzan a verse castigados por los múltiples casos de corrupción en el partido y pierden prácticamente cuatro puntos, con el agravante de que el PSOE les superaría en estimación directa de voto con los datos no cocinados. Con estos resultados, la izquierda, es decir, la suma de PSOE y Podemos, superaría a la derecha, PP y Ciudadanos, en el Congreso de los Diputados, lo que ha disparado las especulaciones sobre una nueva moción de censura contra Rajoy, esta vez acordada entre socialistas y Podemos con otros grupos bajo el liderazgo del PSOE. Hace unos días, el PDeCAT se ofreció al líder del PSOE, que al no ser diputado no podría ser el candidato para negociar una moción de censura con la esperanza de que Catalunya tenga “nuevos interlocutores” en el Gobierno español para hacer “viable una salida institucional a la decisión que tome libremente el pueblo catalán” el próximo 1 de octubre, es decir, la desconexión. Es obvio que, con los datos en la mano, el desgaste del PP y del propio Rajoy propiciado por sus políticas y por la corrupción, máxime cuando tienen que enfrentarse a un reto de primer orden como es la gestión del proceso soberanista y la consulta catalana para la que hasta ahora solo ha ofrecido confrontación y ninguna salida política, supone un peligroso elemento de inestabilidad para el Estado. No obstante, aún parece pronto, más allá del ruido mediático que ha activado el acuerdo en Castilla-La Mancha, para hablar de la posibilidad inmediata de negociar y ofrecer una alternativa de Gobierno posible.

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