Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Pactos de humanos con el diablo

Músicos, psicópatas y escritores han tenido predilección por llegar a acuerdos con la seductora y oscura figura del demonio

Sábado, 12 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 19:19h

  • Mail
La imagen del diablo es conocida desde el inicio de los tiempos.

La imagen del diablo es conocida desde el inicio de los tiempos. (PIXABAY)

Galería Noticia

Desde el Doctor Fausto a los Rolling Stones, el diablo ha ejercido una rara fascinación que, en los casos más extremos, se ha concretado en "pactos", de los que Manuel Jesús Palma Roldán ha plasmado su historia en La estirpe de Fausto, una historia, según el autor, debida a la "insatisfacción" del hombre. "La del diablo siempre ha sido una imagen seductora, por la atracción de lo prohibido, de lo oscuro, y por la necesidad de conocer el otro lado; también existe en todas las religiones y culturas, y es anterior al Cristianismo, pero es en el Cristianismo donde su figura cobra más fuerza", explica Palma Rodán, autor de La estirpe de Fausto. Los pactos con el diablo a lo largo de la Historia.

En su ensayo, el autor también ha revisado cómo el diablo "ha servido de inspiración a grandísimos artistas a lo largo de los últimos cuatro siglos", y sus precedentes históricos, como Loki, el impredecible hijo de Odín, o Prometeo, quien robó el fuego de Zeus para dárselo a los hombres, del que ha señalado el extraordinario paralelismo con la serpiente que ofrece la manzana a Eva.

Los pactos con el diablo, según el autor, están presentes incluso en el mundo pagano, como sucede con la santería, puesto que el denominado mal de ojo se ejerce o se neutraliza, ha explicado, "mediante pactos con un ente oscuro que hace el papel del diablo". Palma Roldán también se ocupa de "Los servidores de Satanás", una galería de personajes históricos en la que predominan los músicos, como Paganini y Tartani, aunque también hay psicópatas como Gilles de Rais y Elizabeth Báthory, y el médico Johannes Faust, que dio origen a la leyenda germana e inspiró a Goethe, además de convertirse en el icono por excelencia de estos pactos malditos, que también incorporaron a su obra Baudelaire y Oscar Wilde. Entre los músicos que fueron acusados de tener tratos con el diablo figura Robert Johnson, quien a principios del siglo pasado dejó grabadas sólo 14 canciones que fueron la base del blues y del rock and roll y que falleció a los 27 años, inaugurando el Club de los 27, integrado entre otros por el rolling stone Brian Jones, Janis Joplin, Jimmy Hendrix, Kurt Cobain y Amy Winehouse. Robert Johnson comenzó siendo un músico y un guitarrista mediocre, por lo que decidió desaparecer dos años y regresar transformado en un auténtico virtuoso que sorprendió por su creatividad e innovaciones, manera de proceder por la que se le relacionó con el diablo.

Al violinista Giuseppe Tartani se le considera el más grande de todos los tiempos por revolucionar la técnica de este instrumento y componer el Trino del diablo, una pieza que casi nadie puede ejecutar y que, según la leyenda, se la enseñó el demonio, que lo visitó en sueños, de modo que, en cuanto el maestro despertó, agarró su violín y la interpretó, con lo que el pacto se dio por sellado.

Poco menos de un siglo después, Paganini hacía con el violín lo que otros no podían por un aparente defecto que devino en virtud, unos dedos extremadamente largos que, unidos a su enorme talento, fueron relacionados con tratos diabólicos.

El autor también se ocupa de religiosos, como el humilde monje Teófilo de Arana, que según la tradición fue el primero que firmó un pacto de sangre con el diablo, y el Papa

Silvestre II, quien también fue sabio, inventor y el matemático al que se atribuye la introducción en Occidente del número cero. Silvestre II, que cultivó amistad con sabios judíos y musulmanes de Córdoba y Toledo, jamás admitió pacto alguno con el diablo por más que le acusaron de compartir su lecho con un súcubo que, además de bastante lascivo, le hacía de consejero. La tumba de Silvestre II, según la leyenda, todavía rezuma sangre cuando algún Papa va a morir. En la tradición de Milton y su Paraíso perdido ubica Palma Roldán la simpatía por el diablo de tantos rockeros, Judas Priest y Black Sabbath, entre otros.

  • Mail

Herramientas de Contenido

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad