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Fin al predominio del apellido paterno en el registro civil

La reforma del Registro Civil establece la igualdad entre los apellidos
La pareja deberá poner el orden de mutuo acuerdo

Imanol Velasco Zozaya - Domingo, 13 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Con la entrada en vigor de esta reforma los apellidos paternos no tienen ninguna preferencia y es necesario llegar a un acuerdo.

Con la entrada en vigor de esta reforma los apellidos paternos no tienen ninguna preferencia y es necesario llegar a un acuerdo.

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Pamplona- Desde el pasado 29 de junio el apellido del padre no tiene ningún predominio legal frente al de la madre. La última reforma de la Ley del Registro Civil, publicada en el BOE un día antes, establece como obligatorio que ambos progenitores deban estar de mutuo acuerdo a la hora de inscribir en el Registro Civil cual será el orden que lleven sus hijos e hijas.

Esta medida no supone que las madres puedan poner su apellido en primer lugar, pues esto es posible desde 1999 si existía acuerdo entre la pareja, sino que echa por tierra la tradición jurídica del Estado que recoge en su artículo 109 del Código Civil, en vigor desde 1957, que “el primer apellido de un español es el primero del padre, y el segundo, el primero de los personales de la madre”.

Pasado un mes desde que se aceptara esta reforma, no se ha producido un cambio drástico en la inscripción del orden de apellidos en el Registro Civil. Entre los meses de junio, julio y los primeros días de agosto, en Navarra se han inscrito 10 recién nacidos con los apellidos maternos en primer lugar en las diferentes sedes del Registro Civil. En total, los nacimientos durante ese periodo en la Comunidad Foral han sido 1059.

A pesar de esta modificación de la Ley el procedimiento se mantiene tal y como se efectuaba hasta el momento, con la salvedad de que ya la normativa legal no otorga preferencia al apellido masculino. Ahora la pareja es informada de que debe llegar a un acuerdo cuando se presenta a inscribir a sus descendientes. Este registro es posible hacerlo en cualquier oficina del Registro Civil en Navarra (Pamplona, Tudela, Tafalla, Estella o Aoiz). En el caso de que la pareja no alcance ese acuerdo al que le conduce esta nueva reforma, el texto recoge que será un juez el que decida el orden de los apellidos “atendiendo al interés superior del menor”. Esta decisión, a pesar de no tener tipificados casos concretos, puede ser muy útil en situaciones en las que sea necesaria una protección especial como violencia machista o en omisión de responsabilidades.

Sin embargo, aunque la lógica conduce a que se beneficie a la parte que haya sido damnificada en estos casos, será cada magistrado el que tenga la última decisión en las situaciones en las que no se llegue a un acuerdo entre la pareja.

Un texto desactualizado Como en otros muchos casos, la sociedad ha avanzado más rápido que la Ley de Registro Civil. Publicada por primera vez en 1957, el texto recoge multitud de casos en que la sociedad percibe de manera diferente, llegando incluso a estigmatizar. Por ejemplo, en el caso de una madre soltera esta ley, escrita en pleno franquismo, considera sus datos como de publicidad restringida, es decir, que no pueden hacerse públicos como los de una unidad familiar con dos progenitores .

Pero si avanzamos en el tiempo, ya desde el 2007 se da la libertad a las parejas formadas por dos madres para elegir el orden de los apellidos de sus hijas e hijos, casi diez años antes que a las parejas heterosexuales. Hoy, la pelea de los colectivos LGTBI continúa para conseguir que no se les exija un certificado de fertilización para inscribirlos como descendientes de dos madres.

Una situación de conflicto En Navarra la entrada en vigor de la reforma puede provocar, si bien no un confrontamiento directo, sí situaciones en que no se dan en otros territorios. Por medio de la Ley 69 del Derecho Civil Foral de Navarra se permite a los hombres reconocer la paternidad de un niño, siguiendo el proceso necesario, aunque haya sido inscrito previamente en el Registro Civil sólo por la madre como soltera. Esta concesión -que sólo se da en Navarra- puede provocar situaciones de conflicto entre dos personas, madre y padre, a la hora de reconocer las responsabilidades del niño y también a la hora de decidir el orden de los apellidos.

En este sentido, no existiría un choque entre el artículo y la Ley del Registro Civil pues la última reforma establece que en esta situación, en la que lo más probable es que no se llegue a ningún acuerdo, la decisión recaerá en manos del juez. Pero aunque puede parecer lógico que en casos de hijos e hijas ya inscritos y con documentación oficial con su nombre no habría motivos para cambiarles el orden de los apellidos. Sin embargo, será cada juez quien decida si se invierten o no, siguiendo una reforma bastante difusa en este sentido que no diferencia por casos o situaciones complicadas como puede ser la violencia machista.

Poca percepción social A pesar de que las modificaciones ya llevan vigentes más de un mes, desde el Registro Civil de Pamplona señalan que no se ha percibido una variación reseñable del número de parejas que decidan poner el apellido materno en primer lugar. Además añaden que en este mes el funcionamiento ha sido totalmente normal con respecto a los meses anteriores.

Pero no por ello este cambio tiene menor peso. La pérdida de la hegemonía del apellido del padre en el orden es un paso más en la búsqueda de la igualdad entre géneros que cualquier sociedad debería buscar. Aunque pueda parecer un mero formalismo y los niños y niñas que tengan el apellido materno en primer lugar sean una minoría ahora -y posiblemente sigan siéndolo más adelante-, puede suponer subir un peldaño más en la búsqueda del empoderamiento femenino.

Modificaciones

Ya no hay preferencia. La reforma de la Ley del Código Civil iguala los apellidos paterno y materno. Ya no existe una preferencia legal por la que el apellido del padre deba ir en primer lugar.

Necesidad de acuerdo. Ahora es necesario que cada pareja acuerde cuál va a ser el orden de los apellidos de sus hijos e hijas.

No abre la puerta a la madre. Desde 1999 se permite en el Estado a una pareja que los hijos de ambos lleven el apellido materno en primer lugar. Además, una vez alcanzada la mayoría de edad, cada persona puede elegir el orden de sus apellidos acudiendo al Registro Civil que le corresponda.

Ya en vigor. Desde el pasado 29 de junio está en funcionamiento la reforma de la ley del Registro Civil.

¿Cómo hacerlo? No es necesario hacer ningún trámite especial. Basta con manifestar, de mutuo acuerdo, en el Registro Civil o en los centros hospitalarios de Navarra cuál será el orden de los apellidos.

Desactualización. La Ley del Registro Civil, redactada en 1957, contempla muchos casos que no se atienen a la situación social actual a pesar de haber sido modificada en multitud de ocasiones a lo largo de los años.

situaciones de conflicto

En navarra se pueden dar más

Ley 69 del Derecho Civil de Navarra. Por medio de esta ley, en Navarra se permite a un hombre solicitar en el Registro Civil la paternidad de un hijo o hija, aunque haya sido inscrito previamente por la madre como soltera. En estos casos, en los que es muy probable que exista un conflicto entre los progenitores, la reforma de la Ley del Código Civil establece que la decisión última será del juez encargado. Sin embargo la reforma no deja nada claro el criterio a seguir y establece que cada magistrado deberá decidir “atendiendo al interés superior del menor” y no recoge diferencias entre casos que merezcan una protección especial.

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