el gobierno despliega a la guardia civil

Sin colas en el primer día de huelga total en el aeropuerto de El Prat

La propuesta de mediación de la Generalitat volvió a ser rechazada

El Gobierno activa el mecanismo para un laudo de arbitraje obligatorio

Lunes, 14 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Agentes de la Guardia Civil se coordinan con los Mossos d'Esquadra (iz) en los alrededores de los accesos a las puertas de embarque en el aeropuerto de Barcelona

Agentes de la Guardia Civil se coordinan con los Mossos d'Esquadra (iz) en los alrededores de los accesos a las puertas de embarque en el aeropuerto de Barcelona (EFE)

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Agentes de la Guardia Civil se coordinan con los Mossos d'Esquadra (iz) en los alrededores de los accesos a las puertas de embarque en el aeropuerto de BarcelonaLos miembros del comité de huelga de Eulen realizan el recuento de votos tras la asamblea.

BARCELONA. Los trabajadores de Eulen en el aeropuerto de El Prat están dispuestos a continuar la huelga indefinida hasta el laudo obligatorio que ha anunciado el Gobierno y que creen "ilegal", al tiempo que critican el despliegue de la Guardia Civil en esta infraestructura.

El portavoz del comité de huelga de Eulen, Juan Carlos Giménez, ha asegurado, en declaraciones a Efe, que su intención es llevar a los tribunales el laudo obligatorio que prepara el Gobierno para poner fin al conflicto laboral en el aeropuerto barcelonés y no se plantean mientras tanto abandonar la huelga, a no ser que se acepten sus reivindicaciones.

"Esperaremos al laudo y lo denunciaremos en los tribunales porque creemos que es ilegal y vulnera el derecho a la huelga. Seguro que ganaremos ante la justicia, aunque eso será dentro de mucho tiempo y ya nadie se acordará del conflicto", ha subrayado Giménez.

El representante de la plantilla de Eulen ha criticado el uso de efectivos de la Guardia Civil para reducir las colas en los controles de pasajeros y se ha preguntado si este cuerpo "tiene agentes suficientes para ir a reforzar también otros aeropuertos", después de que se hayan anunciado paros en otras instalaciones aeroportuarias españolas.

"Hoy el aeropuerto está lleno de guardias civiles, no hay colas y se olvida el fondo del conflicto, las condiciones laborales de unos trabajadores que cobran una media de 900 euros y que no pueden ni ir a hacer pipí o que se desmayan porque no tienen tiempo para comer", ha señalado Juan Carlos Giménez.

Según el portavoz del comité de huelga, algunos trabajadores de Eulen sufrieron ayer "presiones" por parte de agentes de la Guardia Civil destinados como refuerzo en el aeropuerto, durante una jornada de paros parciales.

Después de que la asamblea de trabajadores rechazara de nuevo ayer la propuesta de mediación de la Generalitat, el comité mantuvo la convocatoria de huelga indefinida a partir de hoy, lo que ha llevado al Gobierno a reforzar los controles de seguridad del aeropuerto con la presencia activa de agentes del instituto armado.

NORMALIDAD EN EL PRAT Los viajeros que deben coger un vuelo hoy en el aeropuerto de El Prat llegan con horas de antelación por temor a las colas, pero se encuentran con esperas mínimas, por lo que respiran aliviados, mientras se muestran comprensivos con las protestas de los trabajadores de Eulen.

Es el caso de Cristina, que se disponía a pasar los controles de seguridad en la Terminal 1 hacia el mediodía, seis horas antes de la salida de su vuelo, previsto para las 18.20 horas, alertada por las noticias sobre largas colas y ante el miedo a perder su avión.

"Llego con mucha antelación, ya lo sé. Pero prefiero esperar dentro (una vez pasados los controles). Ya comeré allí", ha explicado a Efe con un talante práctico, muy extendido entre los usuarios del aeropuerto de El Prat estos días de paros parciales de los trabajadores de Eulen, encargados de los controles de seguridad.

Cristina cree que los empleados de esta empresa, en huelga indefinida desde hoy, tienen razón al protestar "si ganan tan poco".

"Es verdad que pagamos el pato los pasajeros, pero su reivindicación es lógica", asegura Solange, que ha acompañado hasta el aeropuerto a un familiar que ha llegado también con seis horas de antelación para no perder su vuelo.

Tras informarse por los medios de comunicación de las reivindicaciones de los trabajadores de Eulen, asegura que "en España, y menos en Barcelona, no se puede vivir con 900 euros brutos. ¿Cómo van a pagar el alquiler de pisos de más de 600 euros?".

Una turista holandesa, que vuelve a Amsterdam después de pasar sus vacaciones en Barcelona, ha optado también por llegar tres horas antes de la salida de su vuelo siguiendo la recomendación de la línea aérea con la que viaja (KLM) y está encantada con las escasas colas, las normales para un día de agosto.

Preguntada por la protesta de los trabajadores, reconoce que no tiene conocimiento del conflicto pero asegura que "los pasajeros no tienen por qué sufrir" el conflicto entre los empleados y la dirección de una empresa, por lo que pide que hablen unos con otros.

De vuelta ya para Bélgica, un padre y su hijo adolescente también llegan a mediodía al aeropuerto, cuando su vuelo sale a las 18.00 horas, y respiran aliviados ante las pocas colas.

"En el hotel nos dijeron que llegáramos pronto por la huelga", asegura el padre, que cree que la protesta de los trabajadores está justificada "porque su sueldo es muy bajo", aunque considera "una lástima" que sean los pasajeros las "víctimas".

Las colas en los controles de seguridad se han reducido hoy a las de un día normal en agosto, pese a la huelga indefinida, ante el refuerzo de la Guardia Civil, que participa de forma activa en tareas como la revisión de equipajes y control del arco de metales.

Una vez superados los controles de seguridad, a todos estos viajeros ya solo les queda pensar en la manera en que invertirán las horas que les quedan por delante antes de la salida de sus vuelos.