perseguido por franco

Fallece el director de cine Basilio Martín Patino a los 86 años

Contundente y austero, era uno de los documentalistas más perseguidos durante el franquismo

Lunes, 14 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Basilio Martín Patino, en una imagen de 2005.

Basilio Martín Patino, en una imagen de 2005. (Foto: Efe)

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Basilio Martín Patino, en una imagen de 2005.

Madrid- El cineasta Basilio Martín Patino falleció ayer en Madrid a los 86 años. Fue el director deNueve cartas a Berta, Canciones para después de una guerra, Queridísimos verdugos y Caudillo, estos dos últimos documentales realizados de forma clandestina y que se estrenaron tras la muerte de Franco. Estaba considerado como uno de los principales directores del llamado cine de autor. Su último trabajoLibre te quiero, lo rodó con 81 años en la calle sobre el movimiento del 15M y se estrenó en la Seminci de Valladolid en octubre de 2012.

Basilio Martín Patino nació en Lumbrales (Salamanca) el 29 de octubre de 1930. Estudió Filosofía y Letras -especialidad de Filología moderna (inglés e italiano)- en la Universidad de Salamanca (1950-1955) y en 2007 recibió el título de Doctor honoris causa por esta Universidad. La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas le entregó el 7 de noviembre de 2005 la Medalla de Oro “en reconocimiento a una obra que representa los valores imperecederos de la apuesta por un cine inteligente, complejo, e inmerso en la realidad y evolución de un país”. Así mismo fue miembro de jurados en los festivales internacionales de Berlín, Venecia, Karlovy Vary y Valladolid

Su amigo Javier Tolentino, director del programa de Radio 3, El séptimo vicio, explicó que le faltó reconocimiento por su obsesiones: “No aceptar nunca un premio de una institución -se negó en redondo a presentar sus cintas a la Academia del Cine-, y no quería que sus películas las comprase Enrique Cerezo”. Martín Patino hizo, en los setenta, las cintas más censuradas del cine español, desdeCanciones para después de una guerra (1971) a Queridísimos verdugos(1977). En Caudillo (1974), rememoró Tolentino, “le dijo al dictador que era un asesino, y se lo dijo en vida del general, con la elegancia de su cine y la contundencia y austeridad de su inteligencia”. “Sólo Carrero Blanco entendió lo que decía su cine y vetó ambas películas con cárcel para quien las difundiera. Fue más censurado que Berlanga, más incluso que Bardem. De hecho, Televisión Española hoy no emite esas cintas”, aseguró el locutor.

ObraFue un maestro del documental en la historia cinematográfica española, pero también hizo algunas películas de ficción, como Nueve cartas a Berta (1966) o El amor y otras soledades (1969). Callado, elegante y tímido, plasmaba su determinación en sus obras, no solo cinematográficas, sino en sus libros, sus montajes audiovisuales o sus trabajos para la televisión convencional;aunque su carácter inquieto le llevó en 1984 a poner en marcha su propia cadena clandestina, El Búho, dirigida por Pablo Martín Pascual. Sus últimos filmes fueron Homenaje a Madrid (2004), con motivo de los atentados islamistas del 11-M, yCorredores de fondo y Fiesta, ambos de 2005 y mostrados en los Pabellones de España de la Bienal de Arquitectura de Venecia y la Exposición Universal de Aichi (Japón), respectivamente. Libre te quiero (2012), la rodó rozando los ochenta años y cuando ya había anunciado su retirada. Cuando lo presentó en Valladolid, el veterano director contó que esa noche del mes de mayo volvía de Salamanca a Madrid cuando se topó con una gran concentración de ciudadanos que quiso guardar para la posteridad;se reunió con parte de su habitual equipo de rodaje y juntos decidieron que grabarían el desarrollo de los acontecimientos. A los cuatro días, en los que el equipo rodó día y noche, el documental estaba listo. - Efe