Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
Tafalla | La tarde festiva

Seis décadas cantando el vals

La lluvia redujo en 45 minutos la Subida a la Salve
Se cumplen 60 años desde que Feijoó compuso el ‘¡Viva Tafalla!’

Carmelo Armendáriz - Martes, 15 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Los porches de la plaza abarrotados al inicio de la Subida a la Salve.

Los porches de la plaza abarrotados al inicio de la Subida a la Salve. (CARMELO ARMENDÁRIZ)

Galería Noticia

Los porches de la plaza abarrotados al inicio de la Subida a la Salve.

tafalla- La lluvia arreció en Tafalla sobre las 21.30 horas y la Subida a la Salve acabó 45 minutos antes que el año pasado. Apenas hora y media de recorrido desde el ayuntamiento a la iglesia de Santa María cantando el vals ¡Viva Tafalla!que la banda de música tocó una y otra vez, como lo viene haciendo desde que se estrenó hace sesenta años en el que es para muchos el acto más emotivo de las fiestas.

Bajo un cielo encapotado que ya anunciaba la lluvia, con un bochorno caliente y plomizo y con el termómetro en 29º, decenas de mozos y mozas iniciaron la marcha a las 20.00 horas delante de la Banda de Música La Tafallesa y de la Corporación municipal. Todos ellos entonaron repetidamente el ¡Viva Tafalla!que compuso en 1957 el entonces director de la banda La Tafallesa, Antonio Feijoó, con letra del poeta local Santos Boneta. Esta composición fue interpretada de forma repetitiva e ininterrumpida a lo largo de todo el trayecto por los instrumentistas de La Tafallesa, dirigida por Óscar de Esteban.

La subida a la Salve se inició con puntualidad británica con el toque del Saludo a la ciudadpor parte del grupo de clarines y timbales en el zaguán del edificio consistorial. Posteriormente, con todos los corporativos en las escalinatas del interior del Ayuntamiento rodeando a la bandera de la ciudad, que estuvo portada por la concejala Raquel Irigalba (UPN) y el público arremolinado en los soportales de la Plaza de Navarra, comenzaron a sonar los primeros acordes del vals.

Los primeros metros se recorrieron con mayor rapidez que en años anteriores. Transcurrida cerca de media hora comenzaron a caer las primeras y tímidas gotas de lluvia, mientras los participantes ya casi completaban el itinerario de los porches de la plaza de Navarra y los primeros grupos alcanzaban la calle Atanasio Mutuberria. Poco a poco, la comitiva continuó avanzando de forma lenta entre cánticos, saltos y bailes hasta llegar a las Cuatro Esquinas, donde el séquito volvió a tomar una marcha más lenta, mientras los músicos y los corporativos daban muestras de paciencia y aguante. Como es habitual, la subida a la Salve se desarrolló de modo distendido, alegre y participativo, dando ocasión a que los corporativos rompiesen el protocolo para marcarse unos bailes o saludar a los vecinos.

Al llegar a las calles Garcés de los Fayos y Túbal, en lo que se puede considerar la segunda parte del itinerario, el número de acompañantes en la comitiva se fue reduciendo notablemente, hasta llegar al templo parroquial cuando el reloj marcaba las 21.30 horas.

En el atrio y en el interior de la iglesia de Santa María, completamente abarrotada de público, les esperaban los sacerdotes ocupando la parte del presbiterio. El canto de la Salve de Hilarión Eslava fue interpretada de modo solemne por las voces de la Agrupación Coral Tafallesa, dirigida por Alicia Osés, mientras los fieles escuchaban la obra con un respetuoso. El canto tuvo una duración de apenas 15 minutos y se completó con la interpretación de la aurora dedicada al patrono de la ciudad, San Sebastián, entonada al unísono por todo el público asistente. Finalizado este acto religioso, la comitiva regresó en poco más de veinte minutos hasta la plaza de Navarra dando por finalizado este entrañable acto del víspera de la Virgen de la Asunción.