El lento y machista camino hacia la batuta

ES inusual ver a una mujer dirigiendo una orquesta y esto se debe a una sociedad que interpretaba el poder como unA cuestión perteneciente al sexo masculino y no al femenino, según dice patrick alfaya

Martes, 15 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Anadie le extraña ver mujeres en las orquestas, pero todavía resulta inusual que sean ellas las que lleven la batuta. Algo que se debe al “machismo” que arrastra este puesto “de liderazgo” dentro de la música clásica, según coinciden en señalar músicos y otros profesionales de este sector.

“No hay ninguna razón física ni mental para que una mujer no pueda dirigir”, argumentó Patrick Alfaya (Madrid, 1971), director de la Quincena Musical de San Sebastián, que consideró que la desproporción en el número de mujeres en el campo de la dirección de orquesta es un problema de “machismo cien por cien”. Apuntó, además, que la edición actual del festival que él dirige es la primera en 78 años en la que aparece una directora de orquesta en el programa. “Y te puedo asegurar que mis antecesores no eran misóginos. Lo único es que a las mujeres no se les ha dado la oportunidad en un mundo machista, porque ese liderazgo se interpretaba que tenía que ser masculino”, afirmó. Con él coincide Alfonso Aijón (Madrid, 1931), fundador de Ibermúsica -la principal promotora de música clásica de España-, quien lo calificó de “un problema de género” y de una “resistencia” que se arrastra del pasado, como sucedió con otras profesiones.

Lara Diloy (Madrid, 1986), directora titular de la Orquesta Madrid Sinfónica, recordó que cuando empezó a estudiar dirección hace una década también sentía que las chicas eran “casos aislados”. “Si éramos un grupo de diez, por así decirlo, éramos dos chicas”, subrayó. En este momento, después de haber trabajado un tiempo como profesora en el conservatorio superior de Málaga, percibió que “ha crecido un poco el porcentaje”, pero añadió otro dato que evidencia que la desproporción no solo está en las aulas. “Dentro de la Asociación Española de Directores de Orquesta, de la cual soy miembro de la junta directiva, tenemos asociadas a casi un 20% de mujeres”, señaló.

Sostuvo que esa desproporción puede deberse a que el de director de orquesta es “un puesto de liderazgo” y que, por tanto, la incorporación de la mujer “va más tardía”. Pero puntualizó que ella no ha notado nunca una “diferenciación” en el trato ni dentro de la profesión ni por parte del público. “Muchas veces la gente viene a darte la enhorabuena por el concierto y muchos te dicen: ‘Jo, qué ilusión ver a una chica que dirige”, relató.

Con esa idea “optimista” es con la que prefiere quedarse Diloy, que anteriormente dirigió otras formaciones orquestales y que también es fundadora de la Barbieri Symphony Orchestra. En su opinión, las directoras hoy en día se están “abriendo camino” y tienen cada vez “más hueco para poder dirigir y que sea más visible lo que hacen”. “Yo no he hablado con ningún director que me haya dicho que las mujeres no deban dirigir;es un problema que tiene que ver con la dinámica de este mundo”, recalcó.

Lo demuestran algunas mujeres que todos ponen de ejemplo: Marin Alsop (Orquesta Sinfónica de Baltimore), Mirga Grazinyte-Tyla (Orquesta de Birmingham) o Alondra de la Parra (Orquesta Filarmónica de las Américas), entre otras que también ejercen la titularidad de importantes orquestas alrededor del mundo. “Ojalá dentro de veinte años vayas a ver un concierto y no te llame la atención que el director sea un chico o una chica, como no es llamativo hoy que dentro de la orquesta haya una violinista”, insistió Diloy, que también espera que muy pronto “no sea noticia que le den la titularidad a una mujer solo por el hecho de serlo.” - Efe