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Albaserradas sin música

Decepcionante la corrida sevillana, con solo un toro, el 5º, ‘Jaramillo’, con brava movilidad
Joselillo perdió una oreja con la espada y dio una vuelta al ruedo
Serafín Marín y José Arcila, sin opciones

Miércoles, 16 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Joselillo intenta domeñar con la muleta la acometida con las manos por delante de ‘Ilustrado’, torazo castaño de Marqués de Albaserrada lidiado en segundo lugar. Fotos: Iñaki Porto

Joselillo intenta domeñar con la muleta la acometida con las manos por delante de ‘Ilustrado’, torazo castaño de Marqués de Albaserrada lidiado en segundo lugar. Fotos: Iñaki Porto

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  • Joselillo intenta domeñar con la muleta la acometida con las manos por delante de ‘Ilustrado’, torazo castaño de Marqués de Albaserrada lidiado en segundo lugar. Fotos: Iñaki Porto
  • El catalán Serafín Marín consiguió algún lance de mérito saludando a la verónica al primer toro de la tarde, de nombre ‘Helvético’.
  • Joselillo, Arcila y Marín, desmonterados durante el minuto de silencio en memoria de Iván Fandiño.
  • El colombiano Arcila no pudo acoplarse en ninguno de sus dos toros.
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TAFALLA- Que la banda municipal solo amenizara una faena (eso sí, con sublime trompeta y saxo) resume perfectamente la baja calidad artística de la función primera de la importante feria taurina de esta ciudad. Eso sí, el protagonismo musical se lo llevaron los gaiteros en los segundos tercios, en especial el asombroso y rítmico tamboril de Javier Beorlegi. A la escasa música de la banda en el regreso de los míticos toros de Marqués de Albaserrada hubo que unir el mal ritmo de la materia prima. Los descarados toros de Mirandilla ni bailaron ni dejaron bailar. Además, su negación en Tafalla tuvo hasta tres actos: en el encierrillo, en el encierro y en el propio coso. Su escasa entrega la trazaron al paso o andando, queriendo topar los avíos y, en ocasiones, ni eso. Una pena. El personal se lo tomó con resignación e intentó aupar cualquier conato de acople o lucimiento. Así ocurrió en quinta instancia, cuando se las vieron en el ruedo bis a bis Joselillo y Jaramillo. El albaserrada estaba hecho un poco cuesta abajo, era más fino de cabos y le faltaba remate. Sin embargo, el toro dejó para el recuerdo un primer puyazo espectacular, desplazando con fuerza al penco. En la segunda vara ya fue otra cosa porque se najó, aunque enseñando una potable movilidad. Joselillo lo vio, la gente también, y con todo a favor, el pucelano construyó una faena sobre la diestra, valiente, aunque sin apreturas y con abundancia de martinetes, molinetes y desplantes. Ahí sí, surgió una manufactura con argumentos a la que le acompañó la banda y el jaleo con olés. Faltaba una espadazo de efecto rápido para cortar una oreja coral. Joselillo malogró la sincronización de la obra liándose con un raro metisaca, varios pinchazos y un feo bajonazo. Aunque nadie se lo recriminó, el menudo torero castellano dio la vuelta al ruedo por su cuenta.

Ante Ilustrado, el segundo de la corrida, intentó justificarse pero sin posibilidades de ligar dos pases seguidos. Delante tenía una papeleta que necesitaba recursos de otras épocas. Ilustrado, además, acojonaba por delante con dos pitones de quitar el hipo y un flequillo colorado que lo tildaba de fiera extraña y poco deseada. Sí había cumplido en dos encuentros con el picador, pero ya en el resto de tercios sus acometidas fueron escasas en todo, incluso en los inicios de cada respuesta a cites y toques.

En realidad, ese comportamiento de cortedad en las embestidas y ese molesto andar fue un denominador común de toda la corrida menos en el mencionado Ilustrado.

En el inicio se produjeron varias cosas que invitaban a poder disfrutar de un buen espectáculo. A saber: Buena entrada, en especial en los tendidos de sol y sol y sombra, y presencia de muchos y buenos aficionados toristas procedentes desde distintos puntos de Navarra;un merecido minuto de silencio en recuerdo de Iván Fandiño, torero fallecido en junio y que hubiera defendido en esta feria el título de mejor faena de la feria de 2016;y el anuncio por megafonía de que el presidente y el asesor artístico no cambiarían el primer tercio sin que todos los toros hubieran acudido al menos dos veces al caballo de picar (¿el veterinario qué opinión tendría si no le mentaron?) Además, se marcaron dos rayas para señalar el lugar donde debía ejecutarse la suerte. Justo es señalar que la corrida de Albaserrada no fue una ruina en el primer tercio y varios toros se comportaron con brillo y todos cumplieron con el requisito anunciado.

Serafín Marín pareció mostrar algo de oficio con Helvético, toro que abrió plaza. Fue una toma de contacto convertida en un intento de justificación, pero logrado solo a medias. El 4º, Primoroso, fue un manso desecho.

El debutante José Arcila, colombiano, aparentó tranquilidad al principio, pero enseguida se vio que no podría lograr nada en limpio con un muy deslucido lote. - M. Sagües

los toros

Ganadería. Seis toros de Albaserrada. Desiguales, armados y alguno con menos remate. Descastados y deslucidos, salvo el 5º, bravo en varas y con movilidad.

los toreros

Serafín Marín. Bajonazo (saludos). Y pinchazo, estocada corta y 5 descabellos (silencio tras aviso).

Joselillo. Pinchazo y estocada corta (saludos). Y tres pinchazos y bajonazo (vuelta tras aviso).

José Arcila. Bajonazo (silencio). Y cinco pinchazos y estocada perpendicular (silencio).

las gradas

Presidencia. Juan R. Ramírez. Incidencias. 3/4. Más público en sol. Templado y ventoso. Minuto de silencio por I. Fandiño.

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