Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Bailes y torres humanas por el Casco Viejo en memoria de ‘El Setas’

Los danzantes de San Lorenzo recordaron al miembro fundador del grupo
Los castellers de Igualada se unieron al homenaje

Amaia Marcos / Mikel Saiz - Miércoles, 16 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Una de las últimas torres humanas de la mañana, en la que se lanzó el gorro del ‘bobo’ de los danzantes de San Lorenzo.VER VÍDEOReproducir img

Una de las últimas torres humanas de la mañana, en la que se lanzó el gorro del ‘bobo’ de los danzantes de San Lorenzo.

Galería Noticia

  • Una de las últimas torres humanas de la mañana, en la que se lanzó el gorro del ‘bobo’ de los danzantes de San Lorenzo.Reproducir
  • Una de las últimas torres humanas de la mañana, en la que se lanzó el gorro del ‘bobo’ de los danzantes de San Lorenzo.
  • Baile de los danzantes de San Lorenzo frente al Ayuntamiento.
  • Construcción de uno de los castells en la Plaza del Castillo.
  • El espectáculo atrajo a muchos vecinos que rodearon a los castellers.
  • Flecha Ver anterior
  • Flecha Ver siguiente

Pamplona- Poco después de las 11.30 horas de la mañana de ayer los viandantes comenzaron a escuchar música de gaitas y tambores en la calle Mayor, a la altura de la iglesia de San Lorenzo. Se trataba del homenaje público y callejero a José María Armendáriz, popularmente conocido como El Setas, miembro fundador de la compañía de danza tradicional de San Lorenzo. Armendáriz falleció el pasado día 10 de agosto a los 65 años, coincidiendo con el día que los danzantes de su compañía celebraban su fiesta grande. Este homenaje contó con la colaboración de los castellers de Igualada, que elaboraron torres humanas en varias plazas del Casco Antiguo de Pamplona.

La compañía de danza comenzó su homenaje en la calle Mayor para luego llegar a la plaza San Francisco. En la plaza interpretaron un baile con espadas tras el cual se dio paso a la primera actuación de los castellers, que pasaban estos días en Navarra tras participar en las fiestas patronales de Leitza. Realizaron una torre humana de cuatro pisos, con una niña haciendo de enxaneta: el casteller que corona la torre, que siempre lleva casco para evitar traumatismos craneoencefálicos.

Los danzantes de San Lorenzo volvieron a bailar al son de la música hasta la plaza San Nicolás. Allí, intentando hacerse hueco entre la gente que se había reunido para verlos, volvieron a danzar. Seguidamente, los castellers volvieron a actuar, esta vez, de manera más espectacular que en la plaza anterior: los miembros que se colocan encima de la piña (la base) no treparon por sí mismos, sino que la propia base los subió de uno en uno.

Cuando la torre humana se deshizo, los danzantes volvieron a moverse, esta vez con espadas y broqueles. Sin parar de bailar, lideraron la comitiva hasta la plaza del Castillo, donde se juntó aún más público. El quiosco de la plaza estaba a rebosar de gente que quería ver mejor los bailes y la construcción de las torres humanas.

Los miembros de la cofradía de San Lorenzo se encontraron rodeados por un montón de personas, tanto curiosos como gente que sabía que ayer se realizaba el homenaje a El Setas. Otros se unieron al público de la representación tras cruzarse con la música en la calle.

Fue en la plaza del Castillo donde se vivió el único susto con las torres humanas. Una de las niñas que coronaba el castell se resbalaba mientras escalaba pero, afortunadamente, no pasó nada. Sin embargo, y por si acaso, una ambulancia siguió al grupo a lo largo de todo el recorrido.

Antes de llegar a la plaza Consistorial, la comitiva pasó por las calles Estafeta y Mercaderes. En ningún momento cesó la música ni el baile. A las canciones les acompañaban las palmas de los asistentes y el buen ambiente que se vivía en la calle.

Ya en la plaza del Ayuntamiento, delante del Consistorio, los danzantes y el bobo incluido -papel que interpretó El Setas durante mucho tiempo- bailaron su última danza.

Los castillos más representativos de la colla igualadina son el 4 de 8, el 3 de 8 y el 2 de 8 amb folre. Este último lo realizaron en la plaza del Ayuntamiento, tras pedir ayuda del público para unirse a la piña, ya que faltaba gente. El número de personas que conforma la piña -la base de la torre humana- ofrece seguridad a quienes trepan hasta lo alto, además de que sin una base fuerte no se puede sostener la estructura.

No hubo lágrimas en este homenaje, sino mucha diversión y sonrisas. Además, pese a que El Setas nunca llegó a subirse a lo alto de un pilar, el sombrero del bobo sí que lo hizo.

Herramientas de Contenido