Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Editorial de diario de noticias

El último de ‘Bateragune’

El exsecretario general de LAB recupera la libertad tras cumplir íntegra la pena a la que fue condenado por impulsar el debate en la izquierda abertzale que culminó con el anuncio de la renuncia definitiva de ETA a la violencia en 2011

Jueves, 17 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:09h

casi ocho años después de que fuera detenido y tras cumplir de forma íntegra la pena de prisión a la que fue condenado en el juicio del caso Bateragune -junto a Otegi, Miren Zabaleta, Sonia Jacinto y Arkaitz Rodríguez, todos ellos ya en libertad-, Rafa Diez Usabiaga recupera hoy la libertad. Seguramente, el juicio a los acusados de Bateragune supone el último caso en el que el todo es ETA avaló una estrategia político judicial que vulneraba las bases garantistas de cualquier Estado de Derecho democrático. A Rafa Diez, como al resto de los acusados, se les acusó de pertenencia a ETA por su papel dirigente en el proceso abierto en el seno de la izquierda abertzale para impulsar el camino hacia el fin definitivo precisamente de la estrategia violenta de esa misma ETA. De hecho, Diez Usabiaga fue encarcelado definitivamente un mes antes de que ETA anunciara públicamente, en octubre de 2011, su renuncia al uso de la violencia. Pero lo cierto es que la condena se fundamentó en un fallo judicial -basta releerlo hoy en día-, que no contiene una sola prueba objetiva y documentada que avale las conclusiones del tribunal de que Rafa Díez y el resto de condenados formaban parte de la dirección de ETA. Es simplemente un conjunto de opiniones en ningún caso fundamentadas a Derecho. Es importante recordar la situación de aquel juicio, porque el hecho de que los magistrados no se creyeran el discurso pacifista de Otegi en su comparencia judicial podía entrar dentro de la lógica humana, como que gusten poco o nada sus posiciones políticas de antes y de ahora, pero ese descreimiento basado en convicciones nunca pudo ser la base argumental para un sentencia condenatoria. Además, el fallo convirtió en absurda la jurisprudencia del propio Tribunal Supremo, que argumentó en favor de Ibarretxe y Patxi López por sus reuniones anteriores con Otegi y otros dirigentes de la izquierda abertzale oficial precisamente en la idea de que el diálogo en busca de la paz no puede ser considerado delito. Y eso mismo es lo que impulsaron de forma pública y política en el seno de la izquierda aber-tzale los condenados por Bateragune con el resultado del final de una ETA que ya no tenía cabida en este presente, como el mismo Otegi dijo en el juicio. En definitiva, Rafa Diez Usabiaga, al margen del peso de la conciencia en la mochila de su propia vida política, recupera hoy su libertad en un país que ha cambiado mucho en estos seis años de cárcel, tras aquel absurdo jurídico y despropósito político que le llevó a una condena injusta.

Herramientas de Contenido

Más sobre Editorial

ir a Editorial »