Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Música

El órgano y sus añadidos

Por Teobaldos - Domingo, 20 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

X Ciclo de Organo ‘Diego Gómez’ de Larraga. José Luis Echechipía París, órgano

Programa:obras de Martín y Coll. Gil de Palomar. W. Boyce. Eslava. Giménez Hugalde. Gorriti. Torres Pérez. J. Mª Muneta. André Fleury. Lugar:iglesia de San Miguel de Larraga.Fecha:18 de agosto de 2017. Incidencias:a instancias del alcalde de Larraga, se guardó un minuto de silencio por los atentados de Barcelona. Público: muy buena entrada (gratis).

diez años de andadura -más de dos legislaturas- llevados, in crescendo, y con la vitalidad actual de calidad y público, avalan la obra bien hecha de la Asociación musical Diego Gómez de Larraga. Buena organización, entusiasmo por conservar el patrimonio cultural, programación variada y con ideas nuevas para no caer en la rutina, y, este año, incluso, con premios (entradas para eventos culturales). Todo en el espléndido espacio de la iglesia de San Miguel, y bajo el patrocinio sonoro de ese espectacular nubarrón barroco del órgano que construyeran Diego Gómez (1775) y Miguel Zufía.

El compromiso de apertura del acontecimiento recayó en José Luis Echechipía;con un programa que ha resultado ser, sorprendente;concienzudamente elegido para mostrar el instrumento y sus añadidos: del siglo XVIII hasta nuestros días. Una visión orquestal del órgano desmenuzando los flautados, clarines, nazardas, trompetas, etc, según señala el propio intérprete. Las tres miniaturas recopiladas por Martín y Coll dan cuenta del instrumento primitivo: registros suaves al comienzo, pero donde el órgano enseña ya su garganta más antigua en la potente mano izquierda;chispeante fuga, y sonido moderado para terminar. En el lleno de 2º tono de Gil de Palomar, el intérprete luce su maestría indiscutible al abordar el complicado pasaje fugado sin pedalier y con el mismo resultado de plenitud. El Voluntary de Boyce es evocador y especialmente agradable en sus registros dulces: siempre apelando a la generosidad del público. El paso del tiempo hace crecer al órgano para adecuarlo al siglo XIX: el ofertorio sobre el Sacris Solemniis de Eslava va a ser un punto álgido de la velada: todo un descubrimiento la versión de Echechipía. En claridad expositiva, en sonoridad, en el prodigioso juego de los dos teclados en diálogo de ecos logrados con el manejo magistral del matiz fuerte-piano. Siempre con el conocido tema de fondo, las voces instrumentales del órgano van saliendo, nítidas, hasta fortalecer un sonido orquestal. La Elevación de Hugalde (Pamplona 1828) es solemne y espiritual. Y en Gorriti se da una enrevesada apertura al brillo del tutti. Acercándonos a nuestros días, se nos descubre un “casi impresionista” Torres Pérez, muerto en Sevilla en 1934. Y llegamos al padre Muneta y su Tocata y fugado, dedicada al retablo de San Miguel: otro espléndido duelo de teclados que simulan el diálogo entre las dos rotundas estatuas de san Pedro y san Pablo, y el brillante entramado del conjunto;la versión del organista es tan creativa como la propia partitura, impecable de factura en su estilo ecléctico. Y como colofón, la demostración por excelencia de cualquier instrumento: las variaciones. Hoy las de André Fleury;exposición del tema, y casi infinitas sonoridades muy bien especificadas por cada registro, que se van superponiendo hasta el brillante final. J.L. Echechipía -titular de la consola de Leyre- en el, por ahora, mejor momento de su carrera.

Herramientas de Contenido