Saltar la dichosa valla

Ilia Galán Díez - Domingo, 20 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Nuevas noticias se suceden de grandes multitudes que al saltar una valla, solo por poner pie en nuestra patria, quedan asistidos por los derechos de acogida. Centímetros antes, no;centímetros después, sí. Absurdo. Los cretinos leguleyos, los que con sus estúpidas normas están hundiendo Europa, son quienes deberían alojarlos en sus casas, así como los politicastros que con ineficacia manifiesta nuestra sociedad desgobiernan, como hunden Europa, a la deriva, cual desbordada patera.

Nuestros gobernantes no dan la talla para gobernar esta gravísima situación de la inmigración. La descomposición europea está teniendo lugar, en parte, por esta inmigración descontrolada: los británicos decidieron dejar la Unión, sobre todo, para evitar las migraciones masivas. Hungría y otros países se niegan a admitir tasas de inmigrantes ilegales que en masa llegan de África o Asia. Luego nos quejamos de que entre gentes buenas que buscan una vida mejor, también hay musulmanes fanáticos que odian nuestro mundo y solo vienen a aprovecharse económicamente de nuestra civilización.

Los atentados terroristas se multiplican: asesinos islámicos no existían en Europa hace pocos años;de fuera llegaron, invitados. Europa se hunde. Basta ver Italia, asaltada cada día por miles de inmigrantes y el caos en que viven. Solo el año pasado superaron los ciento ochenta mil seres humanos. Tres ciudades como Ávila, para que nos enteremos, llegan cada año allí, y la cifra aumenta. En tres años serían casi diez nuevas ciudades, pero sin infraestructuras, sin casas, sin organizarse, sin trabajo... No hay país europeo que pueda gestionar esas cifras. El resultado es el caos y el sufrimiento de esas mismas gentes que se sienten atraídas para probar esa aventura ilegal saltándose todos los trámites, porque saben que una vez pisan tierra italiana o española, ya no se les devuelve. Habría que hacerlo, devolverles en caliente. La barcaza se deja en la orilla de la que partió, con víveres;los que saltan la valla vuelven al sitio del que partieron. Si algún intruso entra en casa por la ventana, ¿no tenemos derecho a devolverlo al exterior por la puerta?

Sesenta africanos saltaron el otro día la valla de Ceuta, muchos en el hospital quedan. Y en la cárcel habría que abandonar a nuestros políticos, porque lo fomentan y son responsables de este inmenso desastre. Primero, por no hacer una muralla decente (los antiguos romanos eran más listos que los mentecatos que nos desgobiernan;sabían construir). Segundo, por no devolverlos de inmediato. Sí, ayudemos a los que podamos, pero de un modo organizado. La mayor parte de la inmigración es económica, quiere vivir en una sociedad del bienestar que ha costado siglos desarrollar;esto no se improvisa.