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Nieto trató de rescatar a una mujer y a su hija

“No soy un héroe;vi que se estaban ahogando e hice algo instintivo”

El pamplonés Teodoro Nieto trató hace una semana en Zarautz de rescatar a una mujer y a su hija, que finalmente fueron evacuadas por la Cruz Roja

Alex Zubiria / Iban Aguinaga - Domingo, 20 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Teodoro Nieto, en Pamplona.

Teodoro Nieto, en Pamplona. (Iban Aguinaga)

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  • Teodoro Nieto, en Pamplona.

Pamplona- Hace una semana, los socorristas de la playa de Zarautz rescataron a una mujer de 46 años con problemas respiratorios en una zona con fuerte resaca y oleaje. Lo que en un principio parecía uno más de los habituales y numerosos operativos de salvamento que se llevan a cabo a diario en la localidad guipuzcoana, en realidad partió de un intento de rescate por parte de un bañista.

Este periódico ha podido saber que Teodoro Nieto, pamplonés de 51 años, fue el primero en acudir en auxilio de la mujer, de origen oriental, tras oír sus gritos de socorro dentro del agua.

“Estaba a punto de salir hacia la playa, haciendo tiempo hasta que volviera mi hija que jugaba con unos amigos en otra zona. Fue entonces cuando oí que alguien pedía auxilio. Al girarme vi que un hombre de rasgos orientales alzaba las manos pidiendo ayuda”, asegura Nieto, quien continúa su relato: “Junto al hombre había una niña que se estaba ahogando y una mujer, que no distinguí si era adulta o no porque al momento, con los nervios y el caos, no me quedé con su cara”.

El pamplonés no lo dudó y cogió a la niña con la intención de sacarla del mar, pero esta se aferró a la mujer que estaba junto a ella. “No podía avanzar, agarraba con su mano el cuello de la señora y es entonces cuando me fijé que la mujer también se estaba ahogando”, señala Nieto.

“Con las olas y el estrés del momento lo estaba pasando muy mal, no podía respirar bien y me estaba mareando”, relata el hombre, quien pidió socorro a un joven que se hallaba cerca. “Le grité para que me ayudará y me lanzó su tabla”, continúa. De este modo, entre el joven y el pamplonés colocaron a la niña sobre la tabla y fueron nadando hasta la orilla.

No obstante, Nieto empezó a marearse, y aunque escuchaba los sonidos de la mujer que tras él seguía pidiendo auxilio, “notaba que no podía más”. Así, gritó pidiendo ayuda hacia la playa, “pero parecía que nadie me oía, las olas pasaban sobre mí, me estaba mareando por la lucha contra el mar y me encontraba muy mal”.

“Silbé lo más fuerte que pude, yo creo que toda la playa tuvo que escucharme, y ya es cuando vi que los socorristas habían acudido al rescate de la mujer”, añade.

Los servicios de Cruz Roja socorrieron a la mujer, quien presentaba un ataque cardiorrespiratorio, mientras que la menor no tuvo que ser atendida. “La mujer estaba muy mal, tenía los labios morados y pensé que podía haberle pasado algo grave”, indica Nieto, quien trató de conocer el estado de la atendida una vez consiguió llegar a la orilla, aunque los socorristas se lo impidieron. “Me dijeron que me apartara y no pude enterarme muy bien de lo que había pasado”, señala el hombre, quien tampoco tuvo que ser atendido por los servicios de emergencia.

imprudenciaAl parecer, la familia se encontraba bañándose en una zona con bandera roja. “No es que hubiera mucha profundidad, sería de tan solo dos metros, pero las olas eran grandes y había muchísima resaca”, comenta Nieto.

“Yo creo que fueron muy imprudentes. Estaban en un sitio muy peligroso y quizás la vigilancia de los socorristas no era la ideal para el momento”, opina el pamplonés.

Los servicios de emergencia de la Cruz Roja de la localidad confirmaron que fue un bañista quien dio la voz de alarma desde el mar pasadas las 14.00 horas y fueron al rescate de la mujer, quien fue reanimada en la playa.

La niña, por su parte, no tuvo que ser socorrida. Nieto asegura que él no suele acudir a la playa, “sólo una o dos veces al año” pero que, animado por su hija, decidió ir. “No soy un héroe, solo hice lo que consideré que había que hacer, se trata de algo instintivo”, concluye.

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