Blahnik se reencuentra con sus raíces checas en Praga

El diseñador español de zapatos de lujo expone en el Museo Kampa de la capital de Bohemia la muestra ‘El arte del calzado’, que dedica a su padre

Gustavo Monge - Lunes, 21 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Blahnik, que se considera cosmopolita, visitó Checoslovaquia varias veces en la década de 1990. Fotos: N.G.

Blahnik, que se considera cosmopolita, visitó Checoslovaquia varias veces en la década de 1990. Fotos: N.G.

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Blahnik, que se considera cosmopolita, visitó Checoslovaquia varias veces en la década de 1990. Fotos: N.G.Uno de los zapatos de esta retrospectiva de Blahnik.

praga- El diseñador español de calzado de lujo Manolo Blahnik se ha reencontrado este mes con sus raíces checas al inaugurar en el Museo Kampa de Praga la muestra retrospectiva El arte del calzado, que ha dedicado a su padre. Este museo se precia de dar cobertura a artistas del exilio checo entre los que ha incluido a Blahnik, cuya familia salió de Checoslovaquia en la década de 1930 ante el acoso de la Alemania nazi.

A pesar de su origen checo, son pocas las reminiscencias que Blahnik conserva del país centroeuropeo. “Mi padre nunca hablaba de Praga. Poquísimo. Hablaba solamente cuando estuvo muy triste al desaparecer mis abuelos en los años 50”, recordó en una entrevista a Efe el artista nacido hace 74 años en Santa Cruz de la Palma. Su padre, refiere el diseñador, no pudo visitar el país por “la ocupación de los bolcheviques hasta la revolución de terciopelo”, la transición pacífica ocurrida a finales de 1989. “Hasta entonces no pudo venir y estaba ya enfermo. Y sus amigos estaban todos muertos. Mi familia aquí era una sola persona, la tía Dana, Danuska, que también ha muerto”, recuerda el artista canario, que calzó a Diana de Gales el día de su boda. Tras estudiar derecho en Ginebra, Blahnik trabajó como fotógrafo, modelo y artesano del zapato, lo que le llevó a convertirse en un icono de la moda.

Es la tercera escala de esta retrospectiva de Blahnik, que ya estuvo en el Museo Hermitage de San Petersburgo, donde fue visitada por 150.000 personas, y anteriormente en el Palazzo Morando de Milán, capital de Lombardía, región donde se fabrican los manolos. Exponer en la capital checa es “casi como un regalo que hacía a mi padre, a la memoria de mi padre, porque estuvo sin venir a Praga desde 1949 a l989”, dijo Blahnik, zapatero de la actriz Kate Moss, la cantante Rihanna y la periodista Carrie Bradshaw, protagonista de Sexo en Nueva York, entre otras famosas. El arte del calzado se puede visitar hasta el 12 de noviembre en la isla Kampa de Praga.

Blahnik, que se considera un hombre cosmopolita, visitó Checoslovaquia varias veces en la década de 1990, tras el retorno del país a la democracia, para reencontrarse con sus raíces. “No me siento ni esto ni lo otro, ni nada. Estoy feliz en todas partes. Tengo la suerte de haber nacido de un matrimonio mixto y no tengo el problema de sentirme una cosa u otra. Pero cuando estoy aquí me siento Cech (checo) y cuando estoy en España, Lola Flores”, afirmó. Tras recalar en Inglaterra a finales de los 60, creó una empresa que hoy tiene una red de 307 puntos de venta en 33 países, con trece tiendas Manolo Blahnik, y acaba de lanzar una plataforma de comercio digital www.manoloblahnik.com.

rincón español La influencia española en Blahnik, que queda reflejada en el rincón español de la muestra, “se traduce en el movimiento del flamenco, en los flecos, en el zapato de Lola Flores y en la cama de Felipe II de El Escorial”, dijo la comisaria de la muestra, Cristina Carrillo de Albornoz. También aparecen como fuente de inspiración “las catedrales españolas y, en todos los bordados, la antigua mercería española, que dice que para él es el paraíso”, añadió. La exposición, continúa, “muestra cómo en el mundo de la moda Blahnik ha cambiado totalmente la forma de concebir la belleza”. “Ha traído la belleza en el sentido artístico más puro”, porque lo que Blahnik hace “tiene raíces en el arte griego hasta nuestra época y ha trasladado esa visión artística al zapato”, según la comisaria. En su opinión, la obra del diseñador “trasciende la moda, porque cada zapato es único, y hace del zapato algo totalmente expresivo”.

Sobre la salida del Reino Unido de la UE, la responsable de la marca, Kristina Blahnik, considera difícil vaticinar las consecuencias del Brexit, pero aseguró que la empresa seguirá siendo británica. “No está claro lo que significa el Brexitdesde el punto de vista económico y político”, dijo la sobrina del artista. Pero añadió: “Nos vemos como una compañía inglesa y continuamos así. No nos vamos a mover. Somos ingleses”.