La torre de Babel

Por José Javier Yabar Jimeno - Martes, 22 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

la torre de Babel sita en Babilonia, se menciona en el Génesis, primer libro del Antiguo Testamento. Con ella parece que los hombres hace miles de años intentaron alcanzar el cielo que, según creían, estaba en lo alto, muy arriba.

Según la tradición bíblica y sin entrar en rigores científicos, aquel proyecto no llegó a buen puerto por culpa del galimatías que, según la Real Academia de la Legua, no es otra cosa que la imposibilidad de entendimiento debido al uso de un lenguaje confuso.

Han pasado muchos, muchísimos años, desde entones. Estamos mejor preparados. Nos morimos más viejos y hemos mejorado nuestra calidad de vida. Conocemos cómo prevenir muchas enfermedades y cuando no llegamos a tiempo con la prevención, solemos curarlas.

Lo que no terminamos de controlar es lo del galimatías y sus consecuencias.

Ahora que las barreras lingüísticas parecen en vías de solución, nuestros hijos hablan idiomas y además contamos con traductores instantáneos gracias a la informática, nos dedicamos a crear galimatías normativos, o para que se entienda mejor, legislativos.

Para entender lo que les digo basta con que ustedes crucen la muga con su perro, no la de Francia, sino las otras, esas que nos permiten viajar por el Estado autonómico. En el mapa son más tenues, pero en la realidad podemos afirmar que son asaz complejas. De hecho, aquí ese principio que dice que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento, se transforma automáticamente en una pequeña tortura.

Contamos con 17 documentaciones identificativas diferentes y por supuesto las exigencias en cuanto al cumplimiento de las leyes sanitarias también cambian 17 veces dentro del territorio nacional. Esto no hace más que confundir a las autoridades que intentan controlar los desplazamientos de los animales y por supuesto producen quebranto y desasosiego en los propietarios, incapaces de comprender que su cartilla sanitaria navarra no cumpla la normativa de Salamanca, por poner un ejemplo.

Apreciado Gobierno foral, ¿es posible que en temas normativos relacionados con la Sanidad proponga al resto del Estado un pacto que deje por sentado que todos comprendemos la metáfora de la torre de Babel y las consecuencias del galimatías? Son sus ciudadanos, propietarios de animales, los que no encuentran traductor capaz de darles luz en esta jungla.