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Luter músico, cantante, compositor, letrista... rockero al fin y al cabo

“El rock and roll es saber que vas a tener un fracaso, saber que vas a perder”

El Caballo Blanco será escenario hoy de un concierto muy especial, el que ofrecerá el rockero madrileño (20.00 horas), que será grabado para su edición en CD y DVD

Fernando F. Garayoa Iban Aguinaga - Jueves, 24 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Luter, guitarra en mano, en la plaza Marea de Berriozar.

Luter, guitarra en mano, en la plaza Marea de Berriozar. (IBAN AGUINAGA)

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  • Luter, guitarra en mano, en la plaza Marea de Berriozar.

pamplona- Luter es verdad, es sinceridad, es valor, es rebeldía, es amistad. Luter es, sencillamente, rock. Y charlar con él es un privilegio que nutre las entrañas con el dulce sabor del más grande fracaso mientras los sentidos disfrutan observando a un corazón que late alimentado por incontables renacimientos.

¿Cómo se come que un rockero madrileño, de pura cepa, viaje hasta Pamplona no para ofrecer un concierto, sino para grabar en directo el que será su próximo disco?

-En primer lugar, los momentos musicales más maravillosos de los últimos han años han sido aquí. Y no hablo ni de dinero ni de público, sino de sensaciones vitales mías;de dónde me he encontrado bien, a gusto, y me he podido desarrollar. Los tres últimos discos, que son los que con más cariño he hecho, los he grabado en los estudios R-5 con el Kolibrí. Se reunían así una serie de casualidades y quería aprovecharlas, porque se me ponía muy a huevo grabar y repasar estos últimos álbumes con una formación nueva que tengo ahora. Y quería registrarlo en esta ciudad, que para mí es el último refugio de la humanidad. Además, será un trabajo que verá la luz con El Dromedario Récords, el sello de Alén.

¿Por qué Pamplona es el último refugio?

-Porque creo en el rock. Creo en un estilo musical que hoy en día está desapareciendo. Cuando vine por primera vez aquí, en 2009, fue como si hubiera encontrado una tribu perdida del Amazonas. No me lo podía creer. Lo que hablaba la gente era de verdad, todo era sincero, no había doramientos de píldora, no había falsedad ni abrazos de mierda que se dan por ahí en este mundo de la música. Eso me impactó mucho y por eso he seguido viniendo mientras todo lo demás se llenaba de Mercadonalds que globalizan el mundo y hacen que se pierda la identidad de los pueblos. Afortunadamente, todavía veo que está ahí la esencia de las personas, y por eso también quiero pasar aquí todo el tiempo que pueda, porque en la vida hay que disfrutar de estos momentos, que luego se los llevará el viento... Pamplona es el último refugio porque es el último sitio donde el rock and roll y la palabra tienen sentido, y donde la gente todavía cree en una manera de hacer las cosas que ya no existe.

-El concierto que ofrecerás hoy ¿solo estará protagonizado por esos tres discos (Ignora, Orillay 333) o también te retrotraerás hasta Los Amanece, la banda con la que creciste en esto del rock?

-Durante toda mi vida he tocado con diferentes músicos hasta que he dado con los que quería, que son los que ahora forman la banda, con los que me encuentro a gusto y puedo moldear mis ideas. Los anteriores discos y formaciones, no es que estén mal, pero sí lejos de lo que yo quería transmitir. Qué ocurre, que para hacer una revisión de mis canciones necesitaba una banda como esta. Por lo tanto, esto es una excusa perfecta para que les diéramos un lavado de cara a los temas, que son las canciones de la historia de Luter y entre las que también se incluyen las que hice con Los Amanece, banda que creé con 18 años. En el concierto tocaremos temas tanto de los últimos discos como de aquellos primeros, pero llevados a mi terreno, porque ahora puedo unificarlo todo. Antes tenía la sensación de que se me escapaban algunas composiciones, que formaban parte de una época, pero con esta formación me he dado cuenta de que no es así, que todas tienen un nexo común, que soy yo, el que escribe y el que compone.

En cuanto a los invitados, ¿quién va a acompañar a Luter en este viaje por su historia vital y musical?

-Invitados podía haber muchos, pero no quería una noche de mucho vaivén, quiero ofrecer un concierto sólido, con poderío. Y si hay muchas y entradas salidas, eso se frena. Así que estarán los que tienen que estar: Kutxi Romero (Marea) y Aurora Beltrán. Kutxi porque forma parte de toda esta historia, forma parte del refugio. Y Aurora porque para mí es un referente, junto con Rosendo.

A lo largo de tu carrera las has vistos de todos los colores y has tenido que renacer varias veces. Con ese bagaje en la mochila, ¿quién es Luter ahora mismo?

-Después de atravesar un gran desierto, ya que en 2011 dejé de tener ganas de hacer canciones, que siempre habían sido el foco de mi vida, me planteé precisamente quién era y hacia dónde iba. Fue como un árbol que se parte. Y tuve señales, incluso físicas, por todos lados, hasta el punto de que desapareció el personaje y emergió la persona. Y desde la persona se pueden construir muchas cosas. En este sentido, cuando llegué aquí, también me di cuenta de que el rock eran personas, no solo personajes. Eliminé todo eso de mi cabeza para empezar desde cero. Siempre recordaré un día en el que, grabando Ignora,Kutxi me dijo: “Vamos al Terminal, a tocar”. Y yo no lo entendía muy bien: “¡Cómo que a tocar!”. “Sí, a tocar”. Y cuando llegamos, allí estaban El Drogas, Brigi... y todos tocamos con una guitarra. Eso, en mi ciudad, en Madrid, no hubiera podido ocurrir nunca, ni siquiera existe la posibilidad de que en un bar puedan estar Rosendo, Josele Santiago o Johnny Burning. Es impensable porque el personaje les tapa y les come la vida. Y a mí me hicieron creer que eso era lo importante;el codazo, el yo quiero llegar. Pero, por fin, he logrado quitármelo de encima. Y ese es el Luter que ahora mismo está viviendo.

Bien, y por lógica continuidad, ¿qué es el rock ahora para Luter?

-Te voy a decir lo que no es. Lo que no es el rock es terminar un bolo y subir una foto a Facebook o a Instagram. El rock and roll no es escribirse con alguien hasta las tres de la mañana a ver si tu novia está en línea. El rock es saber que vas a tener un gran fracaso, que vas a perder. Y si no sabes que vas a perder, no vas a hacer rock and roll nunca. Hay dos derechos en el hombre que se han perdido: el de pensar y el de rebelarse. Y el rock and roll se encarga de recordar a las personas que pueden pensar y pueden rebelarse. Tú no te puedes rebelar haciendo posturas para la humanidad en Instagram, ahí no hay rock and roll;y por eso el rock está desapareciendo y por eso a mí me dicen, en mi ciudad, que soy uno de los últimos. Pero, claro, es que ellos juegan con la seguridad de la comodidad;las bandas que hoy en día quieren hacer rock and roll lo hacen por imitación, y yo no lo aprendí así, yo lo aprendí por arrojo, por valor, por lanzarme a la aventura, por salir a tener un gran fracaso.

las claves

“Pamplona es un refugio, el último lugar en el que el rock tiene sentido, donde la gente cree en una manera de hacer las cosas que ya no existe”

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