Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Mesa de Redacción

Comparecencia contra la desmemoria

Por Joseba Santamaria - Domingo, 27 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Finalmente Rajoy no ha podido escaquearse y tendrá que acudir al Congreso para dar explicaciones sobre elcaso Gürtel. El voto del PNV, sumado al de PSOE y Podemos y la abstención de Ciudadanos, ha impedido el intento del PP de proteger al presidente del Gobierno -utilizó incluso de forma indigna el atentado terrorista de Barcelona como argumento de última hora para tratar de evitar la comparecencia- y evitado el intento de Rajoy de hacer una vez más mutis por el foro. Es lo mínimo en un Estado democrático de sistema parlamentario que un presidente del Gobierno que ya ha sido citado ante un juez como testigo en uno de los muchos casos de corrupción que afectan al partido que también preside ofrezca explicaciones al Congreso. Las responsabilidades políticas son un elemento básico de la democracia. Más aún cuando hay indicios claros de que en su declaración como testigo ante el juez sobre el caso Gürtel no dijo la verdad. Con lo que ello implica. Son perfectamente compatibles la investigación judicial de las posibles responsabilidades penales y la exigencia democrática de responsabilidades políticas en cualquier foro parlamentario. En este sentido, la presencia de Rajoy en el Congreso por el caso Gürtel debe ser un ejercicio de control político contra la desmemoria. Es ya un clásico en las declaraciones ante los jueces de las personas imputadas o citadas como testigos de los casos de corrupción política el recurso a la excusa de la amnesia, el habitual no me acuerdo, no me consta. Casi nadie se acuerda de aquellos episodios más oscuros cuando estos se investigan. Nadie asume responsabilidad alguna. Es una estrategia estudiada para eludir responsabilidades. Nadie se acuerda de nada. Y a esperar que la instrucción judicial se archive por falta de pruebas, por imposibilidad de asignar a la fechoría política un delito concreto del Código Penal, por prescripción del delito, por algún error de procedimiento real o inventado, o, en el peor de los casos, por una decisión política de los politizados altos tribunales. Tienen muchas más posibilidades de que su mala memoria les sirva de argumento judicial de defensa que el resto de los ciudadanos. La pérdida de memoria política es otro déficit democrático. Pero en otoño comienza también el juicio del caso Púnica, otro enorme lastre de corrupción del PP y Rajoy volverá a ser señalado por sus responsabilidades como presidente de ese partido. Un presente político, el de Rajoy y el del PP, cada día más insostenible.

Herramientas de Contenido