"este tipo de acontecimientos dan energía"

La cultura toma la calle

Hace milenios que las personas decidieron salir a la calle a representar su arte. Si comparamos un verano en Pamplona de hace unos años con el actual, veremos que, de algún modo, hemos retomado esas raíces

Carla Sala - Lunes, 28 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 10:35h

Tresperté, con 'Oopart'en la Ciudadela.

Tresperté, con 'Oopart'en la Ciudadela. (Bergasa)

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Tresperté, con 'Oopart'en la Ciudadela.Bailarines de Kukai Dantza y Brodas Bros.El grupo Parroko's, en El Caballo Blanco.

Si pusiéramos una fecha al inicio de las representaciones callejeras llegaríamos, por ejemplo, hasta los alrededores del 2000 a.C., fecha en la que se tiene constancia de la realización de una especie de actuaciones dramáticas sobre la muerte y posterior resurrección del dios Osiris.

Así, en este tipo de acontecimientos que se celebraban por las calles, se empleaban actores provistos con máscaras para que la dramatización fuera más creíble. Estas ceremonias duraban seis días el Señor de los seis días festivos;incluso existe un papiro el papiro dramático de Ramesseum que data del año 1970 a.C., escrito durante el reinado de Sesostris I, el cual contiene cuarenta y seis escenas dramáticas, con fragmentos de diálogos sobre escenas de la vida privada durante el Imperio Antiguo. Si contáramos los inicios de las actividades culturales callejeras de Occidente no deberíamos retroceder tanto, basta con llegar hasta el trabajo del poeta y cómico en la Grecia del siglo VI a.C. Tespis de Icaria. Más bien, el trabajo que realizaba Tespis bebió de las festividades religiosas que daban lugar al culto de Dionisio.

Según Aristóteles, era corriente que un grupo de personas cantaran ditirambos al dios mientras los demás danzaban disfrazados. Esta práctica, que se ha realizado durante tantos milenios, fue decreciendo a lo largo de los años debido a la construcción de recintos cerrados donde las compañías empezaron a instalarse, pero sin dejar de olvidar sus raíces. Actualmente, esa primera forma de representación se está recuperando gracias a la complicidad que generan ese tipo de acontecimientos con el público y las posibilidades de representación que ofrecen.

Para comprobar y ahondar en la sensación, la preparación y la percepción que se tiene de las actividades culturales en la calle Ainhoa Juaniz, de Zirika Zirkus;Laida Aldaz, bailarina;Iñigo García Sola, fotógrafo;Diego Izco, componente de Gregario de Luxe;Maite Itoiz, soprano de Elfenthal Opera Rock, y Antonio Armendaiz, cantante de Parrocko s, todos artistas que han actuado este verano por las calles de Pamplona, aportaron su opinión acerca de este tema.

Que hay un aumento en las actividades culturales callejeras es una realidad en Pamplona, pero la sensación de artistas y pamploneses varía en opiniones. Diego Izco afirmaba que no notaba la diferencia ya que "es insuficiente y tendría que haber muchas más actividades", mientras que García Sola, a pesar de residir ahora mismo en Madrid, expresaba: "Bueno, yo ahora vivo en Madrid y allí las exposiciones son una bomba. Sí que es cierto que en Pamplona este último año ha habido un cambio, supongo que con el cambio de Gobierno y esas cosas, pero he visto más actividad en la calle. Me fui en diciembre contento al ver un pequeño despertar, pero pienso que aún queda mucho camino y que debería haber más". Ainhoa Juaniz comentó que "ahora se está programando más por la calle que antes y se están haciendo más cosas". Y añadió: "Cuando- la gente nos pregunta que si tenemos público cuando actuamos por la calle yo siempre respondo: A la gente se le educa dándoles, ya que sí les das, ellos pueden responder , y es cierto, si no les damos, no lo ven. Ahora hay más, y después de 15 años, cada vez hay más gente que se para a vernos".

Los artistas concuerdan que su trabajo ha crecido pero que no ha aumentado suficiente. Preguntando a algunos espectadores que asistieron este verano a las actividades del Festival de las Murallas en la Ciudadela ofrecieron diferentes perspectivas también a tener en cuenta: Miren, una pamplonesa expresaba: "El año pasado era parecido a este, siempre ha habido cosas por la calle. Quizás hay poca cosa y lo que hay me parece poco". Pedro Galán, otro asistente, mostraba una visión más positiva: "Yo creo que en general, sí. Creo que se hacen muchísimas más actividades". Raquel, que observaba con atención la función de Kukai Dantza y Brodas Bros, comentaba: "Este año es el primer año del que tengo constancia de estas cosas;no sé si hay más, pero sí se que este año están publicitando más, según mi opinión". Carlos y Unai, padre e hijo, contestaron ampliándose información el uno del otro que este 2017 sí que creen que se hayan realizado más actividades porque han visto más movimiento por Pamplona, y que sobre todo se ha notado en la programación de verano.

SENSACIÓN Y MONTAJE Las sensaciones que produce interpretar una danza, embelesar con música o hacer reír a un niño son distintas para cada individuo. La artista de circo Ainhoa Juaniz expresa: "Lo que tiene la calle no lo tiene el teatro, la calle ofrece espontaneidad y te permite improvisar, así como interactuar con las personas que te están observando". Por otro lado, Laida Aldaz mencionaba que actuar frente a un público al que realmente podrías llegar a tocar "es mucho más auténtico porque todo está muy cerca;además, capta la atención de la gente al instante". Maite Itoiz expresaba el entusiasmo de interpretar con el Elfenthal Opera Rock delante de un público cercano como una forma de energía: "Recibir el entusiasmo del público es como una pelota, ya que tú le estás dando la energía a ellos y ellos siempre te la devuelven, formando una relación fascinante". Diego Izco comentaba que lo más bonito "es el contacto con el público porque es una oportunidad para que escuchen música distinta".

Y añadía: "Actuar al aire libre permite a gente que no sabe de qué va, poder verte y escucharte, cosa que si tocas en un espacio cerrado, sólo asistirán a aquellos que ya sepan de ti". Organizar un espectáculo al aire libre es muy diferente a hacerlo dentro de un recinto cerrado ya que se deben tener en cuenta las condiciones tanto meteorológicas, el tipo de escenario o el lugar en el que se realizarán las actividades. Por ello, un estudio del espacio y la coordinación con la que se deben efectuar es necesario. "Cada espacio es diferente y debes ir adaptándote a las necesidades;la calle es un terreno más árido y no tienes tanto tiempo de montaje", afirmaba Laida Aldaz. Iñigo García Sola, fotógrafo que presenta su exhibición en Atardeceres Pamplona, relataba que la calle es un espacio a considerar no sólo en cuanto a exposiciones fotográficas sino también en cualquier otro tipo de disciplina ya que "la relación con el público en un espacio abierto es buena porque no se espera que haya esa exposición, siempre hay interesados por el trabajo y las fotografías, además, cuando el evento es en la calle uno tiene más libertad para hacer el planteamiento y me suelo sentir más libre, en cambio en los sitios cerrados te tienes que ceñir a las condiciones que te ponen". Por el contrario, y diferentes método de trabajo y preparación, tienen los componentes del Elfenthal Opera Rock.

Maite lo expresaba así: "Nuestro caso no es demasiado normal. Yo voy contratando músicos profesionales y les envío todo el material que deben tocar, por lo que cada uno se lo estudia y practica por su cuenta. Para ensayar quizá nos reunimos un día antes , pero la idea está en la preparación anterior, la forma de prepararnos es muy intensa y meticulosa, por lo que te deja la certeza de que no va a haber dudas". Sabemos que este verano las actividades por la calle han crecido y ese hecho se ha reflejado en la opinión que artistas y público tienen del programa cultural veraniego. A pesar de este aumento, ellos siguen creyendo que deberían haber más eventos de este tipo ya que son una oportunidad irrepetible de poder conectar con el público, la obra y el artista.