vecinos

Lesaka escribe su historia en ‘Piedra, hierro y papel’

Aitor Arotzena - Lunes, 28 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Ana Zabalza Seguin, Egoitz Telletxea Etxepare y José Luis Etxegarai Andueza, tres de los autores del libro, junto a Jose Mari Esparza Urroz.

Ana Zabalza Seguin, Egoitz Telletxea Etxepare y José Luis Etxegarai Andueza, tres de los autores del libro, junto a Jose Mari Esparza Urroz. (Aitor Arotzena)

Galería Noticia

Ana Zabalza Seguin, Egoitz Telletxea Etxepare y José Luis Etxegarai Andueza, tres de los autores del libro, junto a Jose Mari Esparza Urroz.

“Queremos poner en valor y trasmitir el patrimonio espectacular de la villa”

lesaka- Dentro del convenio de colaboración con la Asociación de Estudios Vascos Eusko Ikaskuntza, el Ayuntamiento de Lesaka ha publicado el libro Piedra, hierro y papel. Trayectoria histórica de la villa de Lesaka, que presenta un recorrido a lo largo de quinientos años de la historia local. Aunque los primeros ejemplares fueron entregados en el inicio de las fiestas de San Fermín a los chupineros Modesto Maia y Tomas Rekondo, recientemente se realizó la presentación oficial en el salón de plenos del ayuntamiento. El libro puede adquirirse por 20 euros en las librerías Legarra, Telletxea y Xagu, aunque también habrá una edición digital que estará disponible tanto en la página web del Ayuntamiento como en la Biblioteca Navarra Digital (BINADI).

La edición del libro, de 435 páginas, ha estado dirigida por Ana Zabalza Seguín, que también ha escrito el capítulo La villa de Lesaka en la Edad Moderna, en el que realiza un viaje en el tiempo a la Lesaka del año 1607 y estudia la influencia de la villa en las Cortes de Navarra, así como tres importantes linajes locales como son “el de Juan de Barreneche, emigrante particularmente afortunado, uno medieval y en decadencia, los Zabaleta, y otro moderno y pujante, los Marichalar”. La directora de la publicación resalta que “es un libro abierto que aporta distintas visiones de la historia de la villa de Lesaka, que deja ser propiedad de los autores, si alguna vez lo ha sido, y empieza a tener vida propia. Algo que ha empezado a suceder con la misteriosa fotografía de la portada, en la que aparecen ezpatadantzaris de hace un siglo, que en un principio eran desconocidos, pero ya hemos conseguido identificar a todas las personas que aparecen en esa imagen”. Dentro de sus páginas, salen a la luz historias de personajes de la localidad que el tiempo había oscurecido, “como la de Juan de Barreneche y Aguirre, de la casa Falkesenea o Etxartebaita, que salió rumbo a América en torno al año 1700 buscando un futuro mejor y en Guatemala amasó una fortuna impresionante, algo que llegó a oídos del Ayuntamiento que le pidió dinero para reedificar la iglesia;una historia muy bonita que dio como fruto no sólo el edificio de la iglesia de San Martín de Tours, sino también las esculturas y la orfebrería de plata de las que está dotado, de las mas importantes de toda la monarquía hispánica”. Según Ana Zabalza, con esta obra “queremos poner en valor el patrimonio espectacular, riquísimo e interesante de la villa, que debe ser valorado y conservado, interpretarlo y trasmitirlo”.

El libro se abre con un extenso capítulo redactado por el alcalde José Luis Etxegarai Andueza, en el que estudia el pasado y el presente de la villa, su origen y privilegios, evolución demográfica, vida municipal, actividad económica y fiestas, con un apéndice documental, en el que se recogen las Ordenanzas del año 1423. “En ellas ya se podía intuir la riqueza de la localidad, por lo que las condiciones para adquirir la categoría de vecino de la villa eran muy estrictas, aún más para acceder a cargos públicos como alcalde (debía poseer una hacienda de por lo menos 1.000 florines), concejal síndico (500 florines) o almirante (300 florines)”, señala Etxegarai. También estudia los privilegios que concedía el rey de Navarra a la villa de Lesaka “al estar en una tierra fronteriza con Gipuzkoa, que estaba unida al reino de Castilla, las guerras entre agramonteses y beaumonteses y las luchas entre los Zabaleta de Lesaka y los Alzate de Bera”. Así, “en 1402 otorgó a Bera y Lesaka la posibilidad de organizar ferias francas, algo que se renovó en 1436 y finalmente en 1499, cuando concedió dos ferias de 15 días al año, en primavera y otoño, y un mercado el primer y tercer jueves de cada mes”. Etxegarai resalta la importancia de la siderometalurgia, “ya desde aquella época, con tres ferrerías municipales y una privada, con una ordenanza que obligaba a que sus trabajadores fueran locales. Además, mantenían la ganadería y la agricultura en los caseríos, lo que la dotaba de un nivel de vida alto para la época”.

LEGADO MONUMENTALLos dos últimos capítulos abordan el estudio del rico legado monumental de la localidad. José María Esparza Urroz, que no pudo acudir a la presentación, se centra en el patrimonio de arquitectura civil, con un estudio detallado y fotografías sobre el urbanismo, generalidades y particularidades acerca de las torres, casas y caseríos, las torres de época bajomedieval de Minddurienea y Zabaleta y la arquitectura civil de época moderna.

El estudioso local Egoitz Telletxea Etxepare, por su parte, estudia la historia y el patrimonio de monumentos religiosos de la villa, haciendo especial hincapié en la parroquia de San Martín de Tours y el convento carmelita de Nuestra Señora de los Dolores. Un patrimonio que “hemos visto tantas veces y a lo mejor no valoramos como se merece”, en palabras de Telletxea. “A lo mejor exagero, pero sólo con el retablo barroco de la iglesia de San Martín de Tours y la abundante orfebrería que tuvo en su día el convento de las Carmelitas, no hay en Navarra una localidad que haya tenido mayor patrimonio religioso y quizás no se repita en el ámbito estatal. Lo único que he hecho es reflejar en el libro el patrimonio que tienen los y las lesakarras delante de sus ojos, cuidar y amar esas piedras que tenemos”.