Sobre el pico Bisaurin y panorámica de los montes de Iruñerria

Juan Mari Feliu Dord - Escritor en temas de montaña - Miércoles, 30 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

He estado repasando los últimos ejemplares del DIARIO NOTICIAS a mi vuelta de vacaciones y en uno de ellos, de fecha 13 de agosto, he visto la carta de Andoni Esparza Leibar en la que cita mi intervención en un debate hace años en este periódico, sobre la pirámide que sobresale al fondo del corredor abierto de los valles de Egüés, Lónguida y Urraul Bajo. Ese picacho que se pone blanco con las primeras nevadas de los Pirineos es sin duda Bisaurin, de 2.670 metros de altitud.

Las otras cumbres que se barajaron en aquel apasionado debate eran Peña Forca, que tiene su pared cimera en la cara norte, o el Rincón de Alano, que también tiene un farallón hermoso, pero en el lado oriental que no podemos ver. Sólo Bisaurin tiene un farallón rocoso cimero en el lado occidental, fácil de ver desde el baluarte del Redín, puesto que lo vemos desde el oeste, además supera en trecientos metros a los ya citados.

Yendo al asunto que plantea Andoni Esparza Leibar relacionado con exponer un panel con el perfil de las montañas que encierran Iruñerria o Cuenca de Pamplona, dispongo de uno que fue presentado con motivo de unas jornadas sobre la Cuenca en primavera de 1977, para ilustrar una ponencia sobre el espacio físico de Iruñerria, en la que participaron, entre otros, con diferentes temarios Mario Gaviria, Jimeno Jurio, R. Elosegi, Tomás Urzainki, Javier Galán, Joaquín del Valle o M.J. Urmeneta.

En 1997, en un libro-topoguía del sendero GR 220, La Vuelta de la Cuenca de Pamplona por el perfil de montañas aparece de nuevo el citado perfil de 360º como complemento informativo. Instalar un panel en el Redín, aunque se visualiza un abanico importante de montes, entre el Alto de Etxauri y Malkaiz, la primera cumbre de la sierra de Aranguren, obligaría a instalar otro cuando menos abierto hacia el sur.

Y puesto a dar ideas, una vez recogido el guante, y ahora como parte del equipo de Ayuntamientos que impulsa el Parque Comarcal de Ezkaba, cabría estudiar y acordar entre los ocho ayuntamientos implicados y los nueve concejos implicados y la propia Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, la instalación de una mesa panorámica en la cumbre de Ezkaba, dada la posición privilegiada, abierta a todas las direcciones. En este caso, habría más Pirineos, cordales y sierras para mejor conocimiento del relieve geográfico de buena parte de Navarra.