Vida para el pueblo viejo de sarriguren

Se inaugura tras 15 años de abandono y un largo proceso de reurbanización

Queda pendiente el convenio entre Nasuvinsa y Egüés para la cesión de sus edificios con fines sociales y culturales

Mikel Bernués Unai Beroiz - Miércoles, 30 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

sarriguren- Ha costado más de la cuenta, pero ya es una realidad. El pueblo viejo de Sarriguren ha sufrido tres lustros de abandono de espaldas a una ecociudad que crecía inmensa a su alrededor. Hasta esta semana. El lunes se desembarazó de su jaula en forma de vallas. Y ayer, con la pertinente visita de las autoridades para dar el visto bueno final a las obras de reurbanización, vivió su inauguración oficial. Sarriguren ya puede mirar con orgullo a su Sarriguren original. El pueblo viejo es nuevo y vuelve a estar vivo.

“Que un pueblo que en su día, con la rápida expansión de la urbanización de Sarriguren a su alrededor, fue condenado a la ruina y el abandono emerja ahora para ofrecerse como un espacio de convivencia vecinal y revitalización cultural encierra ya de por sí su simbolismo”, señaló el vicepresidente de Derechos Sociales del Gobierno de Navarra, Miguel Laparra, durante su visita al núcleo histórico regenerado. Asimismo, el vicepresidente recordó que la urbanización de Sarriguren supuso el desalojo forzoso de las pocas casas que quedaban en el pueblo viejo y apuntó que “este proyecto pretende ser también un homenaje a aquellos últimos vecinos que fueron testigos de las familias de labradores que durante casi ocho siglos han dejado su sudor en estas tierras de señorío”, dijo.

En su paseo por un lugar que aspira a convertirse en un espacio de referencia social y cultural, le acompañaban José María Aierdi, director gerente de la sociedad pública Nasuvinsa, y una comitiva del Ayuntamiento del Valle de Egüés encabezada por su alcalde Alfonso Etxeberria y los ediles Joseba Orduña, Helena Arruabarrena (Geroa Bai), Amaia Etxarte (EH Bildu) y Juliana Anchundia (UPN).

“Hoy es un día de orgullo, para estar todos contentos. Ya se ven niños y niñas jugando, gente paseando... es una satisfacción”, dijo el primer edil mientras observaba meneo a su alrededor, con un parque infantil especialmente concurrido (y cola para saltar en su cama elástica). Etxeberria reconoció el retraso de las obras, con diversos contratiempos y un concurso de acreedores de la empresa adjudicataria incluido.

Por su parte, para contextualizar la actuación promovida por Nasuvinsa, su director gerente, José María Aierdi, subrayó que “el papel de las políticas urbanísticas públicas no se puede limitar a desarrollar técnicamente planeamientos residenciales más o menos intensivos, sino que deben liderar apuestas por la humanización de las ciudades y la regeneración de su tejido urbano y por convertir nuestros pueblos en núcleos de convivencia, relación y actividad vecinal”. Además, defendió “unos nuevos parámetros de planeamiento bajo un urbanismo más social y sostenible”.

el convenio que faltaEl pueblo viejo se mantiene a la espera de la firma definitiva del convenio de cesión de los cuatro edificios (iglesia incluida), que pertenecen a Nasuvinsa y pasarán a formar parte del Ayuntamiento del Valle de Egüés. “La satisfacción esperemos que se complete en un futuro con esa permuta. Es el siguiente paso. Con eso dinamizaremos más esta zona. Hay bajeras vacías y esperemos dar más vida al lugar con bares, comercios... y que tengamos en el recuerdo a todas las personas que vivieron aquí” finalizó el alcalde.

La idea es que, una vez los edificios pertenezcan al Ayuntamiento, se destinen para usos culturales y sociales. Por ejemplo, la iglesia, ya reformada y con capacidad para unas 100 personas, podría convertirse en un pequeño auditorio, una sala de exposiciones o sala multiusos. Los edificios podrían albergar a colectivos sociales y culturales del valle. Y uno de ellos serviría perfectamente de biblioteca, toda vez que el equipo de Gobierno ya reconoció que la actual dotación inaugurada en junio en Sarriguren es pequeña y no alcanza para las necesidades del valle.

Paralelamente a este acuerdo de cesión, el Consistorio trabaja en la nueva casa de cultura, y la redacción del proyecto podría salir a licitación a finales de septiembre u octubre. Entre el pueblo viejo y esta futura dotación se pretenden cubrir por fin las carencias culturales de Egüés.