PELOTA MANO | TORNEO CIUDAD DE SAN SEBASTIÁN

Un triunfo práctico

Mano Artola y Albisu disputarán mañana la final del torneo Ciudad de SAn SEbastián al tumbar a Olaizola II-Imaz en la primera semifinal

Igor G. Vico Iker Azurmendi - Jueves, 31 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Artola golpea con la derecha en el partido del martes por la noche en el frontón Atano III de San Sebastián.

Artola golpea con la derecha en el partido del martes por la noche en el frontón Atano III de San Sebastián. (IKER AZURMENDI)

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Artola golpea con la derecha en el partido del martes por la noche en el frontón Atano III de San Sebastián.

Olaizola II-Imaz 20

Artola-Albisu 22

Duración 58 minutos.

Tantos de saque 2 de Olaizola II y 4 de Artola.

Faltas de saque Ninguna.

Pelotazos 504.

Tantos en juego 7 de Olaizola II, 2 de Imaz, 6 de Artola y 3 de Albisu.

Errores en juego 3 de Olaizola II, 6 de Imaz, 4 de Artola y 5 de Albisu.

Marcador 0-1, 1-1, 1-2, 2-4, 4-4, 4-5, 5-8, 8-8, 9-9, 9-10, 10-16, 15-17, 16-17, 16-18, 17-18, 20-19 y 20-22.

Incidencias Primera semifinal del Torneo Ciudad de San Sebastián disputado en el frontón Atano III.

Pamplona- Iñaki Artola y Jon Ander Albisu consiguieron el martes por la noche la clasificación para la final del Torneo Donostia Hiria al superar a Aimar Olaizola y Ander Imaz en la primera de las semifinales disputadas sobre el tapete del frontón Atano III. El duelo, salpicado de errores -18 en total-, alumbró la diferencia de pegada entre los dos combinados, poniendo los vencedores toda la carne en el asador en los cuadros largos. La intención, la hoja de ruta, quedó trazada en la medida en la que el delantero de Goizueta encontraba el remate. La premisa azul: evitar a Aimar. La acción: bombardear a Imaz. Y desarrollar un juego más práctico que brillante en pos de llegar al 22. La cuestión es que el plan funcionó con tino. Además, un resbalón del puntillero navarro en el último tanto fue la estocada de gracia para el dueto colorado, que dejó escapar un 20-18.

Después de remar toda la cita a contracorriente, después de yerros por todos lados, de que Imaz sufriera con el traqueteo y los nervios, con el 20-21 y opciones aún de dar la vuelta al choque en la medida en la que Olaizola II pudiera entrar al remate, Aimar defendió un pelotazo en la pared con tan mala suerte que se le escapó el pie izquierdo y llegó mal al encuentro con el cuero, que murió antes de llegar a frontis. Fue el punto y final de un choque con vaivenes, sombras, luces, caras y cruces.

De cualquier modo, el tándem formado por el delantero de Alegia, tímido por pasajes, y el zaguero de Ataun consiguió el billete por su mayor solvencia en global, a pesar de que Olaizola II fue el mejor del partido. Aimar volvió por sus fueros y fue más incisivo que Artola, pero no pudo recomponer las esquirlas de una eliminatoria pleiteada a contracorriente desde los primeros compases. La brecha de golpe entre Albisu e Imaz quedó patente. También el mayor poso del primero, que se llevó el gato al agua al ejercer de martillo pilón, con un buen rango de aciertos y errores. El de Oiartzun sufrió los coletazos del choque, su exigencia, sus espinas, para ver la cruz de la moneda. El 20-22, en un choque de 504 pelotazos, impulsa a una combinación muy peligrosa a la final del Donostia Hiria de mañana (22.00 horas). Y es que, si bien el martes Artola y Albisu no encontraron regularidad pero sí un plan, son capaces de romper un partido merced a su fortaleza y músculo.

La base de la cita ante Olaizola II e Imaz estuvo en encontrar el boquete y evitar problemas. El mayor de todos, el delantero. Iñaki y Jon Ander sufrieron para meterse el triunfo en el zurrón a pesar de tener controlada la contienda con holgura (4-8 y 9-16). Los tirones efectivos de Aimar dieron emoción a los momentos finales de la semifinal, que se acabó con un traspiés del navarro.

Así las cosas, los azules comenzaron viento en popa en el marcador. Un 1-4 abrió la cita. Artola terminó en ese tramo dos saques. Fueron los cimientos para afrontar con cierta tranquilidad la primera mitad del partido. Después, con el abrazo a cuatro, los colorados encajaron otra tacada. El 4-8 fue otro espejismo de timón de los guipuzcoanos. Aimar e Imaz volvieron a sumar, ayudados por los yerros rivales, e igualaron a nueve. Aimar tomó el mando.

Después, el despegue. Los azules no se complicaron la vida y tiraron de guion para fastidiar la noche a Imaz, sobrepasado. Se escaparon Artola y Albisu de un tirón y dejaron, a priori, visto para sentencia la cita (9-16).

Pero no. Allí estaba Olaizola II, el mejor del partido, para tratar de poner las cosas complicadas a unos adversarios que no terminaron de ejecutar la resolución. Artola, timorato, exhibió problemas de confianza en la finalización a pesar de la superioridad de Albisu sobre Imaz. En cualquier caso, los colorados empataron a 18 y se pusieron a mandar 20-18. Sin embargo, Iñaki y Jon Ander volvieron a tirar de manual para cerrar la cita, incomodando al de Oiartzun, y se encontraron con la fortuna de cara.