Mesa de Redacción

50 años y locos de la cabeza

Por Joseba Santamaria - Viernes, 1 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Aún guardo aquellas primeras tarjetas de socio de Osasuna, eran infantiles, trimestrales y de cartón. Les echo un vistazo nostálgico de vez en cuando, como ahora, cuando El Sadar cumple 50 años. Y recuerdo los primeros partidos de Osasuna con mi hermano Txus -casi siempre acabábamos pateando una lata vacía en los pasillos del campo, supongo que aún se nos hacía largo-, con aita, el tío Felipe y varios amigos suyos más de aquella Rochapea aún ferroviaria de pie en la parte alta de Graderío Sur, entre olor a puro y a copa y alegrías y frustraciones dominicales. A aita la cabeza ya difícilmente le permite esos recuerdos -casualidad o no, quién sabe, los primeros síntomas de la enfermedad dieron señales un domingo de hace ocho años allí en El Sadar cuando su número de socio tenía ya sólo dos dígitos-, y del resto, la mayoría ya no está aquí. Osasuna deambulaba entre Tercera y Segunda División, muchas temporadas con más pena que gloria, pero El Sadar estaba forjando poco a poco el carácter del club que ha sido desde los años 80 tras el ascenso histórico de Murcia con aquel gol imborrable de la memoria de Rández. Ederra, Santamaría, Osaba, Ostívar, Marín, Mañu, Mata, Soriano, Otiñano, Luengo, Sanchéz Rubio, Berriozabal, Esparza. Bosmediano, Dioni, Bayona y otros muchos y luego Gabari, Rípodas, Lecumberri, Mina, Iriguibel, Castañeda, Macua, Pepín, Echeverría, Clemente, Ibáñez, Martín, Lumbreras, y a partir de ahí una larga lista de rojos que han traído El Sadar y a su afición hasta aquí. Hace 50 años empezó de nuevo todo tras la vieja época, igualmente apasionante, de San Juan. Locos de la cabeza cantan ahora mis hijos Aritz y Aimar. Que esa locura roja siga dando aliento al viejo Sadar. Con eso es suficiente.