Color y vida para el muro de San Juan

Cecilia Alonso y Rut Mungira han ideado un proyecto para intervenir en uno de los mayores muros de Pamplona, el que cierra el barrio de San Juan

P. Gorría | Iban Aguinaga - Miércoles, 6 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Cecilia Alonso y Rut Mungira pasean junto al enorme muro de casi 300 metros de longitud, a la izquierda de la fotografía.

Cecilia Alonso y Rut Mungira pasean junto al enorme muro de casi 300 metros de longitud, a la izquierda de la fotografía. (IBAN AGUINAGA)

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Cecilia Alonso y Rut Mungira pasean junto al enorme muro de casi 300 metros de longitud, a la izquierda de la fotografía.

pamplona- La meseta de Pamplona cae bruscamente en el barrio de San Juan sobre los terrenos bajos del Arga. Para salvar el desnivel se construyó en 1978 un enorme muro de hormigón de casi 300 metros de longitud y 5,5 metros de altura entre las calles Monasterio de Irache arriba y Monasterio de Fitero abajo. Tiene una pequeña zona verde a cada lado y desde enero de 2009 puede salvarse mediante un ascensor urbano. Está rodeado por edificios de viviendas que no puede decirse que tengan las mejores vistas.

Desde que hace cuatro años se trasladó a vivir al barrio, Cecilia Alonso solía pasear por allí con sus hijas. “Me daba qué pensar ese tono gris, esa amplitud, ese silencio, esa distancia entre lo de arriba y lo de abajo;y también el significado de los muros, por qué los construimos, incluso pensaba en nuestros muros interiores”, reflexiona. Pronto comenzó a imaginar que ese muro de San Juan podría ser de otra forma y cuando se encontró con Rut Mungira empezaron a surgir las ideas. Primero las propusieron a una convocatoria de producción artística del Gobierno de Navarra, pero allí no encajaban. Todo cambió cuando contactaron con el colectivo vecinal San Juan Xar. “Allí han estado desde el principio a tope con nosotras, muy abiertos, nos han dado toda su infraestructura, han sido muy generosos” , sostiene Mungira. Ellos las pusieron en contacto con Esther Cremaes, la concejala de barrio, y a partir de ahí todo ha ido de cara. “Le gustó el proyecto y lo transmitió al Ayuntamiento;ella ha sido un poco nuestra cómplice con los políticos”, añade Alonso.

El proyecto consiste en intervenir con murales artísticos en algunas zonas del muro. Pero es mucho mas que eso por lo que tiene de implicación vecinal. Como explica Rut Mungira, “el planteamiento ha ido creciendo;queremos superar la barrera entre el arriba y el abajo de esta ciudad que aquí se ve tan clara, Pamplona está cuadriculada y queremos romper esa cuadrícula en este barrio;juntar a la gente mayor, a los inmigrantes, a los jóvenes, a las distintas ideologías políticas (...) apropiarnos de la calle, encontrarnos con gente distinta, hablar, compartir...”.

La intervención artística se va a realizar en las dos zonas laterales de escaleras, junto al ascensor, en lo que ellas llaman el rincón secreto, otra escalera que ha quedado sin utilidad al instalarse el ascensor, y en la zona infantil de columpios. Los seis artistas son Ana García, Félix Ortega, Teresa Sabaté, Marisa Manchola, Eneko Azpiroz y Erlantz Esteban, Txema. “Son artistas que tienen una implicación con el barrio, muy variados y de diferentes generaciones. Ya conocen el espacio y han trabajado conjuntamente para ensamblar todo”, asegura Alonso. “Un tema que nos preocupaba es que delante del muro hay unos vecinos que van a abrir sus ventanas y van a ver muy cerca la obra de arte que, como toda obra de arte, puede ser controvertida. La idea es que sea de belleza, no provocativa;intentar que sea lo más sutil posible, nunca agresiva”, explica.

palabras sentidasEntre los diferentes murales de los artistas se intercalarán palabras, que se están recogiendo de manera participativa. “Habrá palabras en castellano y en euskera, en gallego, en catalán, en árabe y hasta en lenguaje de signos porque tenemos aquí al lado la asociación de personas sordas”, indica Rut Mungira. “Queremos que sean palabras sentidas por la gente;un gallego nos decía un par de palabras que solo existen en gallego y que para él tienen una significación especial”, añade. Y Cecilia Alonso apuntala la idea: “Queremos que sea un muro que comunique, que exprese, que esté lleno de palabras emocionantes para las personas. Queremos rescatar esas palabras que a cada uno nos hacen despertar, salir de la rutina, y plasmarlas en el muro para que el viandante se las pueda encontrar”.

La intervención en el muro se realizará el sábado 16 de septiembre, con ocasión del Día del Barrio de San Juan, aunque las noches anteriores ya irán trabajando en las palabras. “Como los artistas y las propuestas son muy diversas, habrá algunos que dejarán su trabajo prácticamente acabado ese día y otros que necesitarán una semana más”, relata Mungira. Lo plantean como una gran fiesta del barrio llena de actividades. “Será como una jornada de puertas abiertas, habrá tarima poética con varias mujeres que están escribiendo poemas al muro y van a venir a leerlos, habrá taller de pintura para que los niños dejen su huella en el muro, pintacaras, las chicas musulmanas harán pintura de henna, un dj pondrá música de swing, bailará el grupo de ecuatorianos, queremos que vaya a cantar el coro de la iglesia... en fin, un batiburrillo, un encuentro del barrio”, señala Alonso.

Todos ellos y muchos más colaboran en el proyecto: Los institutos, los colegios, la biblioteca, la asociación de enfermos mentales CRPS Arga y su grupo de tejedoras. También la asociación Maratxa de jóvenes, el grupo de pintura de las piscinas, los comerciantes, los jubilados de Oskia, la unidad de barrio, las apymas..., en definitiva, los vecinos, que son los que van a ver el resultado cada día. “Que la gente del barrio conozca este sitio, que esté más bello, que no se convierta en algo inhóspito, abandonado, asustador, sino que sea un lugar de encuentro y que vuelva la vida ahí”, concluye Cecilia Alonso.