Lo del TAV para la derecha es una obsesión

Arturo Carreño Parras. Jubilado de Renfe-Adif y militante de IU-Altsasu - Jueves, 7 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Últimamente leo en casi todos los diarios la obsesiva y ofensiva persecución para que, sí o sí, el TAV sea una realidad en Navarra, como si este tren fuese la panacea, cuando en el resto de España es una lacra por lo deficitario, costoso en su mantenimiento y conservación y muy mal planificado, porque no transporta ninguna mercancía en los más de 12.000 km de vía de alta velocidad construida.

Me parece muy bien la explicación de la portavoz del Ejecutivo y de la presidenta Barkos cuando dice que no hay fecha ni prisa para decir al Ministerio de Fomento “qué tren necesita Navarra”, porque antes de todo esto el cuatripartito lo tiene que debatir y, si fuese necesario, la participación ciudadana también se tiene que implicar. Por tanto, esa derecha que antes no ha hecho nada de nada con el ferrocarril y con otras muchas necesidades, que se tranquilice, que no meta prisa y que no engañe a la gente, porque ahí están las grandes obras suyas como el Reyno Arena , circuito de Los Arcos, Caja Navarra y otras muchas chapuzas que no han traído más que ruina y miseria a las arcas públicas de Navarra.

Vuelvo a repetir que el trazado de ferrocarril en toda Navarra, desde Altsasu hasta Cortes, es un buen trazado, vertebrador y que llega a toda Navarra, eso sí, necesita adecuarse a los tiempos, necesita la vía de ancho internacional y necesita esa conexión para Francia y resto de Europa que muy bien puede hacerse por Vitoria-Gasteiz (con mucho menos gasto), y para el Mediterráneo por Tudela-Zaragoza. Todo ello para el futuro transporte de viajeros-mercancías, porque, insisto, el FFCC es el medio más seguro, más rápido, más ecológico y menos contaminante y, añado, el más beneficioso para la salud de las personas que lo utilizan por su comodidad, confort y servicios a bordo. Así que hagamos las cosas bien, sin prisa pero sin pausa y con el mayor consenso posible, para el bienestar de todos/as los navarros , es decir, que sea un tren social y lo podamos disfrutar todos, no solo los pudientes.