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entrevista con la consejera de interior

Beaumont: “La propuesta final de la Ley de Policías es ambiciosa, generosa y refleja un importante esfuerzo económico”

Jesús Morales / Iñaki Porto - Lunes, 11 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

La consejera María José Beaumont, en su despacho.

La consejera María José Beaumont, en su despacho. (Iñaki Porto)

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La consejera María José Beaumont, en su despacho.

PAMPLONA-La propuesta definitiva de la Ley de Policías ya está en manos de los sindicatos de la Policía Foral y de la plantilla. ¿Espera que obtenga el apoyo necesario?

-Sí, siquiera sea porque la propuesta es ambiciosa, es generosa y refleja el importante esfuerzo no sólo técnico-jurídico, sino también económico, que hemos realizado desde la Administración, y esperamos que sea así valorado por la plantilla.

Los dos sindicatos de Policía Foral que se han sentado a negociar, APF y CSIF/SPF, han anunciado que no apoyan la propuesta.

-Algunos dirigentes sindicales no han entendido, o no han querido entender, pues así se lo hemos dejado perfectamente claro, que o se admite la propuesta de la Administración con las enmiendas que puedan hacer los grupos parlamentarios, o nos quedamos con la Ley Foral 15/2015 que ellos califican de “denostada”. No hay términos medios. Tengo serias dudas de que así se lo hayan trasladado a la afiliación, por eso mi obligación es hacerlo.

¿Por qué el Gobierno ha dado por terminada la negociación?

-Porque sobre un proyecto de Ley Foral, cuyo alcance es de una norma básica, no hay mucho más que hablar. Será en el proceso posterior a la aprobación de la ley, esto es, en el desarrollo reglamentario de los varios decretos forales que hay que preparar, negociar con sindicatos y aprobar, cuando se aborden cuestiones que ahora no procede hacerlo. Además, el plazo de enmiendas finaliza el día 30, plazo que dispuso el Parlamento, no yo, y los grupos parlamentarios quieren conocer las posiciones sindicales para poder decidir qué enmiendas se presentan y para eso hace falta tiempo.

¿Cómo valora el texto resultante de la negociación con estos sindicatos? ¿Ha servido para mejorar la ley?

-En primer lugar, hay que aclarar que el texto resultante de la negociación no está todavía definitivamente redactado, redacción que, en su caso, se efectuará tras la reunión de la Mesa Sectorial de Policía Foral que hemos convocado para el jueves día 14 y tras la reunión de la Mesa General que se celebrará días después. En todo caso, reitero que la valoración es positiva por ambiciosa, porque de una vez por todas se regularían las policías de Navarra, todas las Policías, y no sólo Policía Foral. La propuesta no ha servido tanto para mejorar el Proyecto de Ley Foral, aunque sí en algunos aspectos, lo fundamental es que la propuesta viabiliza que por fin la Ley Foral vea la luz.

Durante el proceso negociador se fueron superando diversos escollos, el primero de ellos la eliminación de las horas físicas, que se plantea compensar con un 17% del sueldo cuando partían de un 12%. ¿Suficiente para los trabajadores?

-Para contestar a la concreta pregunta es obligado partir del hecho cierto de que la compensación horaria por superación de pruebas físicas es una medida que no se conoce en ninguna otra organización policial, medida que viene lastrando la capacidad operativa de Policía Foral, no obstante lo cual este Gobierno ha considerado que los trabajadores de Policía Foral lo han interiorizado como un derecho, y por eso en la propuesta del Gobierno se ha entendido que hay que resarcir económicamente la recuperación de este tiempo de trabajo que ya no se va a compensar en horas libres o de descanso. Dicho eso, es importante recordar que actualmente esa compensación económica se retribuye al 10% del sueldo base del nivel correspondiente. Y siendo cierto que en el Proyecto de Ley Foral aprobado por el Gobierno y remitido al Parlamento ese porcentaje de compensación económica se fijó en el 12%, el Gobierno ha propuesto tras el proceso de negociación con algunos sindicatos elevarlo al 17%, lo que supone un aumento de la masa salarial en torno a 3.750.000 euros, que además afecta en positivo a toda la plantilla, absolutamente a toda. Nosotros creemos que es una compensación justa.

¿El Gobierno sigue sosteniendo que esta medida es imprescindible para que la Policía Foral asuma nuevas competencias?

-Esta medida posibilita a la Administración recuperar en torno a 135.000 horas de trabajo que nos permitirían de un lado mejorar la respuesta del servicio policial a las constantes y reiteradas demandas de asistencia y seguridad que nos llegan de la sociedad: órganos judiciales, entidades locales, asociaciones de todo tipo y ciudadanía en general y, de otro, el Gobierno tendría capacidad de asumir en exclusiva competencias que actualmente se comparten con otras policías como son por ejemplo las de tráfico y medio ambiente. Además hemos admitido también la propuesta sindical consistente en que esta medida no sea obligatoria a partir del 1 de enero de 2018, tiempo durante el cual los trabajadores de Policía Foral podrán optar por la compensación horaria o por la compensación económica del 17%, medida que sin embargo será obligatoria a partir del 1 de enero de 2019.

En aras al acuerdo, el Gobierno también ha retirado la flexibilidad, la posibilidad de mover hasta diez jornadas del calendario sin ninguna compensación. ¿Por qué lo planteó originalmente y por qué ahora se ha desechado?

-Se planteó en el Proyecto de Ley Foral porque permitiría una prestación del servicio público más eficiente. Y se ha admitido retirarla en el entendimiento del Gobierno de que era un punto de fricción que imposibilitaría el acuerdo con los trabajadores de Policía Foral, acuerdo que entendemos es importante lograr por el bien de todos.

El Gobierno también propuso inicialmente sacar a los policías forales del régimen general de los funcionarios, pretensión a la que igualmente ha renunciado. ¿No provocó esta iniciativa una confrontación excesiva en los policías?

-Aquí también, para contestar a la concreta pregunta, es importante dejar claro que históricamente Policía Foral ha tenido un régimen diferente al del resto de los trabajadores de la Administración, como por otra parte sucede en la mayoría de las organizaciones policiales, y es lógico entender dadas las características del servicio o de la naturaleza del trabajo policial, régimen diferente que por cierto estaba asumido por el colectivo de los trabajadores de Policía Foral, por lo que no entendemos la confrontación existente. En todo caso también, debe quedar claro que el Gobierno no ha renunciado con carácter general a ello, únicamente hemos admitido la modificación del artículo 54 del Proyecto de Ley Foral en cuanto se refiere a los tipos de jornadas y horarios generales de los funcionarios, pero incluyendo eso sí unas jornadas y horarios específicos para determinadas unidades especializadas.

¿Cuál es en estos momentos la principal objeción de los sindicatos para apoyar la ley, donde el Gobierno no está dispuesto a ceder? APF y CSIF/SPF aluden al modelo policial, al adelanto de la jubilación...

-No es fácil contestar a esta pregunta, y ello porque unos quieren al parecer que no se apruebe ninguna Ley Foral nueva, sino que continúe en vigor la Ley Foral 15/2015 (son los que no se han querido sentar a negociar con el Gobierno, exigiendo la retirada del Proyecto de Ley Foral), otros quieren que se incluyan en la Ley Foral cuestiones ajenas a la misma como es por ejemplo la jubilación anticipada. No obstante, el Gobierno ya ha admitido incluir una disposición adicional al Proyecto de Ley Foral en el sentido de comprometerse a presentar al Parlamento una propuesta en tal sentido, fijando un plazo. Otros quieren que modifiquemos la regulación de las policías locales contenida en el Proyecto de Ley Foral, regulación que está profusamente trabajada y consensuada con las entidades locales. En todo caso debe quedar claro que los tres grandes escollos iniciales ya han desaparecido y así: de un lado, la compensación económica por pruebas físicas y la admisión de una modalidad de reducción de jornada nueva y distinta a las modalidades de reducción de jornada para todo el personal público que el Gobierno aprobó recientemente, esto es, 1/12 equivalente a las 126 horas de compensación horaria por superación de pruebas físicas;de otro, la retirada de las 10 jornadas de flexibilidad y, en fin, la modificación del artículo 54 del Proyecto de Ley Foral al que antes me he referido.

¿Considera que el Gobierno ha hecho todo lo posible para alcanzar un acuerdo con los policías?

-Rotundamente sí. Desde el comienzo de la legislatura, y singularmente desde hace más de un año, seis personas de Interior, de Función Pública y de la Secretaria General Técnica, con mucho conocimiento y profesionalidad, y yo misma, nos hemos dedicado a este asunto. No creo eso se haya hecho nunca antes y veo muy difícil se vuelva a hacer. Hemos facilitado todos los datos solicitados sobre jornadas y horarios específicos de unidades especializadas, todos los datos a efectos de las tablas retributivas, etc., todo lo cual está documentado en el expediente.

Tres de los cinco sindicatos de Policía Foral (ELA, CCOO y UGT) no han querido sentarse a negociar. ¿Por qué no ha sido posible negociar con todos los representantes sindicales?

-Porque los tres que se citan en la pregunta no han querido.

¿El Gobierno va a llevar la ley al Parlamento en todo caso, con y sin apoyo sindical o de los trabajadores?

-El Gobierno ya llevó al Parlamento el Proyecto de Ley Foral el pasado 12 de abril. El condicionante de que con las modificaciones propuestas haya o no apoyo sindical mayoritario, o lo haya sólo parcial, es una valoración que debe hacer el Parlamento. El Gobierno no va a retirar el Proyecto de Ley. En todo caso, los trabajadores de Policía Foral tendrán que valorar que de no apoyar la propuesta de la Administración, los grupos parlamentarios pueden optar por no acogerla presentando enmiendas en tal sentido, de donde podrá resultar que nada de lo que el Gobierno propone salga adelante, desapareciendo todos los avances propuestos que, reitero, son beneficiosos para todos los trabajadores de Policía Foral. No en vano la propuesta de la Administración implica un incremento de la masa salarial total en torno a 4.300.000 euros y, consecuentemente, para los trabajadores de Policía Foral un importante incremento salarial. En este punto, tengo la obligación de decir que otros colectivos de trabajadores públicos también vienen reivindicando de forma igualmente legítima incrementos salariales que, de momento, el Gobierno no puede atender. Con los trabajadores de Policía Foral se está haciendo una excepción, hasta el punto de que se oye comentar que al personal de Policía Foral le puede tocar la lotería si se aprueba la nueva ley, a lo que yo vengo añadiendo que sí, así es.

¿Podemos e Izquierda-Ezkerra consideran suficiente el proceso negociador o requieren de un apoyo mayoritario por parte de los sindicatos y/o los trabajadores?

-Los grupos parlamentarios de Podemos e I-E plantearon una ampliación del plazo de enmiendas para que el Gobierno negociara con los sindicatos. La primera vez que lo hicieron, aun no compartiendo que la pelota se devolviera al Gobierno porque ya habíamos acreditado el haberlo intentado, ya que convenimos con los sindicatos los días y horas de varias reuniones a tal efecto, a las que no acudieron, la admitimos como una nueva oportunidad. Pero ya la segunda, en junio, constituyó todo un error que nos ha llevado a la situación en la que estamos. En todo caso, hemos acreditado a estos grupos parlamentarios el cumplimiento de la condición, hemos negociado con quien ha querido hacerlo y el jueves se verá el resultado. Lo de suficiente, o requerimiento de apoyo mayoritario, se lo pregunta a ellos.

Si la propuesta no consigue el respaldo esperado, ¿qué cree que ha fallado?

-Para contestar a la pregunta diré, en primer lugar, que espero que la propuesta cuente con el respaldo necesario y, en segundo lugar, que si así no es la responsabilidad no será del Gobierno, y la tendrá que asumir quien le corresponda, los sindicatos o los grupos parlamentarios, que son los que legislan.