Carlos Arcelus jugador del cantolagua

“Lo vi tan negro el año pasado, que disfruto cada partido como si no quedaran más”

Martes, 12 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Carlos Arcelus, en el campo del Cantolagua.

Carlos Arcelus, en el campo del Cantolagua.

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Carlos Arcelus, en el campo del Cantolagua.

las claves

pamplona- Hubo momentos en los que pensó que nunca volvería a jugar. Y si lo hacía, no sabía si volvería a ser el goleador que fue. Tres tantos en las cuatro primeras jornadas han disipado las dudas de Carlos Arcelus, un referente en el área con 33 años.

¿Cómo se vive una temporada en blanco?

-Fue un año bastante duro. Lo que iban a ser tres meses de recuperación se fue alargando y al final todo el año en blanco. Cabía la posibilidad de que no volviera a jugar y anímicamente pasé por algún bache. Cuando iba a ver entrenar a mis compañeros me animaban y poco a poco empecé a ver la luz. Jugué media hora el último partido por quitarme el gusanillo. Este año empecé bien la pretemporada. Aunque aún me tienen que quitar un tornillo que tengo en el tobillo y hay días que me molesta un poco, en general estoy bien.

¿Se disfruta más los partidos con el paso de los años y las lesiones?

-Sí, sí. Y si personalmente te va bien, marcando goles, ni te cuento. Ahora estoy en una nueva faceta, porque fui padre el 6 de julio, y todo se disfruta más. Voy a aprovechar cada partido, porque, con estas edades, no sabes cuál va a ser el último. En la vida vas pasando ciclos y ahora también toca disfrutar de ser aita. Estoy contento. Más no puedo pedir.

¿Pensó que no iba a volver a jugar?

-Al estar tanto tiempo parado, te entran dudas. El propio médico no me aseguraba que podría volver. Me intenté cuidar todo lo que pude, y entre el trabajo de fisios e ir por mi cuenta al gimnasio, traté de no perder la forma. Pero cuando estás en esa fase, te queda la duda de si vas a volver y cómo lo harás.

En principio, el plazo de recuperación de la lesión no era largo...

-Se fue complicando. Al final de la Liga 2015-16, en los últimos partidos no jugué porque en San Juan se me quedó el tobillo bloqueado. Ya llevaba semanas forzando porque nos estábamos jugando la permanencia y al final se me bloqueó. Fui al médico y me dijeron que tenía una lesión porque el hueso se metía en la articulación y otra en el cartílago: una infección dentro del hueso. Tuvieron que vaciarme el hueso del tobillo. Estuve en silla de ruedas, porque no podía pisar, después con muletas... Era muy doloroso, porque en el tobillo descargas todo el peso... En aquel momento pensaba que igual no es no pudiera jugar a fútbol, sino que no iba a poder correr detrás de mi hija. Había días muy duros... Me operaron hace un año, el día 2 de septiembre, y la idea era volver a jugar en enero de 2017. Pero no mejoraba con el paso de los meses... Me decían que las lesiones iban bien, pero el proceso se alargó por lo que sea y tenía bastante dolor. En diciembre no podía ni entrenar. Me puse como plazo Semana Santa, pero tampoco... Así que hasta la última semana no entrené más o menos normal y jugué 30 minutos del último partido para quitarme la morriña.

Además de la rehabilitación, las lesiones importantes requieren mucho de esfuerzo personal.

-La experiencia que tuve de la lesion de rodilla, cuando me hice la triada, es que, además de la rehabilitación, por tu cuenta te tienes que sacrificar mucho. Yo me recuperé muy bien por ese esfuerzo personal. Después compensa. En esta lesión de tobillo, por mi cuenta iba al gimnasio y a Pamplona con Jose Vilariño, que lo conozco hace muchos años y me guiaba sobre los ejercicios que tenía que hacer.

La vuelta esta temporada ha sido por todo lo alto.

-Iván (Zaratiegui) me ha dado mucha confianza. En todo este proceso ha sido una persona que me ha animado siempre. Lo vi tan negro la temporada pasada, que salgo a cada partido pensando que tengo que disfrutarlo porque de aquí a un tiempo no voy a poder hacerlo. Y seguramente estará más cerca que lejos. Salgo con muchísima ilusión y el equipo y los resultados están acompañando. De cara a gol estoy viendo puerta y tengo la ilusión de un juvenil. Mucha gente me decía que dejara el fútbol, pero no me cerré puertas. Fue largo, pero ahora estoy bien y sigo dando guerra.

Su buen momento ha coincidido con el gran comienzo del equipo.

-Hemos sacado nueve puntos en cuatro partidos y para empezar las fiestas de Sangüesa, más no se puede pedir . A ver si nos respetan esta temporada las lesiones, porque en los pueblos suele haber plantillas limitadas en número y la campaña es muy larga.

¿Tiene mérito mantener al Cantolagua con gente de casa?

-Sí. En el equipo somos un grupo de amigos a pesar de la diferencia de edades, Iván nos lleva perfectamente como grupo y la afición es clave. A las buenas y a las malas están siempre aquí y es un aliciente jugar en casa cada 15 días. Es lo que tiene un club de pueblo. Que todo el que está en la directiva está implicado a muerte, te preparan todo y su tiempo libre es para el club y para que podamos jugar.

¿Le toca ejercer de veterano?

-Trato de transmitir la experiencia que tengo en el campo y en el vestuario. Hay buen grupo, buen ambiente... Puedes perder, pero si hay buen vestuario y compañerismo, es más fácil salir adelante.

el protagonista

Fecha y lugar de nacimiento. 7-9-1984, Garralda.

Vive en... Sangüesa, con su pareja y su hija de dos meses, que se llama Irati.

Trabajo. UL Renovables. Le toca viajar por todo el mundo. “Nos toca trabajar en todos los continentes, pero intento llevarlo bien y no perder la forma. Al hacer la maleta, llevo ropa de trabajo y ropa para entrenar allá donde voy”.

Trayectoria. Empezó a jugar en juveniles en Aoiz y en División de Honor fue a Amigó. Debutó en Tercera con el Aoiz, y jugó en Mutilvera y Figueras antes de regresar de nuevo al Aoiz. Hace cuatro temporadas aterrizó en el Cantolagua, subió a Tercera y ya lleva cuatro temporadas en Sangüesa.