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Día gigante de música y voces

Txistus, banda, gaitas, jota y auroros en la celebración de San Sebastián con baile de comparsa

M. Zozaya Elduayen | Javier Bergasa - Miércoles, 13 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Los gigantes bailan la ‘Jota Vieja’ al son de banda y gaiteros con el santo y la Corporación al fondo.

Los gigantes bailan la ‘Jota Vieja’ al son de banda y gaiteros con el santo y la Corporación al fondo. (JAVIER BERGASA)

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sangüesa/Zangoza - Las campanas de Santa María y Santiago repicaban ayer al paso de San Sebastián, patrón de la ciudad, en el día grande señalado para honrarle, con fusión de música y voces.

Además, el segundo día de las fiestas de Sangüesa es también el elegido para el Alkate Soinua, melodía anónima y antigua, con la que los txistularis locales saludan al alcalde. Luis Mari Vital, Fernando Itoiz, Ana Juanto, María Jesús Malón y el padre agustino recoleto, Paco Elizalde, llegado de Panamá, interpretaron el contrapás, que se repite cada año en Sangüesa, único sitio en Navarra, desde hace cuatro, como un gesto incluido en el programa oficial.

“Es el momentico del alcalde y yo lo vivo de forma especial como parte del grupo que soy”, señalaba Ángel Navallas, con visible emoción, y acto seguido se sumaron a la comitiva. Corporación, Comparsa, gaiteros, txistularis, maceros, abanderado y banda partieron hacia la iglesia de Santiago.

Allí un año más, se vivió el momento más esperado: el baile de gigantes, La Jota Vieja de Sangüesa, al son de la Asociación Banda Municipal que intercaló sus instrumentos con los gaiteros locales: Patxi Gómez, Imanol Blasco y Álvaro Montes.

Nacho Lacosta, Mikael Cruisse, Ignacio Villanueva y Jorge Miranda bailaron las dos parejas de moros y cristianos, y se llevaron el aplauso del público en los dos cruces y al final de la pieza clásica, con lo que dieron paso a la procesión.

El día de San Sebastián, sea verano o invierno como marca el santoral, la comparsa lo da todo. La veintena de miembros que la componen acude como corresponde al relevo de bailes protagonizados por los gaiteros locales y también por los de Pamplona: Javier Lakunza, Asier Sánchez y Julián Goroskieta. La comparsa txiki viene fuerte, y si la grande es el foco a primera hora de la mañana, a última lo es la comparsa txiki, con su Jota Vieja y sus cruces en la calle Mayor, delante del ayuntamiento.

AUROROS Y JOTA A la comitiva se le sumaron en la plaza de Santiago los dantzaris de Rocamador y las banderas, el Guión, con Carlos Osés, la de San Cristobal, portada por María José Arbea y la los hortelanos de San Román, que llevaba Salvador Ibáñez con los niños Mateo Abadía y Álvaro Osés, junto a un nutrido número de sacerdotes.

La de ayer fue procesión con sorpresa, cuando a la altura de la casa de Villacampa en la calle de Santiago, la concejal Marta Sola, con guitarra, acompañada de Miguel Ocha al acordeón, dedicó la jota Sangüesa hoy te venera, con la que Sola se estrenó en su ciudad que le devolvió un largo y sonoro aplauso.

Finalizada la procesión, el grupo de auroros tomó el relevo en la iglesia. Dirigidos por Bruno Jiménez el colectivo que ronda los 45 miembros, se esmeró en sus ensayos de los viernes para la mañana de ayer, y la misa concelebrada entre otros por el párroco, José María Martincorena, Juan Cruz Labeaga, infalible en este día dado su gran vínculo con la ciudad, y Juan Mari Iso, oriundo de Sangüesa, quien felicitó a la Corporación por su presencia y “su tarea de servicio a los demás”. Asimismo, recordó a quienes pasan dificultades sin poder gozar de las fiestas, y animó a vivirlas en fraternidad.

El concierto de la banda en las Arcadas puso fin a una mañana de las especialmente señaladas en el calendario anual, con su repertorio clásico: Viva Pamplona (maestro Turrillas), Pamplonica Valiente, Tercio de Quintas, Qué bien bailas y Aldapa (Turrillas), Pepe Nuñez, Cielo Andaluz, Cantos Populares. Carrascosa y Pico de Ángel, con los gaiteros. Un concierto meritorio, en el que la joven banda se entrega de día, después de una noche larga.

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