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El Ministerio de Fomento se arroga de manera unilateral el tren en Navarra y rompe el acuerdo de 2010

Asume el proyecto ante la “falta de respuesta” del Gobierno foral, que el día 7 avisó de que estaba listo el convenio y que el domingo publicó DIARIO DE NOTICIAS
Madrid era reticente a la fórmula de pago y a hacer todo el corredor
De la Serna cede a las presiones de Esparza para cumplir los compromisos con UPN

Jueves, 14 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Imagen de la reunión del pasado 11 de julio en Madrid con el Ministerio de Fomento y los gobiernos navarros y vasco.

Imagen de la reunión del pasado 11 de julio en Madrid con el Ministerio de Fomento y los gobiernos navarros y vasco. (EFE)

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pamplona/madrid - El Ministerio de Fomento anunció a última hora de la tarde de ayer que asume en solitario y de forma inmediata “la gestión integral” del proyecto de tren de alta velocidad en la Comunidad Foral “tras la falta de respuesta a su propuesta de convenio por parte del Gobierno de Navarra”. Arrogándose unilateralmente el desarrollo de esta infraestructura, el Gobierno del PP rompe el convenio suscrito en abril de 2010 entre el entonces ministro del ramo, el socialista José Blanco, y el regionalista Miguel Sanz como presidente navarro.

El ministerio, que fue avisado el día 7 a través de un correo de que el convenio estaba ultimándose (lo publicó el domingo día 10 DIARIO DE NOTICIAS) informó en un comunicado de que “no puede permitir más retrasos en el desarrollo de las obras para la llegada de la alta velocidad en Navarra”, evidenciando un afán propagandístico en su decisión fruto de las presiones de UPN para que acometiera la infraestructura de manera unilateral.

Sin embargo, y más allá de las discrepancias sobre este particular entre los socios del cuatripartito -con Geroa Bai como valedor del proyecto ante las reticencias de EH Bildu, Podemos e I-E-, lo cierto es que el ministro De la Serna recelaba de alguno de los condicionantes esenciales expuestos por el Gabinete de Barkos a través del vicepresidente Ayerdi a falta de una comunicación oficial por escrito. Entre ellos cabe citar la misma configuración del corredor para mercancías y pasajeros en todo el trazado navarro, la fecha tope de finalización de las obras fijada para 2024 o el requisito de que las devoluciones de los montos adelantados por Navarra se vehiculizasen vía Convenio Económico y en el mismo ejercicio. Tampoco encajaba con los planteamientos iniciales del Gobierno central la exigencia de su homólogo navarro de que se hiciera cargo de la mitad del coste de la nueva estación y de la supresión del bucle ferroviario de Pamplona, de no cubrirse la inversión con los derechos urbanísticos.

La versión ministerial El comunicado del Ministerio de Fomento comienza anunciando que, “ante los sucesivos retrasos injustificados, incumplimientos de plazos acordados y ausencia de respuesta al acuerdo de entregar las observaciones al convenio redactado para la ejecución del TAV en Navarra”, había dado traslado al Gobierno foral de su voluntad, en el marco de sus competencias al tratarse de una infraestructura de la Red Ferroviaria de Interés General, “de iniciar ya las actuaciones dirigidas a impulsar esta importante infraestructura”.

El ministerio precisa que en la reunión del pasado 25 de mayo entre el vicepresidente Ayerdi y el ministro De la Serna, éste le hizo entrega del borrador de un nuevo convenio para desarrollar las obras. El texto proponía que el Ministerio de Fomento asumía la financiación de la obra pero que “una parte importante de la ejecución de las diferentes actuaciones la llevaba a cabo el Gobierno de Navarra”. En esa reunión, agrega el ministerio, se acordó que el Gobierno de Navarra remitiría al Ejecutivo central sus aportaciones al convenio propuesto.

“Desde aquel encuentro se han producido contactos y reuniones con el Gobierno foral en los que de forma insistente el Ministerio de Fomento ha reclamado sus observaciones y ha recordado que el plazo máximo para su entrega finalizaba antes del verano. Mientras que desde el Gobierno navarro se ha ido posponiendo la entrega de las observaciones, el Ministerio de Fomento ha recalcado en todo momento la importancia del proyecto y la necesidad de avanzar en él sin más dilaciones”, puntualiza el comunicado, obviamente de parte.

El último contacto entre ambas administraciones, según la misma fuente, se produjo el pasado 12 de julio entre el vicepresidente y el ministro, reunión en la que Ayerdi “hizo una última petición para que las aportaciones se hicieran al Ministerio de Fomento como fecha límite el 10 de septiembre, acordando ambas partes que dicha fecha era inaplazable y comprometiéndose el Ejecutivo navarro a su cumplimiento”, siempre según la versión del Gobierno central. “Al no remitir el Gobierno de Navarra las observaciones al convenio -continúa el comunicado-, el pasado 11 de septiembre el ministro de Fomento se puso en contacto con su vicepresidente para reclamarle lo acordado sin que, a fecha de hoy (por ayer), se haya remitido ningún documento y sin que tampoco dicha remisión se vaya a producir en estos días”.

A ese hecho, se concreta en el comunicado, se suma que el ministerio ha conocido “que la portavoz del Gobierno navarro, María Solana, ha asegurado que no se destinará ni un sólo euro para el tren de alta velocidad en las cuentas autonómicas de 2018 a los tramos Villafranca-Peralta y Peralta-Olite, cuando existe un compromiso de licitación de estas dos actuaciones en el año 2017, lo que inevitablemente implicaría disponer de recursos para su ejecución en parte del año 2018”.

“Por tanto, llegados a este punto, y tras casi cuatro meses de espera -precisa el ministerio-, el Gobierno de España está obligado a tomar una decisión”. Así, Fomento explicita su intención de notificar “formalmente” al Gobierno de Navarra la solicitud “para que remita los proyectos Villafranca-Peralta y Peralta-Olite con las observaciones del informe de supervisión, que van a ser entregados al Ejecutivo autonómico por la empresa adjudicataria los próximos 15 de octubre y 15 de noviembre, respectivamente, tal y como se había acordado en las reuniones técnicas”.

En consecuencia, el Ministerio de Fomento comienza los preparativos para la correspondiente tramitación administrativa que lleve a la aprobación de los proyectos como trámite previo a la licitación de las obras antes de que concluya 2017. Para ello, la sociedad pública Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) está trabajando ya en las expropiaciones necesarias para tener la disponibilidad de los terrenos antes del inicio de las obras.

El ministerio agrega que, “como no podía ser de otra manera”, durante estas actuaciones “pretende mantener un contacto permanente con el Gobierno de Navarra, como siempre hace, desde la lealtad institucional y la colaboración entre administraciones, con todas las comunidades autónomas”.

Solo 14 kilómetros en 7 años Los compromisos enunciados enfáticamente por Fomento en absoluto se compadecen con los hechos materializados. Para empezar, porque en el convenio que firmaron los gobiernos de UPN y PSOE en 2010 se estimó un coste de entre 3.000 y 4.000 millones de euros para los 214 kilómetros del corredor navarro pero únicamente se han completado 14 kilómetros en más de siete años.

Con la circunstancia agravante de que Adif no devolvió hasta el pasado agosto los 44,5 millones que el Estado adeudaba a Navarra y, en consecuencia, la operación supuso para las arcas forales pérdidas de 5,12 millones en gastos financieros. El pago se formalizó sobrepasando los dos años de plazo para el reintegro consignados en el convenio, ya que esta cantidad se correspondía con la que se debería haber abonado en 2014 y 2015. La devolución supuso el retorno del dinero que la Comunidad Foral adelantó al Estado para la construcción del tramo Castejón-Villafranca. - D.N./Agencias

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