Tres mujeres de Sunbilla analizan los beneficios de la pintura para la salud

Una licenciada en Bellas Artes, una médica y una pintora coinciden en la bondad de su práctica

Lander Santamaría Juan Mari Ondikol - Viernes, 15 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Esther Fernández e Iciar Mikelperizena (ausente Pilar Martínez) aconsejan pintar.

Esther Fernández e Iciar Mikelperizena (ausente Pilar Martínez) aconsejan pintar.

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Esther Fernández e Iciar Mikelperizena (ausente Pilar Martínez) aconsejan pintar.

SUNBILLA- “La pintura es una magnífica actividad para pasar un rato relajados, tranquilos, trabajando nuestro cerebro y divirtiéndonos dando rienda suelta a nuestra creatividad en compañía de otras personas favoreciendo así las relaciones de amistad”, afirman tres mujeres de Sunbilla en un estudio-análisis que han elaborado a partir del punto de vista de sus distintas profesiones. En efecto, la pintora Iciar Mikelperizena, la médico Pilar Martínez y la licenciada y docente en Bellas Artes, defienden que pintar tiene grandes beneficios para jóvenes y para las personas de la llamada Tercera Edad.

Las tres coinciden en que “pintar es una actividad que todos hemos realizado alguna vez en nuestra vida. De pequeños nos encanta pintar y colorear, en cuadernos, pizarras o en la pared. Esta actividad tan artística y que tanto entretiene, no sólo es buena para los jóvenes, sino que para cualquier persona, especialmente los mayores. Con la pintura se desarrollan múltiples y variadas capacidades, como son la paciencia y la concentración, la perseverancia o la expresión y diversión”.

Todas, Iciar Mikelperizena la más “profesional” y conocida por su arte, además de Técnica Industrial, disfrutan de su afición y encuentran razones para aconsejar su práctica. “La pintura aporta beneficios comunicativos, ya que nos ayuda en nuestro ámbito comunicativo, nos permite expresar de manera distinta lo que sentimos y la visión que tenemos sobre algo. A través de la pintura se pueden expresar múltiples sentimientos, emociones y pensamientos. Esta forma de comunicación es especialmente relevante en personas con discapacidades , con déficit de comunicación o en personas tímidas”.

Asimismo, entre los cinco beneficios (sin ahondar en otros) que observan, citan el relativo a la Salud Mental ya que “la pintura favorece la concentración y por lo tanto nos olvidamos de todo lo de alrededor, de los dolores físicos, situaciones difíciles, problemas, mientras hacemos algo que es relajado y nos ayuda a mejorar la perseverancia y ver que poco a poco nos podemos superar y mejorar, en definitiva, aumenta nuestro autoestima”.

Desde sus distintas profesiones, observan también la aportación del ejercicio de la pintura en el cerebro pues “se estimulan ambos hemisferios, el izquierdo responsable de las tareas lógicas y racionales y el hemisferio derecho, responsable de la creatividad, de las emociones y la imaginación y, por lo tanto, favorece el desarrollo de la memoria reciente y pasada”.

E igualmente encuentran aspectos beneficiosos para la motricidad: “El uso de diferentes utensilios para pintar como lápices, carboncillo o pinceles, ayuda a desarrollar y controlar la motricidad fina, mejorando el movimiento de la mano, el brazo y todas las conexiones con el cerebro”, afirman.

Las tres, Esther Fernández, Pilar Martínez e Iciar Mikelperizena, practican habitualmente la pintura, una actividad para la que, viviendo donde viven, no les faltan motivos de inspiración. El simple gesto de abrir la ventana cada mañana ya les ofrece aspectos en los que inspirarse, y en sus casos respectivos (Iciar Mikelperizena complementa su afición y reconocida aptitud con las clases que imparte) conocimiento sobrado para apuntar lo que afirman.