Josean Ascarza socio director de oniria consulting

“Buscar trabajo se ha convertido en una profesión en sí misma”

El socio director de Oniria Consulting, Josean Ascarza, no se arriesga a enumerar las profesiones de éxito del futuro, solo sabe que todas tendrán un componente tecnológico

Domingo, 17 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Josean Ascarza, socio director de Oniria Consulting.

Josean Ascarza, socio director de Oniria Consulting. (Iñaki Porto)

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Josean Ascarza, socio director de Oniria Consulting.

Pamplona- En la película Thi Mai, Amor en Vietnam, Carmen pierde a su hija en un accidente y, a continuación, recibe una carta de la agencia de adopción en la que se le comunica que a su hija se le había concedido una niña vietnamita, Thi Mai. El film, protagonizado por Dani Rovira, Carmen Machi, Adriana Ozores y Aitana Sánchez-Gijón, grabó durante dos semanas en Pamplona. Entre los espacios, la directora escogió las instalaciones en las que desarrolla su actividad Oniria Consulting desde hace tres años. Durante el rodaje, estas oficinas, ubicadas en la calle Abejeras, se convirtieron en la agencia de adopción.

Josean Ascarza, socio director de esta asesoría de recursos humanos, recuerda este episodio cuando habla sobre la industria creativa y digitales, uno de los seis sectores de la Estrategia de Especialización Inteligente (S3), el nuevo modelo de desarrollo económico para la Comunidad Foral. “Esta industria atrae mucho dinero, pero también hay que apostar por formar en Navarra personal que responda a la oferta que se pueda ofrecer”, reflexiona. Ascarza añade que tanto para los profesionales que se encuadren en este sector como en otros, ya sean los escogidos por la S3, automoción-mecatrónica, cadena alimentaria, energías renovables, salud o turismo, u otros, va a ser esencial el control de las habilidades para encontrar un trabajo.

¿A qué mercado laboral se dirige Navarra?

-No me atrevo a hacer un escenario a cinco años, porque vivimos en un entorno de oscilaciones, en el que los cambios se producen cada vez a mayor velocidad. Sí tengo claro que todas las profesiones van a tener un componente tecnológico potente. Con eso no quiero decir que todos tengan que estudiar tecnología o informática sino que con la base tecnológica cada persona va a ser más productiva. Además, las aptitudes serán esenciales en cualquier profesión: la capacidad de adaptación a un entorno cambiante;la resistencia a la frustración en los retos y las habilidades sociales, como la comunicación.

¿Están preparadas las personas para encontrar un empleo?

-La mayoría, sí. Buscar trabajo se ha convertido en una profesión en sí misma. En solo diez años, hemos pasado del currículum con carta de presentación que se metía en un sobre, se sellaba y se enviaba por correo, a un entorno en el que todo se difunde por muchos sitios por las redes de manera gratuita. Hay que diferenciar también entre aquellas personas cualificadas y las que se quedan sin empleo con nivel de formación bajo. Además, en esta crisis, muchas personas han perdido su trabajo en una edad complicada. Hay gente que por mentalidad tiene capacidad de adaptarse al entorno y otras, no. A estas últimas hay que ayudarles para que preparen su currículum y entrevistas.

¿El mercado laboral se mueve?

-Sí. Principalmente nosotros trabajamos con perfiles que encajan en puestos de ingenieros, jefaturas o direcciones. En 2015, las ofertas comenzaron a crecer, una tendencia que continuó el año pasado y se ha consolidado en 2017.

¿Las empresas son más exigentes que antes?

-Sí, pero porque hay más donde elegir. Además, como hay personas que están dispuestas a hacer el mismo trabajo que antes por menos dinero;las ofertas económicas han disminuido en algunos casos. En definitiva, el cliente exige más perfil por menos dinero: la ley de la oferta y de la demanda. Sin embargo, creo que hay que buscar un equilibrio entre el currículum que se busca y la remuneración que se debe ofrecer.

¿Cuáles son las profesiones que más se demandan actualmente?

-Ingenieros de diseño y de producción;informáticos con vinculación al negocio;y comerciales.

¿Resulta complicado buscar estos perfiles?

-Existen dificultades para acceder a perfiles técnicos de informáticos y de matemáticos, asociados a actividades incipientes, como el big data y el desarrollo de aplicaciones para móviles. También resulta muy difícil contratar a comerciales, ya que hay pocos y aquellos que se ofrecen, en la mayoría de los casos se decantan por esta profesión al ser la única que tienen para trabajar.

¿Cómo han afrontado los sectores los diez años de crisis?

-La construcción ha sufrido mucho, y ahora empieza a ofrecer ofertas de trabajo, pero con una diferencia: piden más cualificación. Por ejemplo, antes hubiera sido impensable que un aparejador necesitara inglés. Ahora sí que tiene sentido porque las constructoras se han internacionalizado. En estos años, los sectores agroalimentario y farmacéutico han crecido. Las renovables han tenido sus picos y valles;y en el sector servicios ha incrementado el autoempleo: arquitectos, aparejadores, abogados, personal de comunicación, consultores... Parte de estas personas se quedaron sin empleo y la única vía para mantenerse en el mercado laboral y cubrir su currículum era ser autónomo. Además, a través de esta experiencia, han puesto en valor un talento que tenían, pero del que no se habían percatado como asalariados.