Hegemones

Euroconfusión

Por Miguel Turullols - Domingo, 17 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

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Comienza el curso y comienza el desconcierto europeo. O el esperpento. O esa sensación de no me entero de nada que tan bien sabe inculcar la Unión Europea. Mucho, muchísimo, se ha venido hablando de la Europa a dos velocidades. Parecía que Europa había interiorizado lo de avanzar en la integración a distintos ritmos. Parecía que, al menos por ahí, estábamos de acuerdo.

Y viene ahora Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, y arranca septiembre diciendo que todos los países de la Unión Europea deben adoptar en los próximos años el euro y que nada de varias velocidades. Y que para cuándo un ministro de finanzas de la UE. Y una política fiscal comunitaria. Y fuera el veto de algunos países en ciertas materias. Y que Schengen obligatorio. En definitiva, todos a todo y viva la Europa federal.

A mí, como buen europeísta, me encanta. Pero puedo imaginar a los países sin euro y su reacción. ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, se tienen que estar preguntando. Porque por más mecanismos que se hayan adoptado, el euro sigue siendo una moneda imperfecta, que carece de instituciones de apoyo y estrategias claras en caso de que se desencadene una nueva crisis. Bienvenidos al euro, amigos.

Pero con un poco de suerte conseguiremos avanzar y perfeccionar la unión. Y hacerla más democrática y menos caótica. Hoy, por ejemplo, tenemos tres presidentes diferentes en la UE (el de la Comisión, el del Consejo Europeo y el rotatorio por países). Y a veces sus competencias no terminan de estar del todo claras…

Por eso yo creo que la UE saldrá adelante. Porque pese al caos burocrático interno y las amenazas externas (brexit, crisis del euro, Grecia, partidos antieuropeos, etc) la mayoría de los ciudadanos europeos sigue apostando por la UE.

Ahora bien, urge llegar a un gran acuerdo de a dónde y cómo queremos llegar.

Ahora mismo, visto a Juncker, no nos ponemos de acuerdo ni en que tenemos que ponernos de acuerdo. Y así no llegaremos muy lejos.