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Los alcaldes independentistas catalanes retan a la justicia al grito de “votaremos”

Puigdemont y Colau arropan en Barcelona más de 700 primeros ediles favorables al referéndum del 1-O pese a la suspensión legal
El president pide a Rajoy que “no subestime la fuerza del pueblo de Catalunya”

Domingo, 17 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Carme Forcadell, junto a cientos de alcaldes, salen del ayuntamiento de Barcelona para dirigirse a la plaza Sant Jaume de Barcelona.

Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Carme Forcadell, junto a cientos de alcaldes, salen del ayuntamiento de Barcelona para dirigirse a la plaza Sant Jaume de Barcelona. (EFE)

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Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Carme Forcadell, junto a cientos de alcaldes, salen del ayuntamiento de Barcelona para dirigirse a la plaza Sant Jaume de Barcelona.

“El Estado incauta libertades fundamentales y la única respuesta posible es más democracia y más libertad” “El referéndum no se va a celebrar porque liquida la voluntad de la mayoría de los españoles” “El 1-O se van a votar libertades fundamentales como la libertad de expresión y el derecho de reunión” “Esto no va de independencia ‘sí’ o ‘no’ sino de derechos y libertades que defenderán como un solo pueblo” “El Govern no sólo quiere hacer una ilegalidad, sino que quiere que la hagan también los ayuntamientos”

Barcelona- El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, arroparon ayer a los más de 700 alcaldes investigados por la Fiscalía por promover el referéndum del 1 de octubre, y reafirmaron su compromiso con el mismo pese a estar citados por la justicia al grito de “votaremos”.

Centenares de personas secundaron ayer la concentración convocada por la Asociación de Municipios por la Independencia y la Asociación Catalana de Municipios en la plaza Sant Jaume de Barcelona en rechazo a la decisión de la Fiscalía de investigar a los 712 alcaldes que apoyan el referéndum convocado por el Govern para el 1 de octubre y que ha sido suspendido por el Tribunal Constitucional.

Una movilización que estuvo precedida por dos actos solemnes en apoyo y “solidaridad” con los alcaldes citados por la Fiscalía: el del presidente catalán, Carles Puigdemont, en el Palau de la Generalitat, y el de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en el ayuntamiento de la capital catalana.

Puigdemont, ante los centenares de alcaldes soberanistas situados en la galería gótica del Palau de la Generalitat, advirtió al Gobierno y al Estado de que “no subestimen la fuerza del pueblo de Cataluña” en su firme determinación de decidir su futuro político. “Pueden tener leyes, tribunales, ‘boes’... pero no tienen una cosa, el pueblo de Cataluña”, señaló.

El presidente catalán denunció el “comportamiento antidemocrático” del Estado que “ha incautado libertades fundamentales”, y ante ello recetó, como “única respuesta posible: más democracia y más libertad”.

Pese a la suspensión del Constitucional, Puigdemont recalcó que el 1 de octubre los catalanes votarán en el referéndum, “no solo porque tenemos derecho y porque es legal, sino porque escuchamos al pueblo de Cataluña que quiere votar. ¡Y tanto que votaremos!, clamó”.

Ante esta exclamación del presidente catalán, los ediles, vara en mano, corearon desde la galería gótica del Palau “votaremos, votaremos, votaremos”.

Una consigna, la de “votaremos”, que presidió también el paseíllo que hicieron autoridades y alcaldes desde la puerta del ayuntamiento hasta la entrada del Palau de la Generalitat, comitiva encabezada por Puigdemont, el vicepresidente catalán, Oriol Junqueras, y la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y en la que no participó Ada Colau.

Los alcaldes investigados se dieron un baño de masas en la plaza de Sant Jaume, con Els Segadors, el himno de Catalunya, de fondo y con el eslogan de “votaremos”, en un nuevo pulso del soberanismo al Estado escenificado ayer de forma solemne.

Previamente, en la recepción en el ayuntamiento de Barcelona, Colau afirmó que el Estado “persigue e intimida” a alcaldes por su apoyo al referéndum del 1-O y aseguró que “esto no va de independencia o no” sino de “derechos y libertades” que defenderán como “un solo pueblo” por encima de sus “diferencias”.

La alcaldesa llamó así a defender “unidos nuestros derechos” como un “solo pueblo”: “Hoy estamos aquí para decir que no estáis solos, hoy somos todos alcaldes de Cataluña”, recalcó.

En estos actos de apoyo, los alcaldes soberanistas se reafirmaron en su “compromiso” de colaborar en la celebración del referéndum del 1 de octubre, pese a las citaciones de la Fiscalía.

Los presidentes de la AMI y de la ACM, Neus Lloveras y Miquel Buch respectivamente, advirtieron al Estado de que “no tenemos miedo” y que “no darán ni un paso atrás” en el 1 de octubre pese al “bombardeo” de la justicia: “No nos callaremos”, aseguraron. “Quieren que nos vayamos, pero detrás hay mucha gente que nos sustituirá”, afirmó Buch.

El gobierno, inamovible Por su parte, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, reclamó ayer a los dirigentes catalanes que reflexionen y vuelvan “a la racionalidad y a la legalidad”. En un acto de homenaje al primer presidente autonómico gallego, Gerardo Fernández Albor, Rajoy aseguró no querer entrar en polémicas ni con el presidente de la Generalitat ni con nadie y recordó a los alcaldes catalanes que apoyan la consulta que sólo tienen que hacer una cosa: “Que cumplan la ley”.

Sobre nuevas acciones que pueda llevar a cabo el Gobierno para evitar la celebración del referéndum, evitó hablar sobre “lo que puede suceder en el futuro”, si bien reiteró que “no se va celebrar” porque es “la liquidación de la voluntad mayoritaria de los españoles, de los derechos de la inmensa mayoría” de los españoles.

El presidente del Gobierno incidió en pedir a los alcaldes catalanes que apoyan la consulta y que ayer se concentraron en Barcelona que es “razonable pedirles que no colaboren en la celebración de un referéndum ilegal”.

También aludió a la presencia en esa concentración de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, de quien recordó que ella misma “ha dicho que no va a ceder locales para la celebración” del referéndum, por lo que “no hay nada que decirle”. “Mientras no los ceda nada que apuntar sobre ella”, consideró Rajoy, que sugirió que “ella quizá deba decir a los alcaldes que hagan lo mismo que ella dice que va a hacer”.

Rajoy recordó que todos los ciudadanos están “obligados a cumplir la ley”, también los alcaldes, la Generalitat y él mismo;por lo que ha confiado en que esta situación se pueda dar la vuelta “a la mayor celeridad posible”.

Por su parte, el vicesecretario de Política Autonómica y Local del PP, Javier Arenas, en un acto en Carmona (Sevilla) aseguró ayer que “esa especie de república del odio a España” que plantean los separatistas no va a triunfar por el Estado de derecho y porque hay “una mayoría silenciosa que no está de acuerdo con ese desvarío”. - Efe/D.N.