La economía ya no preocupa al electorado germano

La solidez económica y financiera y el crecimiento sostenido relegan el tema en la campaña

Miércoles, 20 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

berlín- La economía no va a ser el tema decisivo de las elecciones gracias a los buenos datos de déficit, crecimiento y empleo, tras una campaña que ha pasado de puntillas por los retos que afronta a medio y largo plazo la primera potencia europea.

Aunque los problemas de la industria automovilística, la revolución digital, el aumento de la dualidad en el mercado laboral y las repercusiones del fuerte envejecimiento de la sociedad aparecen los programas, la realidad macroeconómica favorece en cierta medida la complacencia.

Alemania crecerá este año alrededor de un 1,8%, encadenando su séptimo incremento anual consecutivo, y cerrará en positivo por cuarto ejercicio.

El mercado laboral muestra asimismo una sólida situación, especialmente en el contexto europeo, con máximos históricos de población empleada, por encima de los 44 millones de personas, y una tasa de desempleo cercana a mínimos, que se situó en agosto en el 5,7%.

Existe sin embargo también un lado oscuro, pues en la última década se ha incrementado de forma significativa el número de trabajadores en riesgo de pobreza y ha repuntado la cifra de pluriempleados.

Pese a esa creciente precariedad, la media de los salarios y las pensiones ha subido en un contexto de inflación contenida y tipos de interés a cero, lo que alienta el consumo interno y lo lleva a recuperar músculo frente a las exportaciones, que se encuentran a su vez también en cifras récord.

Una reciente encuesta apuntaba que el 88% de los trabajadores está satisfecho o muy satisfecho con su empleo, y el tradicional estudio anual sobre los “miedos” de los alemanes situó a la economía -el temor a que la crisis de la deuda en la UE perjudique a los contribuyentes- en cuarto lugar, tras el terrorismo, los extremismos y las tensiones que genera la llegada de inmigrantes.

La coyuntura política también favorece la relegación de los asuntos económicos, pues las dos principales fuerzas -la Unión Cristianodemócrata (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD)- forman parte de la gran coalición que ha gobernado Alemania en los últimos cuatro años. - Juan Palop