J.J. Aós Humorista gráfico

“De la política hoy ya se puede esperar lo inesperado”

El humorista gráfico de DIARIO DE NOTICIAS y ‘El Jueves’ protagoniza hoy (19.30 horas) en Civican una entrevista con público, en el marco del VIII Salón del Cómic

Paula Etxeberria / Unai Beroiz - Viernes, 22 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

J.J. Aós, con dos de sus tiras.

J.J. Aós, con dos de sus tiras publicadas en DIARIO DE NOTICIAS. (Unai Beroiz)

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J.J. Aós, con dos de sus tiras.

pamplona- Creció con los tebeos infantiles de la época dorada de Bruguera y pronto empezó a dibujar compulsivamente. En 1994 inició su carrera como humorista gráfico en este periódico y dos años después comenzó a colaborar en las revistas Puta Mili, Mister Ky El Jueves. José Javier Aós Garralda (Pamplona, 1970) crea “a remolque de la actualidad”, como él dice. Y de inspiración va sobrado.

¿Son buenos tiempos para hacer humor de la actualidad?

-Buenos son siempre, si se le saca punta a la actualidad y a la sociedad. ¿Peligrosos? Alguno los calificaría así por el tema del Islam, la re percusión a raíz de los atentados en Charlie Hebdo, y ahora con la famosa Ley Mordaza... Pero a lo largo de la historia ha habido tiempos mucho más difíciles, en la época de Franco e incluso en la Transición, hacer humor de la actualidad era una cosa mucho más difícil. Por estos días se cumplen 40 años de la bomba que se le puso a una revista satírica que había entonces en España, El Papus, un atentado en el que hubo muertos... O sea, que no se andaban con tonterías, y no eran grupos terroristas peligrosísimos, sino elementos incontrolados de la ultraderecha. La cosa estaba mucho más desbocada. Hoy, ¿peligro? Yo cuando hago la tira no miro si me va a comportar un mayor problema o me va a venir alguien por detrás.

¿No ha tenido ningún susto grande?

-No, los sustos de cuando secuestraron la revista El Jueves... Te preguntas,¿esto a qué va a llevar? En la revista hay mucho personal de los años de la Transición y no le veían más asunto que el anecdótico, pero imaginas cosas que puedan pasar... O recuerdo que un dibujante hizo unos chistes sobre el gobierno de Israel y su represión con los palestinos y le llegó una queja oficial del propio gobierno israelí, y de pronto él se imaginaba que el Mossad andaba detrás de él... Yo no he tenido sustos más allá de cartas que me han llegado, y algunas sí llegan a asustar, de gente que se ha sentido ofendida por algún chiste. Chistes que yo no consideraba para nada ofensivos, pero siempre hay alguien que les da la vuelta...

¿Debe haber límites en la libertad de expresión?

-Los límites que tú mismo te pongas. Yo hay tipos de humor que no toco, pero creo que tienen derecho a existir. Hay humor más grueso, más faltón, y tiene su público, como también sus detractores;en la libertad de expresión de cada uno está tanto el hacerlo como el leerlo.

Temas desde luego no faltan.

-No, ahora mismo vivimos unas épocas a nivel político en las que se están extremando mucho las posiciones, y está habiendo unas actuaciones que yo creo que nadie se las esperaba.

Y con personas reales como Trump que son caricaturas en sí mismas...

-Sí, sí, es que Trump ya era personaje muchísimo antes de ser elegido presidente, lo conocíamos por sus excesos a nivel millonetis, pero ahora se ha globalizado su imagen. Y ahora está con el muro de México, jugando su partida de naipes y misiles con el Kim Jong-un, y a ver ahora lo que toca. Mañana puede coger Kim Jong-un y lanzar tres misiles. El humor va a remolque de la actualidad. Hoy en día se puede esperar ya lo inesperado.

Ha habido épocas peores que ésta en cuanto a la censura, pero también con más apoyo a la cultura.

-Sí, éste tiempo es terrible. Se ha unido desgraciadamente la crisis a unas entidades políticas que nunca le han dado un apoyo sincero a la cultura. Lo que se ha perdido con los recortes es muy difícil de recuperar.

¿Cómo se ha visto afectado el sector de la ilustración?

-Con la precariedad, muchos periódicos han prescindido de ilustradores, otros han cerrado directamente sus puertas... Los recortes en publicidad conllevan menos encargos al ilustrador, las editoriales hacen tiradas menores, destinan menos dinero a las ilustraciones o tiran de ilustraciones viejas... Se ha notado, sí.

Cuando comenzaba su andadura el Salón del Cómic de Navarra, hace 7 años, comentaba que el reto del cómic era enganchar a las nuevas generaciones, ¿lo está logrando?

-Yo creo que sí. En las tiendas de tebeos y en el Salón de este año se ve a chavales interesados... Y se está editando más cómic que hace años. Se está reeditando mucho de los años 80 y 90, y de unos cinco años a ahora la novela gráfica ha alcanzado un nivel brutal, y además con autores españoles.

¿A qué noticia que no haya ilustrado nunca le gustaría poner imagen?

-(Piensa) Es tan difícil... Pues yo creo que la utopía ahora es el que se tome el mundo entero en serio la conservación del planeta. Porque las guerras, desgraciadamente, van y vienen;los terrorismos también, aparecen y desaparecen;la violencia de género, tarde o temprano se tendrá que controlar. ¿Pero qué planeta vamos a dejar a las futuras generaciones? El otro día leí que el planeta había consumido en un día los medios para subsistir un año... La utopía es la propia supervivencia del ser humano. Porque el ser humano, pese a las desgracias que ha sufrido el planeta a lo largo de su historia, ha perdurado: pero el problema es cuando no tenga planeta. El ser humano no va a tener donde vivir.

Siendo el problema más grave, no se habla tanto de ello.

-Es un tema soterrado, pero que va avanzando... Y la propia actualidad te lo come. Ayer (por el miércoles) yo me levanté y a mitad de mañana ya podía hacer tira de Osasuna, del terremoto (en México), de la movida en Catalunya... Entonces, hacer un chiste sobre un tema como la conservación del planeta, como que no tiene sitio. A muchos de los que gobiernan este mundo no les interesa el tema porque solo piensan a corto plazo. ¿Trump, a sus 70 años, se va a preocupar por el planeta que va a dejar a las futuras generaciones? Le importa un bledo. Aunque ahora le prendiera fuego a la mitad del planeta, treinta años duraría, y luego él ya estaría criando malvas... Además, con el dinero que tiene, pensaría: a mi hijo le voy a dejar un pastizal;si al final se vende oxígeno embotellado, no va a tener problema para comprarlo.

las claves

“Hay tipos de humor que no toco, pero tienen derecho a existir;en la libertad de expresión de cada uno está tanto el hacerlo como el leerlo”

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“Me gustaría ilustrar la noticia de que el mundo entero se toma en serio la conservación del planeta;es la utopía a medio y largo plazo”