Miguel Echauri

El tiempo hecho arte

El pintor pamplonés cumple hoy 90 años y su Fundación lo celebrará con diversos actos en torno a una exposición muy especial que se inaugura el próximo viernes.

Un reportaje de Paula Etxeberria | Fotografía Iñaki Porto - Sábado, 23 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Miguel Echauri, retratado ante dos de sus cuadros sobre tejados de Pamplona que forman parte de la exposición que celebra su 90º cumpleaños.

Miguel Echauri, retratado ante dos de sus cuadros sobre tejados de Pamplona que forman parte de la exposición que celebra su 90º cumpleaños. (Iñaki Porto)

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Miguel Echauri, retratado ante dos de sus cuadros sobre tejados de Pamplona que forman parte de la exposición que celebra su 90º cumpleaños.El paisaje urbano, una temática poco habitual en la obra de Miguel Echauri, se recupera para esta exposición.La muestra incluye fotografías de Pamplona y de los años que pasó Echauri en Cuba, EEUU y Uruguay.Miguel (i) y Fermín Echauri, en la galería de la Fundación.
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“Miguel dejó Uruguay y luego renunció a exponer y vender fuera por dejar su legado a Pamplona” “Nos hemos dejado la vida trabajando, con ilusión, para que Pamplona disfrute de este arte;es suyo”

Miguel Echauri cumple hoy 90 años. Toda una vida. Y este paso del tiempo, una constante en su obra, pinta estos días en su rostro una expresión entre alegre y expectante. Así se siente el artista pamplonés cuando pasea entre los cuadros de la exposición que la Fundación que lleva su nombre ultima para celebrar este aniversario.

Una muestra “singular” por la temática de paisaje urbano, muy poco habitual en la trayectoria de Echauri, y que bajo el título El pintor y su ciudad pone en valor la estrecha relación que ha unido siempre al pintor con Pamplona. Aquí nació, el 23 de septiembre de 1927, en el número 11 de la avenida de Carlos III;y aquí pasó su infancia. De aquí procede su familia -sus padres, Ramón Echauri Eguía y Trinidad C. Castillo, y sus tres hermanos, Mari Tere, Antonio y Fermín-. Y esta es la ciudad que eligió para asentarse como pintor y a la que ha decidido dejar su legado. Esta unión con sus orígenes es el eje de la exposición que estos días termina de montarse y que se inaugurará el próximo viernes 29 en la Galería Fermín Echauri 2, situada en la planta baja de la Fundación Miguel Echauri que se levanta tres plantas por encima en el número 6 de la calle San Antón, sobria en su exterior y majestuosa en su interior.

Los cuadros de esta muestra, que podrá visitarse hasta el 10 de noviembre, los pintó Miguel Echauri hace más de 35 años, y en su día se expusieron en la Galería Parque 15 de Pamplona -que regentaba como galerista su hermano Fermín Echauri en el nº 15 de la Vuelta del Castillo- con “un gran éxito”. “Nada más colgarlos, ya estaban todos vendidos”, recuerda hoy Fermín Echauri, inmerso estos días en los preparativos de la exposición con motivo del 90 cumpleaños de su hermano, una labor que lleva a cabo junto al director de la Fundación, Emilio Quintanilla;la encargada de la gestión de las galerías Fermín Echauri 1 y 2 (Navas de Tolosa y San Antón), Mercedes Sagüés;y operarios de montaje que miden al detalle la colocación de las obras y la iluminación necesaria para que luzcan como merecen.

Las pinturas de Miguel Echauri están hechas de tiempo y luz. Son el tiempo y la luz hechos arte. En este caso, la temática es los viejos tejados de Pamplona, y los monumentos patrimoniales que se erigen entre ellos, como las torres de la Catedral, de San Cernin o San Saturnino. “Es una revisión, una vuelta a obras de Miguel que se conservan en casas particulares desde hace más de treinta años, y cuyos propietarios nos las han cedido para la ocasión. Para que las disfrute todo el mundo”, señala Fermín Echauri, quien considera que “la revisión de lo que se ha hecho es importante no solo para ver cómo fue el pasado, sino también para ver cómo puede ser el futuro”.

Los cuadros de Echauri imprimen grandeza a lo cotidiano, vuelven excepcional lo sencillo y austero. Son un canto al amor por lo humilde y lo cercano. Al amor por la tierra natal de uno, en este caso, simbolizado en maravillosas estampas de tejados viejos con cielos oscuros y sin embargo iluminadas por ciertas luces no sabemos si de tarde de invierno o de amanecer cálido... Una luz difusa que no se sabe de dónde llega pero que envuelve las formas, atrapando a quien las contempla. Un total de 25 cuadros de Miguel Echauri, entre ellos varios autorretratos, dialogan en la exposición junto a retratos del pintor realizados por Juan Béjar y Luis Massoni, y una recreación del estudio del artista, con sus lienzos, pinceles, elementos que usaba para componer bodegones como panes, piedras o utensilios antiguos de labores cotidianas, y la lámpara con la que iluminaba sus cuadros. Porque Miguel siempre ha pintado con luz artificial. Desde que comenzó a forjarse a sí mismo como artista, en Uruguay. En aquella época trabajaba todo el día dando clases, hasta las diez de la noche. Y cuando llegaba a casa se ponía a pintar, con focos. Así surgió su estilo artístico, su personalidad propia.

recorridos en paralelo

El pintor y Pamplona

La exposición que abrirá sus puertas el viernes, en torno a la cual habrá diversos actos como conferencias, recitales poéticos y musicales y visitas guiadas, se completa con una serie de textos y fotografías antiguas (de los archivos familiar y Municipal) que recorren en paralelo la vida de Miguel Echauri y la de Pamplona. Imágenes que ilustran los cambios en la ciudad, con el derribo de las murallas como eje central, y los cambios vitales en la trayectoria del pintor navarro. Que reflejan su fuerte entronque con su ciudad natal, donde se introdujo en la pintura figurativa con Ciga Echandi, de quien recibió sus primeras clases aunque no se puede decir que fuera su maestro. Miguel Echauri se ha hecho a sí mismo como pintor.

El vínculo con su ciudad natal lo llevó dentro en los años que vivió en el extranjero, primero en La Habana (Cuba), luego en Estados Unidos, y ya de manera más estable, en Uruguay, donde residió 14 años. Sin cumplir los 18 fue a La Habana a prepararse para llevar negocios familiares allá, y estuvo cinco años entre Cuba y EEUU, aprendiendo inglés. Pero enseguida se dio cuenta de que los negocios no eran lo suyo y decidió marcharse a emprender una vida más volcada en su vocación: el dibujo y la pintura. Y es que, como recuerda hoy su hermano Fermín, “Miguel desde que pequeño dibujaba. En vez de estudiar dibujaba...”. En Uruguay comenzó a realizarse en el mundo del arte, mientras dirigía una escuela de dibujo y pintura en la que también daba clases. “Su pintura era allí muy apreciada, se exponía en galerías, y en aquella época Miguel recibió de hecho seis premios nacionales importantes”, recuerda Fermín Echauri. Pero renunció al éxito y la vida ya asentada en Uruguay para regresar a sus orígenes. En 1965, Miguel Echauri volvió a Pamplona y comenzó a trabajar de nuevo, conectando ahora directamente con el paisaje natural y urbano que ya era motivo de sus pinturas. “Esos lugares hasta entonces un poco soñados los ve en su realidad intensa. Los pueblos de Navarra abandonados por el inicio de la industrialización... y le impresiona mucho”, cuenta el galerista. Potentes galerías de Madrid, Barcelona, Donostia o Bilbao pronto empezaron a reclamar el arte del navarro. Lo vendía todo. De aquellos años, la familia no conserva nada. Pero cuando a Fermín le llegó la oportunidad de dirigir Parque 15, la obra de Miguel conectó todavía más con Pamplona y su público amante del arte, y él, encantado con la acogida, decidió renunciar a trabajar con galerías de fuera, a vender fuera, y se volcó en su ciudad con la idea de dejar su legado aquí.

“Se suele decir que nadie es profeta en su tierra... Miguel sí lo ha sido”, dice su hermano. Además de su arte, el carácter cercano y abierto del pintor ha ayudado. Y la ilusión de la Fundación por difundir su legado, hoy más viva que nunca, pese a los malos tiempos para el arte. “El arte no está hoy en la cabeza de la gente joven, para nada. Y el peligro es que no haya un relevo generacional de gente interesada”, lamentan Emilio Quintanilla, Mercedes Sagüés y Fermín Echauri. Pero ellos siguen a lo suyo, trabajando “para que Pamplona disfrute de este legado, que es suyo aunque lo administre una Fundación”, resalta Fermín. Su hermano Miguel mira en ese preciso instante las fotografías de sus años en el extranjero, luego las pinturas de tejados viejos de Pamplona. Su rostro refleja alegría. No es para menos. Su arte está vivo. Cumple 90 años. Y aunque ya no tenga recuerdos por culpa del Alzheimer, sigue disfrutando del paso del tiempo.

Actividades

en colaboración con el ateneo navarro10 octubre, mesa redonda. La pintura de Miguel Echauri. 20 horas, Fundación Miguel Echauri (C/San Antón, 6). Con Salvador Martín Cruz, Javier Olivar, Pedro Lozano y José María Muruzabal.

13 octubre, conferencia. El c.4 de Catulo: texto e imagen, deixis y literariedad. Lectura del poema y comentario sobre el mismo y sus posibilidades de interpretación. 20 horas, Fundación Miguel Echauri. Con Jaime Siles, catedrático de Filología Clásica de la Universidad de Valencia, poeta y escritor.

20 octubre, conferencia. Poesía y Pintura en España (1968-2017): balance de medio siglo. 20 horas, Fundación Miguel Echauri. Con Jesús Ponce Cárdenas, profesor de Literatura Española.

24 octubre, recital de poesía y música. Recital poético basado en las obras de Miguel Echauri. 20 horas, Fundación Miguel Echauri. Con Ana Martínez, Javier Olivar, Gabriela López Bono, María Loyola, Arantxa Mendívil, Tasús Burguete, Cristina Liso, Trinidad Lucea e Isabel Rivas.

Para todas estas actividades es preciso apuntarse previamente en el Ateneo Navarro (948 275 302).


Visitas guiadas gratuitas a la fundaciónEn el marco de la exposición. Del 29 de septiembre al 10 de noviembre, de lunes a viernes, se realizarán visitas guiadas gratuitas a la Fundación Miguel Echauri, previa cita en el 948 220 324. Además, habrá un ciclo de conferencias sobre la pintura de Miguel Echauri a cargo de Emilio Quintanilla, director de la Fundación.xxxxx