Mikel Casares profesor titular del departamento de economía de la UPNA

“La subida del salario mínimo favorecería la productividad”

Casares señala que la salida de la crisis está siendo “débil” y que todavía no se han resuelto los dos problemas del mercado laboral: “La dualidad y la economía sumergida”

Sagrario Zabaleta Echarte / Oskar Montero - Domingo, 24 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

El profesor de la UPNA Mikel Casares, en el exterior del campus universitario el pasado jueves.

El profesor de la UPNA Mikel Casares, en el exterior del campus universitario el pasado jueves. (Osakar Montero)

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El profesor de la UPNA Mikel Casares, en el exterior del campus universitario el pasado jueves.

Pamplona- Mikel Casares, profesor titular en el departamento de Economía de la UPNA, califica de “débil” la recuperación de la economía, insiste en que la dualidad del mercado laboral y la economía sumergida siguen sin corregirse y señala que tras la reforma laboral de 2012 “la precariedad se ha asentado, pero en los temporales”. Aboga por subir el salario mínimo interprofesional y que “los trabajadores sean valorados por su empleo”.

¿La recuperación económica es débil o fuerte?

-Débil. España no ha sido capaz de modernizar su economía y adaptarla al mercado global competitivo ni durante la expansión ni durante la crisis. Además seguimos sin resolver nuestros problemas de siempre: desempleo, deuda pública, corrupción, sistema educativo y de formación deficiente (en particular, las universidades). Como incertidumbre adicional, la situación en Catalunya es el reflejo de la mala gestión de la crisis económica. La lectura económica de la crisis en Catalunya es que las regiones con mayor renta per cápita y menor tasa de paro han dejado de creer en el sistema de transferencias interterritoriales por la mala gestión del presupuesto centralizado y la falta de cambios de orden político en lugares donde abunda la corrupción.

¿La reforma laboral ha influido en la recuperación?

-Ha facilitado la contratación precaria de trabajadores por parte de las empresas. Con costes laborales muy bajos las empresas han podido mantener y aumentar su producción, obtener beneficios e impulsar la recuperación económica.

¿Qué mercado laboral ha quedado tras estos cinco años?

-Es un mercado más dinámico, con más contrataciones pero un mayor porcentaje de contratos temporales y cada vez con promedios de más corta duración. Dos de las deficiencias más importantes del mercado laboral siguen sin corregirse: la injusta dualidad entre los contratos indefinidos (sobreprotegidos) y los temporales (infraprotegidos);y la economía sumergida que sigue teniendo un peso inaceptable.

¿Cómo se corrigen?

-Una medida directa sería subir el salario mínimo de 707,60 euros mensuales. En Francia, es algo más del doble, 1.457,52 euros mensuales. La subida del salario mínimo redundaría en un mayor grado de satisfacción y productividad del trabajador, reduciría los incentivos al fraude a la Seguridad Social y aumentaría la capacidad de consumo de las familias que lo perciban.

¿La precariedad se ha asentado?

-Sí, aunque obviamente solo afecta a los trabajadores con contrato temporal. A la incertidumbre sobre la continuidad del empleo se han sumado salarios que no permiten cubrir las necesidades básicas de las personas.

¿La rebaja salarial fue un objetivo de la reforma?

-No, directamente. La rebaja salarial fue la única vía de escape para salir de la crisis, una vez agotadas las posibilidades de estimular la economía a través de la política monetaria (tipos de interés próximos al 0%) o la política fiscal (control presupuestario desde Europa con objetivos de déficit público a la baja). Y, claro está, el tradicional recurso de la devaluación de nuestra moneda para ganar competitividad tampoco estaba disponible por nuestra pertenencia a la zona euro.

¿Prevé incrementos salariales?

-Mientras la tasa de paro esté por encima del 15% y la inflación no supere el 2% los salarios crecerán, en promedio, a ritmos muy lentos de entre el 0% y el 2%. Aunque nuevamente tenemos el problema de la dualidad. Los contratos indefinidos protegidos por convenio y los funcionarios tendrán subidas superiores a las que se produzcan para contratos de trabajos de corta duración.

La ministra Fátima Báñez ha propuesto penalizar a empresas que abusan de la temporalidad e indemnizar contratos temporales. ¿Cree que ella está reconociendo de alguna manera la precariedad de la reforma laboral?

-Sí. En una economía de mercado globalizada, las empresas necesitan flexibilidad para tomar sus decisiones de contratación y despido de trabajadores ante cambios en la demanda. El marco legal debe fomentar que las empresas generen empleo, que puedan ajustar los horarios de trabajo para responder a la demanda y, por supuesto, que los trabajadores sean valorados por su trabajo. Esto no debería de significar más precariedad.

¿El cambio de modelo productivo ha avanzado en esta década?

-Los datos macroeconómicos de Navarra son mucho mejores que los de España, una renta per cápita un 30% superior y una tasa de paro del 10% en Navarra y del 17% en España. Creo que la Comunidad Foral debería mantener la apuesta por los sectores que tradicionalmente han generado empleo, como la automoción o la agroindustria, e impulsar otros que tengan demanda y aporten bienestar a la sociedad, como el sector sanitario y el de las energías renovables. La estrategia de futuro ha de basarse en aportar formación, conocimiento e I+D para la creación de negocio, que nos permita el tránsito desde una Comunidad con buenos centros de producción a ser una región creativa, competitiva e innovadora que exporte su producto a cualquier otro lugar del planeta.