Los falsos ofendidos

Por Tomás de la Ossa - Jueves, 28 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Criticamos (con razón) al futbolista que simula un penalti, y al que cae moribundo si un rival le da un manotazo, pero en otros ámbitos nos tragamos sin pestañear las trolas de falsos e interesados ofendidos. Como Trump, cuando dice que los deportistas que se arrodillan cuando suena el himno -en protesta por el racismo institucional en EEUU- están faltando al respeto a un símbolo del país. El truco es miserable pero efectivo, porque da el cambiazo: en vez de debatir sobre derechos civiles se hace sobre los límites de las protestas y la libertad de expresión. En vez de hablar de Trump, hablemos de esos jugadores antipatrióticos... O como los medios de Madrid que hablan de “linchamiento” de los independentistas a Serrat porque un par de tuiteros anónimos le llamaron facha por estar contra el referéndum... Y es que conviene saber que no hay ira más encendida ni rasgarse las vestiduras más aparatoso que los de los falsos ofendidos.