Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

último paso previo al estudio del etnógrafo

Reeditada una obra de Jimeno Jurío sobre la toponimia de la Cendea de Antsoain

Fue el último paso previo al estudio del etnógrafo sobre la capital navarra

Amaia Rodríguez Oroz Oskar Montero - Jueves, 28 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

De izda a dcha, Andrés Iñigo, Elena Aranguren, Sagrario Alemán, Roldán Jimeno y Patxi Salaberri.

De izda a dcha, Andrés Iñigo, Elena Aranguren, Sagrario Alemán, Roldán Jimeno y Patxi Salaberri. (OSKAR MONTERO)

Galería Noticia

pamplona - Veinticinco años después de su primera publicación, ve la luz de nuevo la obra llamada Onomasticon Vasconiae, el último paso previo al trabajo de José Mª Jimeno Jurío dedicado a la toponimia de la capital navarra. Su intención siempre había sido la de estudiar los nombres de lugar de todas las cendeas de la Cuenca de Pamplona y así lo hizo. La que hoy nos ocupa por haber sido reeditada ahora es la dedicada a la Cendea de Antsoain. Previamente habían sido publicadas las obras dedicadas a la Cendea de Zizur (1986), la de Galar al año siguiente, la de Oltza (1989) y la de Itza (1990). Esta obra reeditada bajo el nombre de Toponimia navarra. Cuenca de Pamplona, Cendea de Antsoain se presentará hoy a las 19.00 horas en la Casa del Concejo de Berriosuso.

Fue el mismo José Mª Jimeno Jurío quien escribió que “a lo largo del siglo XIX el euskera fue decayendo en la Cuenca de Pamplona, sobre todo durante la primera guerra carlista y tras la muerte del reino de Navarra”. Su obra recuperó el vascuence degenerado que se hablaba a finales del siglo XIX en este territorio, “o un castellano de sintaxis y léxico vascos”, como definió Jimeno Jurío, un trabajo que resultó “muy interesante” para los que se dedican a la onomástica “pero también para aquellos que trabajan en el campo de la dialectología vasca y en la edición y estudios de textos escritos en euskera”, tal y como aseguró ayer el editor del libro, Patxi Salaberri, quien además ayudó al artajonés en el estudio y la publicación de algunas de sus obras.

Todo el esfuerzo que Jimeno Jurío invirtió en estudiar la toponimia de Navarra concluyó con la dirección del proyecto Navarra: toponimia y cartografía del Gobierno de Navarra, que se publicó en 60 tomos y ahora está disponible on line. “El punto final de sus estudios toponímicos fue un regreso a sus orígenes”, indicó Roldán Jimeno, hijo del historiador y etnógrafo, realizando una monografía sobre la toponimia de Artajona, donde comenzó su participación con Patxi Salaberri. “No estamos ante una mera reedición de estas obras, sino que es una puesta en valor y una actualización desde un criterio científico de la filología vasca que es muy de agradecer”, añadió.

El libro cuenta con el prólogo de Sagrario Alemán, quien conoció muy de cerca el trabajo de Jimeno Jurío y su implicación por estudiar la evolución del euskera en Navarra. “La gran labor de José Mª fue reconocida por la gente del pueblo pero por parte de las instituciones fue marginado”, lamentó Alemán, quien subrayó que “sus trabajos en todos los ámbitos, tanto de etnografía como historia o la toponimia son muy importantes para todos los que después de la guerra estábamos sumidos en una incultura y un desconocimiento de nuestra propia historia, el cual conocimos gracias de alguna manera a los trabajos de Jimeno Jurío”.

Por último, Salaberri explicó algunas de las cuestiones que desglosa el libro y señaló, a modo de conclusión, que “muchos de los topónimos castellanos que se encuentran en la Cendea de Antsoain no son sino la traducción de los topónimos vascos correspondientes, pues los escribanos eran a menudo vascohablantes y sabían muy bien que ardantze era viña; alor, pieza; y ugalde, río”. Esto mismo, añadió, “ocurre en la documentación de la mayor parte de Navarra y otros territorios de habla vasca; algo que me parece digno de ser destacado”.

Herramientas de Contenido