Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Dialoguem!

Por José Luis Úriz Iglesias - Jueves, 28 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Gemma Nierga, periodista de la SER hace 17 años, pronunció una de esas frases que quedan grabadas en la memoria colectiva. Fue al final de la emotiva y multitudinaria manifestación que recorrió las calles de Barcelona para condenar el vil asesinato a manos de ETA de un político inolvidable; Ernest Lluch. Allí dijo: “Estoy convencida de que Ernest, hasta con la persona que lo mató, habría intentado dialogar. Ustedes (refiriéndose a los políticos presentes) que pueden, dialoguen, por favor”.

Esa frase fuera del guión establecido sonó como un martillo sobre un yunque en los oídos de esas miles de personas y se supone que también en los de esos políticos.

Frase que viene perfecta en el momento actual. Quizás el cambio sería Catalunya por Ernest. Si alguien tuviera el valor de convocar una manifestación, a la que acudiera la inmensa mayoría silenciosa de la ciudadanía catalana reclamando eso mismo, incluso la propia Nierga haría el mismo discurso, que seguramente sería aclamado por los cientos de miles de personas que opinan igual que ella.

Gentes que ni están en un extremo ni en el contrario. Que reclaman su derecho a decidir pero de manera ordenada y legal, que se alejan de las algaradas, de las manipulaciones de unos y otros. Gentes preocupadas por la deriva de sus políticos, por la falta de empatía del estado y del Govern, por la situación de su sanidad, educación o servicios sociales a la deriva actualmente.

Personas sensatas inmersas en una vorágine de intolerantes, de radicales de uno u otro signo, solo preocupados de conseguir sus propios fines haciendo oídos sordos a las reclamaciones de la mayoría. Es una mayoría cualificada que probablemente supere el 70%, que no está ni con la deriva soberanista de unos, ni con la intransigencia estatal de otros.

“Dialoguem”, dialoguemos, es probable que fuera el grito mayoritario frente al de “votem” o “independencia” de ahora, también frente a quienes intentan solucionar problemas políticos con jueces y policía. Pero seguramente callen por miedo a la presión de los intolerantes, que como a Serrat, Marsé, Mendoza, Coscubiela y recientemente Ébole, acaban considerándoles traidores, cómplices, vendidos que deben abandonar la tierra que les vio nacer.

Al igual que a los alcaldes y concejales del PSC que han sido acosados por ceñirse a la legalidad. Todo resulta un despropósito y quienes reclaman democracia y libertad para que les permitan votar con las leyes que no dominan, acaban convirtiéndose en los mayores detractores de las mismas allí donde detentan el poder.

Visionando el programa de debate del sábado en La Sexta sobre el problema catalán se pudo apreciar perfectamente las tres maneras de situarse ante el mismo.

Los extremos: de una parte, los radicales del PP y Ciudadanos anclados en el poder en Madrid y la imposición de la ley actual. Por otro los radicales de la CUP y Junts pel Sí, que planteaban justo lo contrario, saltándose a la torera las reglas establecidas. Entre ambos un diálogo de sordos inaceptable para la ciudadanía catalana.

Pero afortunadamente también se escucharon dos propuestas sensatas, Salvador Illa, secretario de Organización del PSC y Joan Coscubiela, diputado en el Parlament por Catalunya sí que es Pot.

Frente a las dos trincheras y la incomunicación suicida, la fuerza de la razón. Propuestas políticas de diálogo, negociación y acuerdo para evitar la confrontación entre dos mitades de la ciudadanía catalana que provoquen una quiebra durante muchos años.

Mensajes en la misma línea de gentes poco sospechosas de connivencia con los totalitarios como Jordi Évole, Serrat, Marsé, Mendoza o Pérez Royo. Que por adoptar esa equidistancia tan necesaria están siendo presionados, insultados y amenazados. Pero esta vez alentados por quienes debían dar ejemplo.

También en el otro extremo se debe reconocer la presión intolerable que el gobierno de Rajoy ejerce sobre otros alcaldes que pretenden lo contrario. Con represión, detenciones y denuncias no se soluciona este problema político.

Quizás esta gente nos haga ser menos pesimistas de cara a lo que pueda ocurrir a partir del 2 de octubre. Puede ser que con lo que quede del choque se pueda construir una propuesta viable y equilibrada, que probablemente no satisfaga a todos, pero que al menos apague este peligroso fuego que amenaza con arrasar el bosque.

Como en todos los conflictos y lo sabemos muy bien por aquí estamos obligados e entendernos, a dialogar, a acordar. Respetando las reglas de juego, la legalidad existente, que se puede explorar de manera flexible, que incluso probablemente se deba cambiar pero de manera ordenada y pactada.

¿Catalunya, su ciudadanía debe poder votar, ejercitar su derecho a decidir? Por supuesto que sí, porque esa es una demanda muy mayoritaria. Pero el próximo referéndum que se plantee debe ser legal y acordado. Con urnas, censo, campaña del sí y del no, dejando claras las consecuencias de cada voto, lugares donde votar, papeletas oficiales, junta electoral, mesas constituidas y verificación internacional.

Esperemos que tras este huracán de categoría 5 se restablezca la normalidad con los menores daños posibles.

¿Dialoguem? Por supuesto…

El autor es exparlamentario y concejal del PSN-PSOE

Herramientas de Contenido